La Policía francesa, en colaboración con la Guardia Civil, ha arrestado esta pasada noche al último jefe de ETA, Mikel Irastorza, en una operación que se ha llevado a cabo en la localidad francesa de Ascain. Irastorza ha sido detenido en el interior de una vivienda, donde había sido acogido por una pareja, un hombre de 59 años y una mujer de 56 que también han sido detenidos. Los tres arrestados han sido trasladados a una comisaría cercana a Baiona a la espera de ser puestos a disposición policial. La operación continúa abierta y no se descartan nuevos arrestos y la localización de documentación sobre la situación de ETA.

Irastorza ejercía como responsable logístico-militar de lo que queda de ña banda desde que los anteriores dirigentes, David Pla e Iratxe Sorzabal, fueran detenidos hace un año. Irastorza apenas tenía experiencia. Procedente del denominado Foro de Debate Nacional impulsado por EA y Batasuna, pasó a la clandestinidad en 2013, cuando la organización armada ya había decidido abandonar las acciones violentas. Sobre él no pesan delitos de sangre.

Irastorza pasó a la clandestinidad en 2013, cuando la organización ya había decidido abandonar la violencia

Desde que ETA anunció el final de su acción criminal las fuerzas policiales españolas y galas han detenido en Francia, donde se oculta la decena de militantes aún activos que tiene la banda, a siete de sus dirigentes. A los arrestos de Pla y Sorzábal en septiembre de 2015 se suma el de Oroitz Gurrutzaga, en mayo de 2012 y de Javier Aramburu en la localidad francesa de Cauna. En octubre de ese mismo año la policía francesa detuvo en Lyon a Izaskun Lesaka, considerada responsable de armas y explosivos e miembro de la dirección de ETA. Por último, en julio de 2015 fueron detenidos en Francia Iñaki Reta de Frutos y Xabier Goienetxea, a quienes se les sitúa como responsables del aparato logístico de la organización.

La detención de esta mañana supone el enésimo revés para ETA cuando se cumplen cinco años desde que decidió en cese de sus acciones armadas. El pasado 12 de octubre otra operación policial localizó un zulo al sur de París donde la banda ocultaba 145 armas, munición y otros materiales. Se cree que aún dispone de parte de su arsenal. Precisamente Irastorza debía completar el desarme al que ETA se había comprometido y que reiteró en su último comunicado. En él aseguró que daría nuevos pasos, que no concretó, ante instituciones y agentes de verificación internacional.

El nuevo ministro subraya que es la respuesta a «los cambios» en la dirección de la banda terrorista

El nuevo ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha felicitado a la Guardia Civil por la operación y ha subrayado que es la respuesta a «los cambios» en la dirección de la banda terrorista. Ha señalado que Irastorza se había hecho cargo de la dirección de la banda terrorista hacía poco tiempo, lo que demuestra que “los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado estaban atentos, y en el momento en que ellos han movido algunas personas para que ocuparan el liderazgo se les ha dado la respuesta que siempre tienen que dar los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado”. El titular de Interior ha añadido que esta operación demuestra «el compromiso» del Gobierno de España «en una lucha decidida y permanente» contra ETA «para el mantenimiento del Estado del Derecho y para la defensa de las víctimas».

En un comunicado el Ministerio del Interior ha calificado de «duro golpe» a las estructuras de ETA la detención de Irastorza, ya que supone «la pérdida de liderazgo dentro de la organización terrorista y la eliminación de su estructura de dirección encargada de dirigir la gestión del arsenal armamentístico y explosivo que aún dispone en su poder la organización terrorista». Señala que con esta detención se debilita al conjunto de ETA “y hace que vuelva a perder su punto de referencia en un plazo de un año, lo que dificulta que la banda terrorista pueda alcanzar cualquiera de sus objetivos», destaca.