Unos 70 dirigentes del PSOE críticos con la Gestora se reunieron este martes en Madrid para lanzar dos mensajes claros: que Pedro Sánchez es su líder -aunque él siga dudando si presentar candidatura- y que ellos son los legítimos representantes de este sector frente a ex sanchistas que propugnan una tercera vía como César Luena o Idoia Mendia. Y el ex secretario general socialista ha respondido con «gratitud inmensa» a todos los que le apoyaron, sin dejar entrever siquiera cuál será su decisión final.

«Estamos convencidos de que Pedro se presentará, no le queda otra. Esto le supera», explican los organizadores del acto, que hacen ver al ex secretario general que ya no tiene elección, porque es el movimiento crítico quien le ha elegido a él como máximo representante. «Encarna una serie de ideas y valores que representan el modelo de partido que defendemos», aseguran.

«Hay situaciones en la vida que te superan. Con sus errores y sus aciertos, es el único legitimado para dar el paso. No tiene más remedio que tirar adelante y creemos que lo tiene claro», explican.

Sánchez, preocupado por las reglas del juego

En este sentido, los críticos ven inevitable la confrontación entre Pedro Sánchez y Susana Díaz para asumir la Secretaría General del partido. Ambos lideran dos concepciones distintas del PSOE que coexisten con mucha dificultad en la actualidad, como se comprueba día a día con las decisiones del grupo parlamentario socialista.

Mientras sectores del partido abogan por evitar ese choque y buscan una tercera vía de consenso, los críticos ven sana la competición y que sean los militantes quienes decidan el modelo del PSOE que demanda ahora la sociedad. Para dirimir esas diferencias, el enfrentamiento entre ambas concepciones resulta inevitable.

A Sánchez le preocupa que Susana Díaz marque las reglas del juego desde la Gestora. Para empezar, la dirección del partido está demorando el congreso federal con el objetivo de que el liderazgo de Pedro Sánchez se diluya y se rehabilite la imagen de la presidenta andaluza, dañada entre las bases por su protagonismo en el derribo del secretario general.

Susana Díaz puede eliminar 18.000 votos del PSC favorables a Sánchez

Especialmente significativo en este sentido es el papel que pueda desempeñar el Partido Socialista de Cataluña. Como el propio Sánchez expresó en la primera reunión que tuvo con los sanchistas el 3 de noviembre, la Gestora puede eliminar de un plumazo el voto de los 18.000 militantes del PSC y su centenar de delegados en el congreso si teme que son favorables al ex secretario general.

Por ese motivo, el secretario general del PSC, Miquel Iceta, ha declarado su neutralidad en las primarias. No obstante, uno de los referentes del partido en Madrid, el ex diputado Rubén Ruiz, ha trasladado a la reunión la simpatía de la militancia catalana hacia el movimiento crítico.

Nos enfrentamos a una maquinaria muy poderosa», advierten los sanchistas

En esta línea, los dirigentes críticos temen un «exceso de optimismo» y son conscientes de que se enfrentan a una «maquinaria muy pesada y poderosa», como es todo el aparato del partido liderado por el PSOE andaluz. «Tenemos que hacer mucho trabajo orgánico y mucha organización», señalan.

La reunión fue organizada por el secretario provincial del PSOE de Valencia, José Luis Ábalos, con la diputada asturiana Adriana Lastra y el ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez, Juan Manuel Serrano. El objetivo era reunir a cuadros medios del partido que «son los más cercanos a la militancia» para pedirles su opinión sobre qué hacer de cara al congreso federal del partido. Al acto acudieron una veintena de alcaldes, como el de Dos Hermanas (Sevilla), Francisco Toscano, secretarios generales y de organización de agrupaciones locales y provinciales y diputados autonómicos. «Son los que mejor conocen el sentir de las bases en todo el territorio español», aseguran.