El ultraderechista Norbert Hofer, candidato por el Partido de la Libertad, aceptó su derrota frente al ex líder del Partido Verde, Alexander Van der Bellen, poco después de cerrarse los colegios electorales en Austria. En su cuenta de Facebook, se reconocía como «infinitamente triste» y felicitó a Van Der Bellen por su victoria. Hofer no se da por vencido y quiere competir de nuevo por la Presidencia en 2022.

«Me habría gustado cuidar de Austria. Felicito a Alexander Van der Bellen por su éxito y pido a todos los austriacos que estén unidos», dijo Hofer. «Todos somos austriacos, hayamos votado como hayamos votado. Larga vida a nuestro hogar, Austria», agregó el candidato perdedor.

En la televisión austriaca, ya vencedor, Van der Bellen dijo: «Desde el inicio, he apostado y he abogado por una Austria proeuropea», y añadió que iba a defender «los valores de la igualdad, la libertad y la solidaridad». Confesó a su vez que va a trabajar por ser el presidente de todos. «Nuestro presidente», me gustaría que dijeran los ciudadanos, no «el presidente».

El ecologista Alexander Van der Bellen logró un 53,3% de los sufragios frente a un 46,7% del ultraderechista Norbert Hofer, según los resultados finales. Estaban convocados a las urnas 6,4 millones de austriacos y la participación fue de un 74,1%.

Las elecciones presidenciales en Austria, que han seguido más de 600 periodistas acreditados del extranjero, se consideraban como un barómetro del creciente ascenso del populismo en Europa. Si hubiera ganado Hofer,de 45 años,  descrito como extremista «con cara amable», habría sido la primera vez que un ultraderechista encabeza la jefatura de un Estado europeo desde la Segunda Guerra Mundial. Por ello, Europa contiene la respiración in extremis. Hofer hizo una campaña muy focalizada en un mensaje anti inmigración y con tintes antieuropeístas.

Han sido precisamente esos guiños al antieuropeísmo los que han sido concluyentes para inclinar el voto hacia Van der Bellen, según los primeros análisis. «Hofer fue poco claro y el apoyo a última hora de Nigel Farage, líder del Ukip, ha sido interpretado como un mensaje antieuropeísta que en Austria no se concibe. El Brexit ha jugado en contra de Hofer porque los electores saben que su voto tiene serias consecuencias», afirma Josef Manola, corresponsal de la televisión pública austriaca en España.

Según Europe Elects, el 65% de los austriacos votó por Van der Bellen por su actitud claramente europeísta. Los analistas consideran que muchos han votado más contra Hofer que a favor del candidato de la izquierda.

El decisivo voto de las mujeres y de los jóvenes

El cargo de presidente en Austria tiene una función representativa, pero el país se jugaba «su imagen en el exterior», como aseguraba el periodista Josef Manola. Se estima que el voto de las ciudades, junto con las mujeres, y los más europeístas se ha movilizado para evitar que llegara al poder el ultraderechista Norbert Hofer. Las  mujeres se decantaron claramente por el ex líder ecologista, un 62% a su favor, y un 38% apoyó al candidato del Partido de la Libertad. Los jóvenes menores de 29 años también respaldaron mayoritariamente (un 58%) a Van der Bellen.

La siempre sorprendente líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, felicitó con un tuit a Norbert Hofer «por haber luchado con coraje» y añadió: «Las próximas legislativas son las de la victoria». Sin embargo, el ministro alemán de Exteriores, el socialdemócrata Franz-Walter Steinmeier, que será el próximo presidente de la República Federal sentenció, a través de la cuenta de Twitter del Ministerio: «Buena señal contra el populismo en Europa… Toda Europa ha respirado aliviada».

Alexander Van der Bellen, de 72 años, procede de una familia de origen holandés, que emigró a Rusia en el siglo XVII y huyó de la revolución bolchevique hacia Estonia y luego al Tirol. Por su historia familiar se suele presentar como «un hijo de refugiados». Casado recientemente en segundas nupcias con una militante ecologista, tiene dos hijos. Ya ganó la anterior convocatoria electoral frente a Hofer por apenas 30.000 votos pero las irregularides en el voto por correo obligaron a la repetición que ha tenido lugar el domingo.

Hofer dice: ‘Nada ni nadie nos va a parar’ y yo le replico: Nosotros les vamos a parar. Lo hicimos una vez y volveremos a hacerlo»

Economista, profesor ya jubilado de la Universidad de Viena, fue diputado por los Verdes, ya con 50 años, y presidió el partido entre 1997 y 2008.  Nada más votar el domingo el ex líder ecologista reconocía que las elecciones presidenciales tenían «un gran significado en Europa… se perciben como algo que  no sólo concierne a los austriacos». Antiguo militante socialista, es un ecologista peculiar porque no presume de ser ciclista y es un fumador empedernido.

Ha reconocido que su modelo como jefe de Estado es Heinz Fischer, presidente hasta julio pasado. Su militancia anti ultraderecha le ha llevado a asegurar que haría todo lo posible por no encargar nunca formar gobierno a un líder del Partido de la Libertad. La Constitución otorga al presidente la potestad de decidir a quién encarga formar gobierno y puede no ser el líder del partido más votado.

En su mitin final de campaña, Van der Bellen abogó por trabajar por «una Austria en la que valores como la decencia, la compasión, la libertad, la igualdad y los derechos humanos sean fundamentales». Y en tono que ahora suena premonitorio clamó: «Hofer dice: ‘Nada ni nadie nos va a parar’, y yo le digo: Nosotros les vamos a parar. Lo hicimos una vez y volveremos a hacerlo».