Por unanimidad de sus treinta miembros. La ejecutiva de la gestora madrileña del PP ha aprobado las 22 enmiendas que presentarán al congreso nacional del partido del mes de febrero. En ellas, Cristina Cifuentes propone un sistema de primarias a doble vuelta para que voten los afiliados en todos los tramos del proceso. «Debemos plantear propuestas que revitalicen el partido y proponer no es dividir, sino querer participar; debatir no es rivalizar, sino impulsar el diálogo, intentar mejorar no es debilitar, sino fortalecer el partido», ha defendido la presidenta autonómica esta misma tarde durante la reunión de su ejecutiva.

Dispuesta a intentar un acuerdo transaccional que haga compatible el modelo del ponente de Estatutos, Fernando Martínez-Maíllo, con su propuesta, Cifuentes no ha hecho dejación de la que ha sido una de sus banderas. Con ella pretende también ganarse la voluntad de la militancia madrileña de cara al congreso regional que se celebrará en el puente de San José, entre el 17 y 19 de marzo, lo que no ha sentado muy bien al sector crítico del partido en la región.

La presidenta madrileña negociará su enmienda con Maíllo para compatibilizar ambos modelos

De hecho, tanto su enmienda como la de la valenciana Isabel Bonig, – que también defenderá las primarias– hay que leerla más en clave de política regional que nacional. Además, cabe recordar que el pacto de investidura que tiene suscrito con Ciudadanos en la Comunidad de Madrid le obliga a asumir el modelo de «un militante, un voto», para que éstos «tengan el máximo protagonismo y capacidad de decisión a la hora de elegir a sus presidentes», ya sea a nivel regional o nacional, según señala una nota hecha pública por el PP madrileño.

«En un partido democrático como el nuestro -ha agregado Cifuentes- , el congreso es el momento de plantear propuestas, de debatir y de llegar a acuerdos fruto del diálogo y del consenso».

El PP de Madrid no presenta finalmente ninguna enmienda sobre maternidad subrogada

No le resultaba difícil conseguir esa unanimidad habida cuenta de que se trata de una dirección «interina» elegida por ella tras la dimisión de Esperanza Aguirre. Además, su mano derecha en la Comunidad y en el partido, Ángel Garrido, organizó cinco grupos de trabajo para elaborar un total de 22 enmiendas en la que también destacan propuestas sobre financiación autonómica, haciendas locales, fomento de la natalidad, reforzamiento de la autoridad del profesor o mejora de la situación laboral de los colectivos más desfavorecidos como jóvenes o mayores de 45 años.

No hay ninguna iniciativa en torno a la limitación de mandatos o incompatibilidad de cargos, tampoco sobre maternidad subrogada a pesar de que, en principio, sí estaba prevista.