La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha iniciado este lunes una gira por platós de televisión para rehabilitar su imagen. Tras un calculado silencio desde que el Comité Federal del PSOE del 1 de octubre tumbó a Pedro Sánchez, el equipo de la secretaria general del PSOE andaluz trabaja en paliar el desgaste que ha sufrido en la contienda interna.

El equipo de Díaz confía en que el perfil institucional y de mujer de estado que ofrece la presidenta acabe con la imagen de experta en refriegas partidistas que ha calado en la opinión pública por la crisis interna del PSOE.

Con este objetivo, Susana Díaz calcula al milímetro sus mensajes y no se sale del guión. Elige programas de máxima audiencia y con un público muy amplio para llegar a los votantes y simpatizantes del PSOE. En este sentido, prefiere los programas de radio y televisión en horario de mañana por tener mayor difusión.

En sus intervenciones de este lunes, Díaz ha respondido a la entrevista concedida por Josep Borrell a El Independiente, en la que el histórico socialista se refería al “golpe de mano” organizado en el partido para derrocar a Pedro Sánchez. “Las palabras no son inocentes, y quien utiliza la palabra golpe de mano no lo hace de forma inocente”, ha contestado Díaz, que ha negado que existiera un “golpe” en el Comité Federal del pasado 1 de octubre, que acabó con la dimisión de Pedro Sánchez después de que el ex secretario general perdiera la votación para organizar un congreso exprés.

“Lo que hubo fue democracia, debate y votación”, ha asegurado la presidenta andaluza, que ha subrayado, refiriéndose a Borrell, que “él concretamente participó de manera activa y lo sabe perfectamente”, antes de volver a afear las palabras utilizadas por el catalán: “Ni comparto esos términos, ni creo que quepan entre socialistas”.

En una entrevista concedida a El programa de Ana Rosa (T5), Díaz ha defendido la labor de la Gestora socialista y ha negado su poder detrás de la misma, asegurando que insinuar eso es “una falta de respeto a gente de la capacidad, la trayectoria y el reconocimiento en el partido como Javier Fernández, Mario Jiménez…y también a mí”.

Hay a quien le gusta más el PSOE débil que un PSOE con fortaleza, que gana elecciones”

“Yo llevo meses aguantando que me hagan un traje”, ha protestado la dirigente del PSOE-A: “Soy incómoda para la derecha y para Podemos porque formo parte de un partido que gana elecciones”. En ese sentido, ha presumido de sus resultados y de los de compañeros como Guillermo Fernández Vara en Extremadura o Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha: “Hay a quien le gusta más el PSOE débil, con el que tener más margen para secuestrar su voluntad, que el PSOE con fortaleza, que gana elecciones y coloca a la derecha en la oposición”.

Díaz ha subrayado la débil situación del partido a nivel nacional y ha reconocido que el PSOE pasa por “un momento complicado”. “Cuando se pierden elecciones se entra en espirales, hay que reflexionar sobre cómo podemos volver a tener un proyecto mayoritario”, ha analizado, después de glosar los principales retos de la formación: “Tenemos una Gestora, dificultades con el PSC, muchos sitios en España por debajo del 15%…”.

La relación con el PSC

La relación entre el PSOE y los socialistas catalanes ha sido, de hecho, uno de los puntos centrales de su discurso, en el marco de la reunión que este lunes a mediodía mantienen Javier Fernández y Miquel Iceta: “Son dos compañeros responsables e inteligentes, tienen habilidad para el diálogo y son capaces de encontrarle una salida razonable a lo que pasó en el Comité y a la relación de dos partidos hermanos”.

No puede ser que en un órgano se vote una cosa y, como el resultado no me gusta, me voy a Cataluña y monto otro”

“Quiero que sigamos caminando juntos”, ha expresado la presidenta de la Junta, que no obstante ha criticado duramente el desacato del PSC a la abstención aprobada por el Comité Federal: “No puede ser que se venga a un órgano, se vote una cosa, y como el resultado no me gusta me voy a Cataluña y monto otro”. “Las decisiones se basan en la confianza”, ha analizado a ese respecto, “y lo del Comité Federal no estuvo bien”, ha asegurado, antes de deslegitimar la rebeldía de sus compañeros: “Un demócrata tiene que entender que cuando participa en una votación y pierde, ha perdido”. Igualmente, Díaz ha lamentado la falta de comunicación entre ambas formaciones en momentos puntuales: “No puede ser que el PSOE se entere por la prensa de que el PSC está por el derecho a decidir, o de que se está negociando un gobierno con ERC”.