Levitas, polainas, chalecos de alabardero, pantalones de gala, faldas, calzones… El Ministerio de Defensa destinará 350.413 euros a la confección de trajes de época a medida y al servicio de sastrería para la adaptación de prendas que componen la uniformidad de la Guardia Real, la unidad interejércitos de las Fuerzas Armadas con base principal en el acuartelamiento de El Pardo (Madrid).

Mediante procedimiento abierto y tramitación ordinaria, la Jefatura de Administración Económica del Cuarto Militar de Su Majestad el Rey y Guardia Real ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el anuncio de licitación por el que abre plazo para la recepción de ofertas para el suministro de uniformes a fin de cubrir las necesidades de reposición de prendas por deterioro o por incorporación de personal y la realización de arreglos de vestuario durante los dos próximos años. Las empresas tienen hasta el 13 de diciembre para presentar sus propuestas.

Atendiendo a los datos de consumo histórico y como mera previsión, la Guardia Real calcula sus necesidades durante los dos próximos dos años en 394 uniformes completos, 250 calzones, 48 levitas, 30 polainas, seis chalecos de alabardero, seis faldas y cuatro pantalones. El organismo licitador expone que no puede establecer “de forma fehaciente” ni el alcance económico ni la cantidad exacta de prendas a adquirir, que vendrán determinados por las necesidades operativas y por la disponibilidad económica de la Guardia Real. En cualquier caso, el límite se establece en 350.413,22 euros.

La prenda más cara es el uniforme de gala de alabardero, con un coste de 1.039,4 € por unidad

Según se detalla en el pliego de cláusulas administrativas por el que se rige el concurso, la prenda a confeccionar más cara es el uniforme de gala de alabardero (formado por Federica, chaleco y polainas), de la que se necesitan dos por ejercicio y cuyo coste unitario se valora en 1.039,4 euros (IVA incluido). Le siguen el uniforme de gala básico y de diario de alabardero, con un precio base de licitación de 347,7 euros y unas necesidades de 195 unidades.

El encargo incluye también por anualidad 125 calzones de diversos tipos (14.020,88 euros); tres chalecos de alabardero (251,38); tres faldas de uniforme de gala básico (194,42); tres levitas de coracero (994,55), 12 del uniforme de gala básico, de batería y de diario de alabardero (2.826,46), seis de gala de motos (1.378,24) y tres de lanceros (744);  dos pantalones de gala básico (224,33) y 15 polainas (702,59 euros).

Además del suministro de uniformes de época a medida, el concurso busca también contratar el servicio de sastrería para realizar diversas tareas de arreglo en el vestuario ya existente, como la adaptación de uniformidad del Ejército de Tierra a la específica de la Guardia Real; la transformación, reparación o adaptación de prendas, y la realización de bordados de divisas. En este caso, los precios oscilan entre los 169,39 euros (más IVA) en que se ha tasado el cambio de la Flor de Lis y las sardinetas de los pífanos –Infantería de Marina– a los 3,44 euros (IVA aparte) del cosido de la tirilla de la levita del uniforme básico de gala.

El criterio de adjudicación será el de la oferta económica más ventajosa para la Administración, con el siguiente desglose de puntos: hasta 70 por la confección y suministro de prendas, 15 por el servicio de sastrería, 10 por el plazo de entrega y cinco como máximo por el plazo que el ofertante proponga para los arreglos.

«Guardar sigilo»

Entre las cláusulas que rigen el concurso se incluye una sobre confidencialidad por la que el adjudicatario queda obligado a “guardar sigilo” sobre el contenido del contrato objeto del expediente.

El pliego de prescripciones técnicas para el servicio de confección de uniformes a medida, de 49 páginas, detalla de forma pormenorizada las características y especificaciones que tienen que reunir las prendas, desde el tipo de tejido, el color, las medidas y formas de sus distintas piezas, la densidad, el peso, la resistencia a la tracción y la pérdida máxima que puede sufrir en el lavado.

Integrada por unos 1.500 militares de las tres armas, los orígenes de la actual Guardia Real se remontan a 1504 con la creación de un cuerpo armado con alabardas tras el atentado fallido sufrido por el rey Fernando el Católico en Barcelona en diciembre de 1492. Esa unidad fue el embrión de las Guardias Españolas, de las más antiguas del mundo.