El Grupo Popular ha «rescatado» al ex ministro Jorge Fernández Díaz después de que el PSOE lo vetara para la Comisión de Exteriores y para la Mixta para el Tribunal de Cuentas. Finalmente irá a la de Peticiones, una de rango muy menor pero que tiene la ventaja de que no se somete a consideración del resto de los Grupos, por lo que no hay posibilidad de rechazo ni de vetos. Esta comisión se constituye a puerta cerrada y la preside el partido con más escaños. Además, cada grupo aporta un portavoz, tratándose de las más reducidas.

Es una comisión permanente no legislativa en la que Fernández Díaz sustituirá a la gallega Pilar Rojo, quien en su momento estuvo en la quiniela de «ministrables» y que como, el ex ministro del Interior, es íntima amiga de Mariano Rajoy.

Este órgano regla el derecho que tienen los ciudadanos para dirigirse a la Cámara Baja de forma individual o colectiva. Evalúa y califica la petición, para dirigirla a la instancia administrativa correspondiente, que está obligada a responder. El derecho de petición se regula por Ley Orgánica del año 2001.

El ex titular de Interior, reprobado por la Cámara acusado de «espiar» a los independentistas catalanes, fue vetado esta misma mañana por el PSOE, que amenazó con presentar un candidato alternativo temporal para impedir que presidiera la de Exteriores, lo que le convertía en una especie «embajador parlamentario» con carné diplomático.

La maniobra del PP de llevarle a la Mixta para el Tribunal de Cuentas fue parada a tiempo por el portavoz del Grupo Socialista, Antonio Hernando, que durante todo el día de ayer defendió que rechazar al ex ministro era conculcar el pacto sobre reparto de comisiones que tienen acordado todos los grupos políticos del Congreso.