Génova busca denonadadamente una alternativa a la celebración de primarias que les permita defender el carácter democrático de su sistema de elección de cargos, representativo, frente al voto directo de los militantes. Y una de las opciones que baraja un sector de Génova es «doblar el número de delegados», de modo que la ratio entre éstos y el número de militantes quede algo más compensada que actualmente, según ha podido saber El Independiente. Además, aumentar el número de delegados puede facilitar la entrada de militantes de base, habida cuenta de que suelen ser cargos públicos y orgánicos los que acaban copando los más de dos mil quinientos asientos destinados a los electos.

Es decir, los militantes elegirían a partir del XVIII cónclave congresual a 5.000 compromisarios, una suma que, junto a los natos y a los invitados, dispararía el «aforo» del congreso popular a más de 7.000 personas, una cifra complicada de manejar si tenemos en cuenta las dificultades que ya están encontrando a la hora de organizar la cita de los días 10, 11 y 12 de febrero del año que viene. «Expulsados» de su hábitat natural, esto es, el Palacio Municipal de Congresos de IFEMA, por la celebración de Fitur -lo que, al parecer, impedía que se desmontara toda la instalación de esta feria a tiempo de montar la infraestructura que necesita el cónclave popular- se han visto desplazados a la Caja Mágica, peor acondicionado, y en pleno invierno, para un acto de estas características.

Limitación de mandatos, incompatibilidades, creación de órganos asamblearios… otras opciones para parar las primarias

Plenario, comisiones para el debate de ponencias, foros, stands, invitados internacionales… en definitiva, un reto organizativo, pero preferible a la convocatoria de primarias que la dirección del partido quiere evitar a toda costa, tal y como adelantó El Independiente. La experiencia del PSOE, en lo que ha supuesto de choque de legitimidades entre la militancia y el «aparato», ha disuadido a muchos en el PP, salvo excepciones como la madrileña Cristina Cifuentes o la valenciana Isabel Bonig. Los partidarios de mantener el sistema «representativo actual» destacan incluso que «lo nuestro es un sistema a dos vueltas, por un lado, la votación de los militantes y, después, la de los delegados. Que alguien nos diga que es menos democrático que la primarias», retan.

No al modelo francés

Elevar el número de delegados, limitar los mandatos, endurecer la incompatibilidad de cargos, crear órganos colegiados o asamblearios para debatir y adoptar determinadas decisiones de modo que los militantes tengan más participación son algunas de las vías que analizan los ponentes del texto estatutario, coordinado por el vicesecretario de Organización, Fernando Martínez-Maíllo, al que acompañan la catalana Alicia Sánchez Camacho, el riojano Pedro Sanz, la asturiana Mercedes Fernández y el cántabro Ignacio Diego.

El «número tres» del PP lleva semanas sondeando a barones territoriales y cargos medios del partido para pulsar el sentir de la formación, donde la «fiebre» de las primarias que hubo en la conferencia política de julio de 2025 está al borde de la hipotermia, y estudiando el modelo de otros partidos «hermanos». Si algo está claro es que el PP no imitará a los conservadores franceses, que no solo celebran primarias sino que estas son abiertas a los simpatizantes, de modo que, en primera vuelta participaron 4 millones de franceses y, en segundo, cuatro millones y medio, unas cifras de vértigo.

El PP declara tener 860.000 militantes, lo que le convierte en el partido de Europa con más afiliados. La formación más cercana es la CDU alemana, con 600.000. Por ejemplo, el último censo del PSOE, que se usó para consultar a las bases sobre el pacto con Ciudadanos tras las elecciones del 20-D, es de 189.167, muy, muy lejos del partido en el Gobierno.

Génova lleva años sin «purgar» el censo de sus 860.000 militantes

Lo cierto es que Génova lleva años sin purgar el censo, de ahí que «unas primarias permitiría saber, de verdad, cuántos militantes tenemos», afirma un dirigente del PP partidario de la elección directa. Esos 860.000 militantes escogerán a 2.565 compromisarios, a los que se unen 513 natos (barones territoriales, presidentes autonómicos, parlamentarios, alcaldes de municipios de más de 50.000 habitantes, presidentes de asambleas autonómicas…), 10 de la comisión organizadora y 40 del PP en el Exterior.

Programa informático

Cada provincia tiene un mínimo 6 compromisarios, salvo Ceuta y Melilla con 3. Para completar los 2.565 asientos, un programa informático se encarga de cruzar el dato de la afiliación, que pesa un 75 por ciento, con los resultados electorales de las últimas elecciones, esto es, el 25 pro cuento estante. Así, Madrid, uniprovincial, estará representada por 204 delegados electos, a los que hay que sumar los natos. Los militantes madrileños votan el próximo lunes 19. Son las «urnas» que defiende Maíllo en respuesta a las primarias que convocan el resto de las formaciones políticas.