Uno de los ciudadanos chinos detenidos esta semana en la macrooperación policial que ha permitido desmantelar una red de estafadores de dicha nacionalidad ha fallecido tan sólo 24 horas después de su ingreso en el centro penitenciario de Valdemoro (Madrid), adonde había sido trasladado tras comparecer en la Audiencia Nacional. Era uno de los 26 arrestados en la redada que había sido internado en esta prisión madrileña.

Fuentes penitenciarias consultadas por Elindependiente.com han informado de que el fallecimiento se ha producido en la mañana de este sábado dentro de la celda y que el levantamiento del cadáver ha tenido lugar en torno a las 13 horas. La realización de la autopsia revelará la causa de la muerte de este hombre, de 35 años de edad.

Las fuentes llamaron la atención sobre el hecho de que, pese a ser un ‘recluso primario’ (sin antecedentes delictivos), el ahora fallecido había sido internado en un módulo ocupado por multirreincidentes, lo que podría suponer una vulneración del principio de clasificación penitenciaria.

En el módulo 6 de la prisión de Valdemoro hay actualmente cerca de 90 reclusos, de los que nueve son de nacionalidad china: cinco detenidos en la operación llevada a cabo esta semana y cuatro de otra redada anterior.

Más de 300 detenidos

La Policía Nacional desarrolló el pasado martes una macrooperación policial en tres ciudades -Madrid, Barcelona y Alicante- que se saldó con la detención de más de 300 personas de dicha nacionalidad que estafaban a compatriotas a través de timos por internet, en su mayoría relacionados con la venta de viviendas y productos financieros falsos. En ella participaron cerca de medio millar de agentes, además de policías chinos trasladados expresamente a España para colaborar. Fueron las autoridades chinas las que reclamaron a España, vía comisión rogatoria desde Beijing, actuar contra estos estafadores que habrían conseguido timar a cientos de ciudadanos chinos en los últimos meses.

Esta redada ha supuesto un enorme desafío para la Audiencia Nacional, órgano judicial que ha dirigido la operación y por el que han pasado 279 de los detenidos en una jornada maratoniana a fin de que se les leyeran los derechos y se les comunicara que habían sido reclamados por China. Un total de 45 quedaron en libertad y 239 ingresaron en prisión, siendo distribuidos por todas las cárceles de la Comunidad de Madrid.