Ramón Espinar engañó a la Comunidad de Madrid y terminó vendiendo el piso de protección pública un 25% más caro de lo que le dijo a la Consejería de Vivienda cuando le pidió la preceptiva autorización. La diferencia era de casi 35.000 euros.

Según informan El País y El Mundo, el hoy senador de Podemos comunicó a la Dirección General de Vivienda y Rehabilitación que pretendía enajenar su vivienda por un montante de 140.313,35 euros, pero terminó vendiéndola por 175.126,12 euros.

En abril de 2011, la Comunidad de Madrid autorizó a Espinar la venta de su vivienda al constatar que el precio fijado no excedía el importe máximo, después de que el senador hubiera alegado que no podía pagar la hipoteca al no tener un empleo que le garantizara ingresos suficientes. Y el Gobierno regional accedió a la pretensión.

El senador de Podemos se acogió al precio máximo autorizado por el Gobierno regional

Espinar vendió su apartamento en el año 2011 a razón de 1.940,48 euros el metro cuadrado, en aplicación del módulo que la Consejería de Vivienda había actualizado en virtud de la orden 116/2008 de 1 de abril. Ese precio era el resultado de multiplicar el precio básico nacional (758 euros por metro cuadrado útil) por el coeficiente autonómico (1,60) y por el del municipio en el que se encuentra la vivienda en cuestión (1,60 en el caso de Alcobendas).

La vivienda de Espinar había obtenido la calificación definitiva el 27 de noviembre de 2009 y entonces el precio del módulo venía regulado por la orden 2.863/2004 de 8 de noviembre, que topaba el metro cuadrado en 1.474,09 euros. El hoy senador no tenía ninguna obligación de acogerse al precio máximo y podría haber formalizado la venta aplicando el mismo módulo que estaba en vigor cuando él la reservó, en coherencia con el discurso de Podemos en materia de vivienda. Si se tiene en cuenta que el apartamento tenía una superficie de 53 metros cuadrados, la diferencia se cifra en 24.698 euros (a razón de 466 euros el metro cuadrado).

De otro lado, un total de 11.650 solicitantes entraron en los sorteos para la adjudicación de las 2.356 viviendas protegidas de promoción pública en el sector de Alcobendas (Madrid) en el que adquirió la suya Ramón Espinar, lo que da una idea de la demanda inmobiliaria que existía. El número del hoy senador de Podemos no entró en el bombo ya que consiguió la suya de manera directa.

Un total de 11.650 solicitantes entraron en el sorteo para lograr un piso como el de Espinar

En 2006, la Empresa Municipal de la Vivienda de Alcobendas (Emvialsa) promovió una ambiciosa actuación inmobiliaria en la zona conocida como Fuente Lucha, donde proyectó la construcción de cerca de 3.000 viviendas con protección pública destinada a la venta. En concreto, el Ayuntamiento desarrolló directamente 1.205 pisos en cinco promociones, al tiempo que subastó suelo para que promotoras privadas levantaran otras 1.565 viviendas. De éstas, el 85% tenía que asignarse a residentes en el municipio, mientras que las empresas tenían margen para adjudicar el 15% restante de manera discrecional.

Según ha podido conocer Elindependiente.com, 11.650 solicitantes fueron admitidos para participar en los sorteos que se organizaron los días 31 de enero y 1 y 2 de febrero -meses antes de que técnicamente comenzara la crisis económica- en el Teatro Auditorio Ciudad de Alcobendas para otorgar 2.356 viviendas, lo que quiere decir que había un piso por cada cinco aspirantes. En esa cifra no estaban incluidas los propietarios que formaban parte del cupo del 15% que se reservaban los promotores.

Espinar sólo podía optar a uno de los pisos del cupo discrecional porque no residía en Alcobendas

En concreto, el piso que adquirió Ramón Espinar cuando tenía 21 años y terminaba su carrera universitaria correspondía a la parcela UP-48 A, promovida por la cooperativa de viviendas de Comisiones Obreras (Vitra) bajo régimen de Vivienda con Protección Pública Básica (VPPB). El consejo de administración de Emvialsa formalizó en su sesión del 20 de julio de 2006 la adjudicación de ese solar, con una superficie de 3.070 metros cuadrados y un techo de edificabilidad de 8.712,5 metros cuadrados, con un número máximo de 119 viviendas.

Espinar sólo podía optar a uno de los pisos del cupo discrecional del 15% porque no cumplía uno de los requisitos que había fijado el Ayuntamiento de Alcobendas: ser residente en este municipio con una antigüedad superior a tres años o bien poder acreditar que estaba empadronado ininterrumpidamente con anterioridad el mismo periodo de tiempo al menos en la localidad. Los interesados también tenían que estar inscritos en el registro permanente de solicitudes de vivienda de Emvialsa, cumplir todos los requisitos específicos exigidos por el Consistorio y aportar la documentación fijada para la convocatoria.

Una de las grandes incógnitas del caso Espinar es cómo el actual senador de Podemos logró que le adjudicaran una vivienda a dedo, cuando era un estudiante y no tenía en esos momentos garantizados los recursos económicos que le permitieran hacer frente a los pagos. En la conferencia de prensa ofrecida este miércoles, Espinar aseguró que el dinero que tuvo que desembolsar hasta la firma de la escritura se lo dejaron sus padres y su abuela y que luego optó por venderla al ingresar como becario tan sólo 480 euros, 100 euros menos del importe de la cuota de la hipoteca.

El alcalde de Alcobendas era compañero del padre de Espinar en el consejo de Caja Madrid

Cuando se vendió el suelo a Vitra y a otras 13 promotoras y se hicieron los sorteos para la adjudicación de las viviendas, el alcalde de Alcobendas era José Caballero (PSOE), regidor de este municipio durante 24 años (1983-2007) y compañero en el consejo de administración de Caja Madrid de Ramón Espinar Gallego, padre del actual senador de Podemos (Ramón Espinar Merino). El socialista Espinar Gallego fue alcalde de Leganés (1979-1983) por el PSOE, presidente de la Asamblea de Madrid (1983-1987) y consejero de Hacienda en la etapa de Joaquín Leguina como presidente de la Comunidad de Madrid.

A preguntas de este periódico, Caballero ha rechazado hoy que hubiera mediado ante CCOO para que le asignara una de sus viviendas a Espinar júnior por su supuesta amistad con el padre de éste. «Ramón Espinar padre no era amigo mío, era un compañero del PSOE al que veía en los congresos y en las asambleas. Y al hijo lo he conocido ahora, en esta vorágine desde que se ha hecho de Podemos y ha salido en los papeles», ha declarado.

«Hice 2.500 viviendas. Que salgan dos ranas me parece hasta natural», dice el ex alcalde Caballero

El ex regidor, que se integró en UPyD tras abandonar el PSOE y que ya está retirado de la política, recordó que entre sus funciones no estaban las de «supervisar quiénes eran los adjudicatarios finalistas de las viviendas» que correspondían al 15% que se reservaban las promotoras privadas.

«Si los responsables de las cooperativas adjudicaban las viviendas a insensatos, llame usted a los responsables de estas cooperativas y no me llame a mí», ha añadido. Y ha añadido: «Hice casi 2.500 viviendas de promoción pública en mi etapa de alcalde, que salgan dos ranas me parece hasta natural».