El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha informado este lunes de que la Ejecutiva de su formación ha decidido suspender cautelarmente de militancia y abrir una investigación a dos de sus diputadas en el Parlamento Balear y a un miembro de la dirección autonómica por un posible caso de corrupción.

Se trata de la presidenta del Parlament, Xelo Huertas, y de la diputada Montse Seijas, quienes habrían utilizado su cargo público para beneficiar al dirigente ‘morado’ y secretario de Acción Institucional, Daniel Bachiller, a través de la firma de un convenio entre el Gobierno balear y el laboratorio científico que éste dirige.

Según ha explicado Echenique, existen «indicios» de que esas dos diputadas pueden haber maniobrado para favorecer los intereses personales del dirigente autonómico y, por ello, y a petición de la dirección de Podemos en las Islas Baleares, han decidido abrir un expediente disciplinario -que tendrá que resolver la Comisión de Garantías- y suspenderles cautelarmente de militancia.

‘Hay indicios’

«Ahora hay indicios suficientes para dictar esta suspensión cautelar pero todavía falta que el órgano que dirime este tipo de temas, la Comisión de Garantías, se pronuncie de una manera definitiva sobre el tema», ha asegurado en la rueda de prensa que ha ofrecido tras la reunión de la Ejecutiva.

«Evidentemente hemos pedido a la comisión que actúe de urgencia dada la relevancia política del tema», ha proseguido, tras señalar que la Ejecutiva ha adoptado esta decisión de suspender cautelarmente tras la solicitud realizada por la dirección balear «en el momento en que se ha detectado» ese posible comportamiento corrupto.

Echenique ha señalado que «más allá del plano disciplinario», en el plano político, Podemos sigue manteniendo sus «buenas relaciones» con el Gobierno socialista de Francina Armengol. «Eso hace doblemente importante esta decisión», ha apostillado.

‘La presidencia no es la ilusión de mi vida’

La presidenta del Parlament, Xelo Huertas, ha reaccionado manifestando que si tuviera que dimitir del cargo después de que Podemos le haya suspendido cautelarmente de militancia, le quitarían «un peso de encima». «Este no era el sitio ideal para mí», ha espetado.

A preguntas de los periodistas, la máxima responsable de la Cámara autonómica ha insistido en que «no se me caen los anillos por irme, la presidencia no es la ilusión de mi vida». Además, ha espetado que es «imposible que haya resultado beneficiada» del supuesto trato de favor a Bachiller y, en referencia a su supuesta intervención en los hechos, ha subrayado que «seguro que quien ha arrojado las sospechas tiene mucho más que callar que yo. Creo que las cosas se hacen de otra manera. Primero se le dice al interesado. Lo que no puede ser es que éste sea el último en enterarse».

Al ser preguntada sobre qué hará en caso de no recibir el apoyo del partido, ha recalcado: «Por supuesto, presentaría la dimisión. A diferencia de otros no tengo apego este puesto. De dejar el acta de diputada ya hablaremos».

Finalmente, ha manifestado no estar «nerviosa para nada» –«puede que otros tengan que ponerse nerviosos a partir de ahora»– aunque sí «molesta y sorprendida: no me esperaba esto. Las cosas se hacen de otra manera». Asimismo, sobre la posibilidad de hacer servir su aforamiento ante un posible procedimiento judicial, ha aseverado que «los aforamientos ni me hacen falta ni creo en ellos; creo que habría que quitarlos».