El nuevo patronato de FAES no tendrá políticos en activo. Hasta ahí, cumple al acuerdo de ruptura que firmó con el PP recientemente y que le permite buscar vías de financiación privadas. Lo llamativo es que, salvo excepciones, reúne a todos los críticos que ha ido sumando Mariano Rajoy desde que asumiera el timón del PP en 2003.

Para empezar, la nueva FAES, “desvinculada de cualquier partido político”, tendrá como vicepresidente en sustitución de María Dolores de Cospedal a Manuel Pizarro, que fuera “número dos” de la lista por Madrid encabezada por Mariano Rajoy en 2008, y con el que no acabó en el mejor de los términos.

Le siguen algunos que ya estaban como Ángel Acebes, Cayetana Álvarez de Toledo, Gabriel Elorriaga, Javier Fernández Lasquetty, José María Marco, Jaime Mayor Oreja, Alberto Ruiz-Gallardón, Javier Rupérez, María San Gil y Eduardo Zaplana, todos ellos enfrentados en uno u otro momento con Rajoy. Repiten, con un perfil algo menos crítico, Rafael Arias Salgado, Abel Matutes, Ana Palacio y José Pedro Pérez Llorca.

Piqué es uno de los perfiles más moderados de la “nueva” FAES

Incorpora Aznar al Patronato a un antiguo miembro de su gabinete, Alfredo Timermans, y a Pío Cabanillas, que fuera portavoz del Ejecutivo en su etapa de gobierno. Asimismo, completan los “huecos” que han dejado Mariano Rajoy, Celia Villalobos, José Ramón García, José María Beneyto y Susana Camarero (todos ellos, políticos “en activo”) Rocío Albert, ex consejera de la Comunidad de Madrid próxima a esperanza Aguirre; Cristina Crespo Palomares, experta en política estadounidense; el doctor en Ciencias Económicas y colaborar habitual de FAES, Joaquín Trigo, y el catedrático Julio Iglesias de Ussel. El perfil más moderado es el del ex ministro y ex portavoz del Gobierno, Josep Piqué.