Moncloa va a vivir la noche del martes al miércoles con especial «preocupación, como todo el mundo,» ante el riesgo de que Donald Trump pueda ganar las elecciones presidenciales estadounidenses, admiten fuentes gubernamentales. El Gabinete de la Presidencia del Gobierno hará un seguimiento toda la noche, hora española, con la confianza en que «el pueblo y la democracia americana no se equivocan», pero sin ninguna garantía de que el magnate no pueda ganar la contienda a pesar de los sondeos en contra. Y el temor es tanto de índole económico, con unos mercados sensibles al triunfo del republicano, como geopolítico y social. Trump amenaza con hacer saltar todos los equilibrios.

El director de gabinete de Mariano Rajoy,  Jorge Moragas, dirigirá el seguimiento, coordinado con el embajador de España en Estados Unidos, Ramón Gil-Casares, y en contacto también con el representante estadounidense en España, James Costos. A lo largo de la noche también irán recibiendo información vía Casa Blanca y partidos Demócrata y Republicano con sus respectivas fundaciones: el Instituto Nacional Demócrata (NDI en sus siglas en inglés) y el Instituto Republicano Internacional (IRI), respectivamente.

Por primera vez, el PP dio plantón a la convención republicana que proclamaba candidato al magnate

Desde siempre, los populares mantenían una equidistancia entre el partido Demócrata y el Republicano. De hecho, se relacionaban por igual con ambas formaciones y nunca se inclinaron por uno u otro candidato en las elecciones presidenciales, de forma que acudían a las dos convenciones. Hasta ahora. La mejor muestra del rechazo profundo que provocó la elección en primarias de Donald Trump fue la negativa del Partido Popular Europeo (PPE), donde se integra el PP, a mandar a ningún representante a Cleveland (Ohio), donde se celebró la convención republicana que consagró el pasado julio la candidatura de Trump. En cambio, sí acudieron a la cita de Filadelfia donde se proclamó a Hillary Clinton. Entre los representantes españoles del PP estaban el secretario general del PPE, Antonio López-Istúriz, y el portavoz popular en la Eurocámara, Esteban González Pons.

En cambio López-Istúriz sí se entrevistó a título personal con el presidente de la convención republicana y presidente de la Cámara Baja de EEUU, Paul Ryan, al que calificó de «amigo». El secretario general del Grupo del PPE explicó el «plantón» a la luz de las declaraciones de Trump sobre la inmigración o su desprecio manifiesto a la Unión Europa.

En otro momento, esta decisión hubiera levantado ampollas, como lo hicieron las declaraciones de José Luis Rodríguez Zapatero cuando en las elecciones estadounidenses de 2004, ocupando ya la Moncloa, se inclinó por la candidatura de John Kerry frente a la de George Bush, que resultó ganador. Una afrenta que sumar a su negativa a levantarse ante la bandera de Estados Unidos en el desfile del 12 de octubre de 2003  y a la retirada de las tropas de Irak, que, por otro lado, había comprometido en su campaña electoral.

Los mandatarios europeos, incluido Rajoy, despedirán en Berlín a Obama el próximo día 18

Ante el interrogante de cuál puede ser la reacción oficial del Gobierno de España si gana Trump, las fuentes de Moncloa consultadas por El Independiente recuerdan que Mariano Rajoy acudirá el próximo día 18 a una cumbre en Berlín convocada por la canciller Angela Merkel destinada a despedir a Barack Obama de la presidencia de Estados Unidos. A ellos se sumarán el presidente de la República francesa, Françoise Hollande; el italiano Mateo Renzi y la británica Theresa May. Una manera de contraponer dónde se encuentra políticamente Rajoy y de demostrar, de paso, que «Spain is back», esto es, que España vuelve al escenario europeo del que ha estado muy apartada y claramente subrepresentada.