Cerca de un millar de ex presos de ETA ha reclamado hoy la eliminación de los “obstáculos” que en su opinión están retrasando la consolidación de la paz y la convivencia en Euskadi y entre los que citan la Audiencia Nacional, la política penitenciaria, los ficheros antiterroristas o las políticas que prevén “represalias” que impiden la vuelta al País Vasco de los etarras huidos. Durante un acto celebrado esta mañana en Usurbil (Guipúzcoa) y con el que han puesto fin al encierro llevado a cabo desde el pasado 10 de diciembre, los cientos de ex militantes de ETA ahora en libertad -tras años de prisión- han reclamado la adopción de medidas que permitan dar por concluido “un ciclo político” y acelerar la salida de todos los etarras que aún cumplen condena en prisión, alrededor de 350.

A la lectura del comunicado han acudido representantes de la izquierda abertzale como Rufi Etxeberria, Joseba Permach, Pernando Barrena, Tasio Erkizia e Itziar Aizpura. En él no se ha hecho referencia en ningún momento a las víctimas de la violencia terrorista ejercida por la organización a la que han pertenecido, ETA, ni a la adopción de compromisos hacia ellas o un reconocimiento del daño causado o de colaboración con la Justicia. Los cientos de ex etarras, un millar según los promotores de la iniciativa Kalera, Kalera! ( ¡A la calle, a la calle), se han presentado como “personas represaliadas por la lucha”.

Como ya hicieron hace nueve meses se han reafirmado en sus compromisos para dar pasos que permitan la consolidación de la paz y dar por concluido el periodo de violencia. Reprochan a todos los agentes implicados en este proceso, ellos incluidos, no haber estado a la altura de las circunstancias que exige el nuevo tiempo “ni siquiera quienes dejamos a las compañeros y amigos tras los muros de las prisiones o al otro lado del océano”. Afirman que el reto prioritario que ahora se marcan es “articular un espacio social” caracterizado por ser un “espacio democrático humanitario que tenga por objetivo la resolución integral de las consecuencias del conflicto violento”.

Piden la eliminación de ficheros terroristas y el fin de la vigencia de leyes «excepcionales»

Entre los obstáculos que impedirían crear ese espacio de convivencia “democrática” incluyen la pervivencia de la Audiencia Nacional o la vigencia de la “excepcionalidad jurídica y penitenciaria” que se aplica en España, “los grandes sinsentidos del ciclo pasado”. También denuncian la Ley Orgánica 7/2003 que establece el cumplimiento íntegro de las penas o la existencia de “ficheros de nuevo cuño como el FIJAIT”, un archivo antiterrorista creado tras los atentados yihadistas, que aseguran que “navega en contra de los nuevos tiempos y en contra de la paz”.

Vuelta «sin represalias» de etarras huidos

Los etarras apelan también a suprimir medidas “de tiempos pasados”. Instan a recabar el apoyo social e institucional de sus reclamaciones para “vaciar las cárceles” y lograr “una Euskal Herria sin presos, exiliados y deportados”. Reclaman una ordenada y progresiva excarcelación de los 350 etarras aún en prisión mediante libertades condicionales anticipadas y “de aplicación generalizada” además de facilitar el retorno de los etarras huidos “sin represalias”.

Por su parte aseguran que se comprometen a “aunar voluntades y sensibilidades plurales” para encontrar una solución “justa al ciclo de enfrentamiento”. El manifiesto leído esta mañana termina con un “abrazo revolucionario” a los etarras que continúan en prisión: “Os queremos, la lucha continúa”.

Los ex miembros de ETA envían un abrazo «revolucionario» a sus compañeros presos: «La lucha continúa»

El acto es la antesala a la manifestación que tendrá lugar el próximo sábado en Bilbao y en el que se volverá a reclamar el final de la dispersión de los presos de la organización terrorista, así como la aplicación de medidas que aceleren la salida de prisión de los etarras encarcelados. La marcha, que anualmente convoca el entorno de la izquierda abertzale en favor de los presos y que suele contar con el apoyo del PNV, supondrá una toma de temperatura al colectivo de presos que a lo largo de las últimas semanas ha escenificado cierta fractura en sus filas entre el sector mayoritario, representado por el EPPK y que se vincula con los cientos de ex presos de ETA que esta mañana han comparecido en Usurbil –que han anunciado su presencia en la marcha de la capital vizcaína-, y sectores minoritarios del entorno radical y de la banda, muy críticos con Sortu y EH Bildu, y que son partidarios de abogar por una amnistía generalizada y por defender los valores tradicionales de ETA sin abandonar “otras formas de lucha”. Las posiciones más extremistas, aunque muy residuales, incluso defienden una vuelta a las armas.

Urrusolo Sistiaga: La disolución de ETA «beneficia a los presos»

Precisamente hoy el ex dirigente de ETA José Luis Urrusolo Sistiaga se ha preguntado por qué alarga ETA su «agonía» y no se disuelve cuando son los propios presos de la organización terrorista «los que especialmente necesitan que ETA desaparezca». Urrusolo Sistiaga -acogido a la denominada «vía Nanclares» para la reinserción- obtuvo la libertad el año pasado, tras cumplir condena por varios asesinatos. El ex miembro de ETA ha publicado un artículo en el diario Deia en el que ha analizado la decisión del colectivo de presos agrupados en el EPPK, del que los miembros de la vía Nanclares fueron expulsados hace ocho años, que sea el propio preso el que decida si se acoge a beneficios penitenciarios, algo hasta ahora prohibido en ese colectivo.

Urrusolo se congratula de que «ya era hora de que se reconociera también a los presos el derecho a decidir por sí mismos», pero advierte de que «hace falta menos fantasía y hablar claro. Para obtener beneficios penitenciarios se valora la actitud personal de cada preso. Si como colectivo se va diciendo que quieren salir como los militantes que eran, que están orgullosos de su militancia en ETA y expresamente se empeñan en decir que no se van a cuestionar nada del pasado, más difícil se están poniendo la ya de por sí complicada situación», asegura, informa Efe.

«Ya era hora de que permitieran a los presos decidir por sí mismos»

Para el ex etarra, «lo más importante» es que «asumen por fin que ya no tiene sentido mantener el papel de ETA como responsable de sus presos y que estos se ponen en manos del pueblo». Urrusolo concluye reclamando a ETA «que desaparezca haciendo una reflexión crítica sobre todas las vulneraciones de los Derechos Humanos sin esperar a que otros lo hagan. Porque se lo debemos a nuestra sociedad, porque es imprescindible para avanzar políticamente, porque va a ayudar a cerrar heridas y facilitar la convivencia entre las personas que más han sufrido las consecuencias de la violencia y porque es la única manera de ayudar a los presos que quieran situarse en esos parámetros».