Es la vuelta al pasado más oscuro. Al que se caracterizaba por un clima de violencia terrorista en el que la izquierda abertzale guardaba silencio y justificaba muertes, secuestros y amenazas. Ahora, en una Euskadi sin ETA, algunos de sus ex miembros miran con nostalgia aquellos tiempos y recelan de la nueva izquierda abertzale más moderada, que rehúye de su pasado y apuesta por un nuevo tiempo y por su institucionalización.

Meses atrás medio centenar de ex presos de ETA, agrupados en el colectivo Askatasunaren Bidean (Camino de la libertad) aseguraron que sentían “vergüenza” de Sortu, por sus planteamientos y por su alineamiento con el sistema institucional y alejamiento del espíritu “revolucionario” que le caracterizó tiempo atrás. Ahora, aquellos nostálgicos de la banda, ex militantes y ex presos de ETA, han decidido dar un paso más en su aspiración por “reconstruir” el Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) y reavivar el espíritu revolucionario de otros tiempos.

Y lo han hecho recuperando símbolos y discursos que parecían olvidados. Así, resucitan las siglas que durante décadas empleó la izquierda abertzale hasta su ilegalización. Lo hacen para crear un nuevo partido, denominado Herritar Batasuna (HB) en el que se integran grupos y organizaciones sociopolíticas y movimientos populares de izquierda y militantes independentistas. Harán frente a lo que consideran “un cambio de dirección reformista y desmovilizador” iniciado por la izquierda abertzale para recuperar “planteamientos del abertzalismo revolucionario”.

Los nostálgicos de la banda, ex militantes y ex presos de ETA han decidido dar un paso más

En mayo, cuando los presos de ETA comparecieron para criticar a Sortu y llamar a la necesidad de organizarse para hacer frente a su transformación, aseguraron que no defenderán la vuelta a las armas, pero sí que se lleven acciones y movilizaciones en favor de la independencia, la “reunificación y la reeuskaldunización”. Criticaron que ahora se pretende “diluir” la aportación de la “lucha de ETA”.

La presentación de la nueva HB llega en un momento en el que el clima crítico con los planteamientos de la izquierda abertzale se hace más visible. Desde Sortu y EH Bildu hace meses que se ha cuestionado el rebrote de las acciones de kale borroka que en los últimos meses ha rebrotado en el País Vasco. El último ejemplo se produjo la semana pasada en la Universidad del País Vasco, durante la jornada de elección a rector y en la que cientos de jóvenes participaron en una marcha que concluyó con varios agentes de la Ertzaintza y un periodista herido durante los graves altercados registrados en el campus de Leioa (Vizcaya).

La escisión en el mundo radical del independentismo vasco comenzó a escenificarse poco después del anuncio del cese de sus acciones armadas por parte de ETA. Mientras un gran número de presos de la banda secundaban el paso dado por la organización e incluso respaldaban el camino iniciado por EH Bildu, un sector reivindicó no “diluir” así las décadas de existencia y “lucha” de la organización criminal.

Sólo meses después de aquel 20 de octubre de 2011 -cuando ETA anunció su cese de actividad violenta- la fractura se visualizó en la reacción a los actos de sabotaje registrados. Mientras la propia ETA ha llegado a rechazar este tipo de acciones, y EH Bildu ha criticado que “no ayudan a consolidar la paz”, determinados colectivos como Iraultza Bilgunea (IBIL) (Comités revolucionarios) o Amnistia Ta Askatasuna (ATA), defensores de la “lucha histórica” de ETA, se cree que han podido estar detrás de algunos de los graves actos de sabotaje registrados en el País Vasco en los últimos años.

El clima crítico con los planteamientos de la izquierda abertzale es ahora más visible

Ahora nace un nuevo agente con aspiraciones políticas. Herritar Batasuna se presenta como un movimiento que agrupa desde a los miembros del MLNV “nacido hacia 1950” (en referencia a lo que fue ETA), hasta colectivos “patriotas navarros”, el “abertzalismo de izquierdas” o colectivos comunistas y de “tendencia libertaria”. Su objetivo prioritario será hacer frente a la “grave crisis estratégica” que se vive en la actualidad “en el movimiento para liberar Euskal Herria”. Denuncian que la izquierda abertzale ha iniciado un camino ”desmovilizador y reformista” al que hacer frente y con un plan “que permita recuperar, enriquecer y actualizar la memoria de todas las luchas a favor de la libertad de este pueblo y especialmente el espíritu abertzale y socialista revolucionario de Herri Batasuna de 1978”.

Con un lenguaje bélico que impregna sus principios fundacionales, Herritar Batasuna asegura que el origen del conflicto vasco nace en la “conquista” de Navarra, concebida como germen de “Euskal Herria”, y que derivó en un “largo conflicto armado entre conquistado y conquistadores”. Una situación que generó una “opresión constante” durante siglos. En este contexto sitúan el encarcelamiento de los presos y “exiliados y deportados” de ETA para los que reclaman la amnistía. Y advierten de que si no logran “la desconquista plena” el “conflicto” seguirá sin resolverse.

Fijan en la conciencia de clase su motor de movilización y en el socialismo su ideario para alcanzar la independencia, “necesitamos el socialismo para llegar a ser realmente independientes, son las dos caras del mismo proceso liberador”, señalan.