“Atribuir a la Comisión Gestora las competencias recogidas para la Comisión Federal en los Estatutos y la normativa interna que los desarrollan”. Susana Díaz, mujer de aparato, dejó todo bien atado la noche del 1 de octubre, tras la dimisión de Pedro Sánchez por perder la votación del Comité Federal.

Ese mismo órgano, la máxima representación del partido entre congresos, aprobó la creación de una Gestora que dirigiera el partido con plenos poderes. Así se recoge en el acta de la sesión, en su punto cuarto.

La gente no es consciente de lo que votó en el Comité Federal”, aseguran fuentes de la dirección

Ya con los sanchistas fuera del órgano, que se marcharon de Ferraz tras la dimisión del secretario general, el Comité Federal aprobó “designar una Comisión Gestora para que, a partir de la presente resolución, dirija el proceso hasta la celebración del Congreso Federal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para elegir la nueva Comisión Ejecutiva Federal”.

Con estos párrafos se daba cumplimiento a una consideración que hizo en voz alta la entonces presidenta del órgano, Verónica Pérez, que abogó por otorgar a la Gestora plenos poderes. Pocos de los presentes se dieron cuenta entonces del calado de la propuesta que salió aprobada. “La gente no es consciente de lo que votó”, reconocen fuentes de la dirección del órgano, que aseguran que la Gestora tiene “todas las competencias” de la dirección general, por lo que “puede tomar cualquier decisión excepto las correspondientes a un congreso”.

El debate legal

El Comité Federal, controlado por los barones críticos con Sánchez tras ganar la votación por 132 votos frente a 107, hizo su propia interpretación del artículo 36 o) de los Estatutos Federales del PSOE, que establece que el Comité Federal debe convocar un congreso extraordinario para elegir a una nueva Ejecutiva, cuando quede vacante la Secretaría General o más de la mitad de la dirección, como ocurrió cuando dimitieron 17 miembros del órgano críticos con Sánchez.

Por este motivo, el entonces secretario general convocó un Comité Federal para aprobar la convocatoria de ese congreso extraordinario. Pero Sánchez perdió la votación y dimitió. Según la resolución aprobada entonces, “el órgano competente” para aprobar la constitución de una Gestora es el Comité Federal, “en cumplimiento de lo establecido en el ar´ticulo 36 o) de los Estatutos Federales, toda vez que la renuncia de la persona titular de la Secretaría General entra dentro del supuesto recogido en el citado artículo”.

La Gestora actuará hasta la celebración de un Congreso Extraordinario”, establece el acta

No obstante, la resolución también advierte la necesidad de la existencia de un órgano rector del PSOE “hasta la celebración del Congreso Federal Extraordinario”.

Este punto podría entrar en contradicción con la directriz de Susana Díaz de celebrar un congreso ordinario, que debata el modelo de partido, en torno al mes de junio, en vez de uno extraordinario, como reclama Pedro Sánchez. No obstante, el PSOE-A también zanja la cuestión al plantear la celebración de ambos: primero el ordinario, que fue convocado por el Comité Federal del diciembre para su celebración una vez que hubiera Gobierno; y otro extraordinario posterior que quedaría, de facto, sin contenido.

Cuestionamiento de la Gestora

Con esta resolución, los barones quisieron zanjar el debate jurídico que existe sobre la legitimidad de la Gestora. Los sanchistas defienden que este órgano no puede tomar decisiones fundamentales para el partido, como revisar las relaciones con el PSC o sancionar a los diputados que votaron no en la investidura de Mariano Rajoy, ya que su único cometido es gestionar las cuestiones cotidianas del partido hasta la celebración de un congreso que elija a una nueva Ejecutiva.

De hecho, un juzgado de Zaragoza investiga la legalidad del Comité Federal y de la Gestora, a raíz de una denuncia de Izquierda Socialista en Aragón.

Respecto al PSC, el Comité Federal aprobó “facultar y autorizar” la ampliación de la Gestora con la persona que designen los órganos de dirección del Partit de les Socialistes de Catalunya. Esa ampliación, de momento, no se ha producido.

Se revisarán las relaciones con el PSC

En este sentido, las fuentes señalan que la Gestora es plenamente competente para proponer al Comité Federal la revisión de las relaciones entre el PSOE y el PSC.

El concierto se firmó entre ambos en 1977 y desde entonces prácticamente se ha mantenido intacto, aunque no se incluyó en los estatutos del PSOE. Se trató de un acuerdo entre las dos direcciones que no ha sido ratificado en ningún órgano de los dos partidos.

Al no aparecer en los estatutos, cuya modificación sólo se puede aprobar en un Congreso Federal, la revisión de las relaciones puede establecerse en un Comité Federal, a propuesta de la Gestora.

Sólo en las primarias a Moncloa

Esa propuesta puede limitarse a abrir un proceso de diálogo con el partido hermano para evitar situaciones como la ocurrida en la investidura de Mariano Rajoy, cuando los siete diputados del PSC votaron en contra del mandato del Comité Federal, en cuya votación sí participaron los representantes del partido catalán.

Con ese objetivo, Susana Díaz y el PSOE andaluz quieren corregir una situación que consideran desequilibrada, ya que el PSC participa en las decisiones del PSOE y ni siquiera las acata, mientras que es autónomo en las suyas propias.

Los delegados catalanes, fuera

Como telón de fondo del desencuentro se sitúa la aspiración de Susana Díaz de ser la próxima secretaria general del PSOE. La oposición del partido de Miquel Iceta ha llevado a los socialistas andaluces a plantear la revisión de las relaciones, que eliminaría a los delegados catalanes del Comité Federal y del Congreso Federal, así como de las primarias para elegir al secretario general.

Para elegir al candidato a la Presidencia del Gobierno, si los dos partidos mantienen su coalición electoral, los 18.000 militantes socialistas sí tendrían voto, ya que las primarias están abiertas también a simpatizantes del partido.

La Gestora alega la caída libre en votos y militantes del PSC

El PSOE-A niega que su fin último sea romper definitivamente con el PSC y establecer una Gestora en Cataluña que abra el partido a cuadros medios y referentes como Carmen Chacón para recuperar su espacio en la comunidad, uno de los principales graneros de voto históricos junto a Andalucía.

Precisamente la caída libre en votos en la comunidad, en favor de Podemos y Ciudadanos, ha llevado a este PSOE, controlado por los barones y los rubalcabistas, a replantearse la utilidad del PSC y su deriva. Desde el PSOE-A se desprecia también la fuerza interna del partido hermano, ya que en sus primarias “sólo han participado 5.000 militantes”, en palabras de la dirección regional.