Messi «no podía desconocer que debía declarar y pagar impuestos» por los contratos sobre sus derechos de imagen. Así de contundente se expresa el fiscal del Tribunal Supremo que solicita al Alto Tribunal que mantenga la condena de 21 meses de cárcel que la Audiencia de Barcelona impuso al delantero del Barça y a su padre, Jorge Messi, por tres delitos fiscales. El magistrado Luciano Varela será el encargado de redactar el fallo del tribunal.

El dictamen de la Fiscalía se sometió a la Junta de fiscales de la Sala Penal el pasado martes, ya que cambia el criterio mantenido hasta ahora por el Ministerio fiscal. En el juicio que se celebró el pasado mes de mayo, el fiscal no acusó al jugador al considerar que no era responsable del delito porque delegó la gestión de su patrimonio en su padre.

Cambio de criterio

Fuentes jurídicas han informado de que los fiscales de Barcelona se reunieron con sus superiores en Madrid antes de presentar su escrito de acusación. En un principio prevaleció la tesis de acusar al delantero defendida por los fiscales de Madrid, pero luego la Fiscalía General, que entonces presidía Consuelo Madrigal, dio libertad a sus subordinados en Cataluña para que mantuvieran su posición contraria a sentar en el banquillo al jugador. Messi fue juzgado porque la Abogacía del Estado le acusó y le atacó con gran dureza en la vista al asegurar que era «un capo de una organización criminal».

Ahora, se ha recuperado la posición de los fiscales de Madrid y tras lograr que la Fiscalía de Barcelona no recurriera la condena de la Audiencia de Barcelona piden al Alto Tribunal que confirmen la condena a por tres delitos fiscales, a pesar de que reintegró al erario público las cuotas que dejó de ingresar en el 2007, 2008 y 2009.

La sentencia no ataca la dignidad del jugador

La fiscalía desmonta en su escrito de 43 folios los alegatos de la defensa del jugador y de su padre. El ministerio público niega que la condena al delantero blaugrana haya vulnerado su dignidad -como sostiene su abogado- porque ha sido castigado por no pagar impuestos y no solo para mandar un mensaje «preventivo general a la ciudadanía» sobre el alcance de las obligaciones que impone el derecho fiscal. La Audiencia de Barcelona explicó en su resolución que con su decisión quería que la sociedad supiera que es mejor «preocuparse que inhibirse» en materia fiscal. Para el ministerio público este comentario de los jueces se realiza después de que hubieran justificado «de manera suficiente» los motivos de su decisión.

Asimismo, la Fiscalía subraya que la gestión del patrimonio del jugador «se mantuvo siempre en el ámbito familiar» siendo su padre, el encargado de gestionarlo. Y recuerda que estos cedieron por 50.000 $ los derechos de imagen de su hijo en el 2005, cuando Messi era menor de edad, a varias sociedades radicadas primero en Belice, luego en el Reino Unido y después en Suiza. Dos años después el delantero se hizo cargo de estas empresas y cobró 10 millones de euros por derechos de imagen entre el 2007 y el 2009 que no declaró a Hacienda por lo que defraudó una cuota de 4,1 millones de euros.

Los asesores no fueron cuestionados por el delantero

El ministerio público también reprocha a Messi que no se extrañara de que la declaración de la renta le saliera a devolver, a pesar de sus ingresos millonarios. Y afirma que «no había obstáculo para que conociera el cumplimiento de sus obligaciones fiscales».  Asimismo, el fiscal rechaza que la responsabilidad del delantero fuera inexistente por haber delegado en terceros, un despacho de abogados, la gestión de sus derechos de imagen porque «no ha ejercido acciones» contra sus asesores por haberle aconsejado mal.

El ministerio público abunda en estos argumentos al rechazar también el recurso presentado por Jorge Messi por ser la persona «que controla los ingresos económicos que generaba» su hijo. Y es que «una cosa es que» el padre del delantero «no tuviera conocimientos fiscales y otra que no supiera que su hijo debía pagar impuestos», apostilla. Asimismo, subraya que el progenitor del jugador echó al socio con el que crearon las primeras sociedades cuando descubrió que «se estaba quedando con parte del dinero» y buscó el  asesoramiento del despacho Juárez que no ha sido imputado en esta causa.

El papel del progenitor fue «determinante»

Por ello, el fiscal asegura que la intervención de Jorge Messi «fue determinante» para la comisión de los delitos. «Organizó y controló la situación patrimonial de su hijo constituyendo empresas, buscando y reemplazando asesores y facilitando a estos documentación para realizar su función».

Ahora, el Tribunal Supremo tendrá que decidir a quién da la razón. Y lo hará a puerta cerrada porque el fiscal no reclama que se celebre vista pública. Las defensas de Messi y de su padre han pedido a los jueces del alto tribunal que anulen la condena de sus clientes. La decisión se conocerá en los próximos meses.