Ciudadanos no está dispuesto a negociar con el concepto de nación». Así de contundente se muestra la presidenta del Grupo de C’s en el Parlamento catalán y líder de la oposición en esta comunidad, Inés Arrimadas. Según ha podido saber El Independiente, el Gobierno se plantea definir un nuevo marco para las negociaciones con la Generalitat en el que se podría incluir el debate sobre la definición de Cataluña como nación, además de revisar el sistema de financiación autonómica. Una fórmula que serviría para dar contenido a una negociación política con la que superar la actual situación de bloqueo entre ambas administraciones y, sobre todo, evitar el choque de trenes planteado por el Gobierno de Carles Puigdemont con la amenaza de un referéndum unilateral sobre la independencia.

Arrimadas reclama al Gobierno que presente un proyecto atractivo para los 47 millones de españoles

“El Gobierno no nos ha trasladado eso” advierte la dirigente de C’s a El Independiente. Arrimadas recuerda que su partido, principal socio del Gobierno, ha exigido al ejecutivo que se inicien negociaciones sobre infraestructuras y sobre financiación autonómica, los dos ámbitos de discordia que en los últimos años han alimentado la desafección de los catalanes. La formación no descarta entrar a definir las competencias autonómicas y hablar de mayor corresponsabilidad fiscal, pero deja claro que su partido en ningún caso entrará en la negociación “para trocear la soberanía. España es una nación, una nación diversa y plural, suficiente para dar cabida todos en ella”.

La dirigente de C’s advierte además: “que nadie crea que se trata de contentar a Junqueras o a Puigdemont, se trata de contentar a la inmensa mayoría de los catalanes”. Por ello, reclama al Gobierno que presente un proyecto atractivo para los 47 millones de españoles , “incluidos los catalanes que ahora han desconectado porque el Gobierno del PP no ha sabido responder a sus necesidades”.

Acusaciones “ridículas” del PP catalán

En este contexto, Arrimadas responde a las críticas de los populares catalanes, cuyo líder la acusó ayer de romper una estrategia común de los partidos constitucionalistas catalanes al pedir una reunión con el Gobierno para suplir la ausencia de la Generalitat de foros negociadores como la Conferencia de Presidentes. “Es ridículo que me acusen de estar a favor del referéndum”, señala la dirigente de C’s, «o que Xavier García Albiol me acuse de romper una estrategia común cuando lleva semanas atacándome».

La explicación a esos ataques la encuentra en los sondeos, que sitúan al PP catalán como penúltima fuerza en Cataluña, sólo por delante de la CUP, y a las “mochilas” de los populares, entre las que destaca sus acuerdos con CiU, formación que apoyó a Albiol en su mandato al frente de la Alcaldía de Badalona.

«Si alguien tiene dudas sobre nuestro compromiso sólo tiene que revisar las sesiones de control al Govern» en el Parlamento catalán en las que C’s pide cuentas al ejecutivo de JxS con la misma contundencia de siempre, argumenta Arrimadas. La prueba, a su juicio, es que «el Govern a quien ataca es a nosotros, el PP está fuera de juego», pero también advierte de que su grupo no se puede «quedar en el no a la independencia, porque además queremos ofrecer un proyecto para Cataluña».