Lorena y Nicole cantaron el Gordo y medio país contuvo la respiración. Mirada al décimo y mayoría de suspiros en toda España, salvo en Madrid. El 66513 se vendió íntegro en el Paseo de la Esperanza número 4, cerca del estadio Vicente Calderón, y repartió alegrías por buena parte de la ciudad. Una presentadora de Telemadrid lo celebró en directo y en la sede del PSOE se escucharon los primeros gritos de júbilo del año, con 2016 ya cerca de expirar.

Lo comunicó el partido en su cuenta de Twitter: «Un gran final para un año difícil». En el mismo escenario en el que se decidió la abstención, y en el que antes se defenestró a Pedro Sánchez, este jueves llovieron los millones. Pero no para todos. El equipo de prensa y los periodistas que siguen al partido asistían a la euforia de los administrativos y resto de trabajadores de Ferraz con cara larga. Jugaban a otro número, aunque provenía de la misma administración. Eran cinco décimos, dos repartidos en participaciones y tres completos, regalados por el vendedor como agradecimiento por el gasto en el número oficial.

La tensión durante el día fue notable. De la envidia a la suspicacia, y de ahí al enfado por la lotería fantasma, repartida de incógnito. En Ferraz, el dinero no trae la felicidad.

La curiosidad del premio, en cualquier caso, se expandió rápidamente, también entre sus adversarios políticos. Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos, citó el tweet celebratorio añadiendo que «ojalá hubiera tocado a los que seguirán pasando frío en casa hasta primavera por el «acuerdo» PP-PSOE». Gabriel Rufián, diputado de ERC, hacía referencia a las grabaciones efectuadas al ex ministro de Interior Jorge Fernández Díaz con un irónico «esto la lotería te lo afina».

El PSOE, no obstante, no es el único partido político agraciado por el sorteo de Navidad. En Pinos Puente (Granada), el Partido Comunista ha repartido más de 56 millones de euros con el segundo premio, el 04536, en una localidad de 12.808 habitantes cuyo presupuesto municipal apenas supera los 8 millones. Al alcalde, José Enrique Medina Ramírez, socialista, le traicionó la ideología y no compró. Tampoco en Ferraz.