Al menos cuatro personas han muerto y otras quince han resultado heridas este domingo al ser arrolladas por un camión en Jerusalén Este, según informa Reuters. La Policía israelí, que ha abatido al conductor, lo ha descrito como un ataque terrorista. El comisario general del cuerpo, Roni Alsheich, identificó al atacante como un residente palestino del este de Jerusalén, árabe, con identificación israelí. El camión que conducía también tenía matrícula local.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha visitado el lugar de los hechos y ha asegurado que «según todos los indicios se trata de un seguidor del Estado Islámico». De confirmarse este extremo, se trataría del primer ataque del grupo terrorista en una ciudad de Israel. En noviembre de 2016, ISIS atacó desde Siria a soldados israelíes en los Altos del Golán.

El atropello ha tenido lugar esta mañana en el barrio de Talpiot y los heridos, pertenecientes al ejército, han sido trasladados al hospital de la Estrella de David Roja, según las primeras informaciones recogidas por el diario Yedioth Aharonoth. La Policía ha acordonado el lugar del incidente.

Según los medios locales Haaretz Jerusalem Post, el camión aceleró y se desvió intencionadamente de su dirección mientras circulaba por la avenida Armon HaNatziv y atropelló al grupo de pasajeros, que acababan de bajar de un autobús y se encontraban sentados en el césped a un lado de la avenida. Entre los fallecidos hay tres mujeres y un hombre, todos de edad comprendida entre los 20 y los 30 años.

Según la agencia AFP, el ataque se habría dirigido contra un grupo de militares israelíes. Entre los heridos, tres se encuentran en condición crítica y uno presenta pronóstico moderado.

El alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, se dirigió a la prensa minutos después del ataque: «Para nuestra consternación, no hay límite para la crueldad de los terroristas que quieren utilizar cualquier medio posible para acabar con los judíos y dañar la rutina de la capital de Israel».