Mujeres que han sufrido maltrato y han logrado salir de esta lacra hoy lanzan un mensaje de esperanza: es posible recuperar la vida y volver a ser feliz. Las protagonistas que han prestado su voz para este vídeo lo saben bien. Todas forman parte del proyecto social de la empresa Clece, que trabaja por la inclusión laboral de víctimas de violencia de género.

«Cuando parece que todas las puertas están cerradas, el trabajo representa una motivación para seguir adelante». La que habla es Lorena, una de las 204 víctimas de maltrato integradas en su plantilla. El mismo mensaje envía su compañera Marta: «El estado emocional es lo primero que hay que tratar y cuidar, pero el trabajo es esencial para recuperar la normalidad y la autoestima», afirma. Ambas coinciden en señalar que el empleo fue una de las principales ayudas para su recuperación.

Un trabajo es clave para iniciar una nueva vida. «Acceder al mercado laboral es acceder a una independencia económica y personal necesaria para romper el vínculo con el agresor y dotarse de autoestima y autonomía», cuenta Íñigo Camilleri, responsable de Selección y Desarrollo de Clece.

No obstante, apunta a que es un trabajo de muchos, «para avanzar en la empleabilidad e inserción de las víctimas es imprescindible la colaboración de administraciones y agentes sociales y económicos. La labor de integración que hacemos no sería posible sin la colaboración con administraciones y asociaciones encargadas de la atención a víctimas de violencia de género”.

Sensibilizar para movilizar

En línea con la inserción laboral, la sensibilización ciudadana es otro eje clave para prevenir y erradicar esta lacra social. De ahí, la campaña Una vida sin violencia, una vida con respeto -en la misma línea que el vídeo que encabeza este reportaje-. El objetivo es el mismo: movilizar a empleados y clientes por una sociedad libre de violencia de género. Concentraciones, charlas informativas, manifiestos, manos pintadas, lazos humanos, lonas en edificios de instituciones… Demostraciones que han llegado a oficinas, escuelas infantiles, ayuntamientos, residencias de mayores, centros comerciales, hospitales, centros deportivos e instituciones de diversos ámbitos.

En su colaboración con otras entidades, Clece forma parte de la red de Empresas por una Sociedad Libre de Violencia de Género y participa activamente en foros, jornadas, carreras populares e iniciativas de apoyo a este colectivo.

Este esfuerzo de la compañía se extiende, además, a otros colectivos vulnerables como personas con discapacidad, jóvenes desempleados, personas en riesgo de exclusión social y víctimas del terrorismo. Para ello, colabora con más de 350 asociaciones.


* Contenido elaborado con la colaboración de Clece