El PP comienza un cambio de ciclo. El Congreso que celebra el 10, 11 y 12 de febrero quiere marcar un nuevo rumbo en el que Andrea Levy (Barcelona, 1984) se embarcó hace año y medio. La vicesecretaria de Estudios y Programas del Partido Popular conjuga la frescura en el tablero nacional con las «trincheras» del Parlament frente al independentismo y cree en la renovación de un partido donde la ‘cuota’ joven le ha traído a Mariano Rajoy nuevas armas para hacer política. En este proceso, Levy defiende que el PP debe mirar atrás para seguir hacia adelante, reconocer los errores y enmendarse para un proyecto político capaz de ser flexible y a la vez no desdibujarse. Dar contenido a unas siglas reconocibles que estén más allá de la «pancarta y camiseta».

 

Pregunta.- Xavier García Albiol ha pedido más protagonismo en la “Operación diálogo”, ¿qué papel juega en esto el PP de Cataluña?
Respuesta.-Debe haber combinación entre la acción de gobierno y la parte del PP en Cataluña, que es imprescindible que construya un relato alternativo a las mentiras y falsedades del independentismo, de que esto de España es algo hostil para la vida de los catalanes. Eso no es cierto. La parte de responsabilidad política del PP en Cataluña es muy importante. Son interacciones diferentes, la interacción con la Generalitat se hace desde el gobierno, al partido le toca la construcción del discurso político.

P.– El PP Catalán ha pasado de 19 a 11 diputados, ¿esto compromete el liderazgo de Albiol?
R.– Albiol cogió el partido en un momento muy complicado y el resultado electoral no puede ser ajeno a la coyuntura pero desde que es presidente y portavoz, las expectativas de voto han ido aumentando porque se demuestra que somos la verdadera oposición sin complejos y sin titubeos al proyecto independentista.

P.– Sin embargo, el líder de la oposición en el Parlament es Ciudadanos, ¿les está comiendo la tostada?
R.– Representamos proyectos políticos diferentes. El PP además de hacer frente al proyecto independentista tiene un proyecto para Cataluña. Estamos viendo es que la actual Convergència que representaba la votante de centro derecha ha sucumbido a ERC y a la radicalidad de izquierda de la CUP. Y nosotros ahí también tenemos un discurso centrado, moderado, dentro del ámbito de centro derecha, de representar esos intereses para los catalanes. Eso no lo representa Ciudadanos.

P.– Un discurso moderado que ha traído las críticas de FAES, que les acusaba de asumir el relato del adversario.
R.– Discrepo de ese punto de vista, el PP de Cataluña ha estado en la trinchera política en los años más difíciles y le aseguro que a mí no me tiembla el pulso a la hora de hacer un debate para ganar la partida al independentismo.

Uno debe reconocer sus errores y en política tiene el mismo significado que en la vida real

P.– Sobre la actuación de la nueva ministra de Defensa respecto al Yak-42, ¿cree que ha habido un cambio de estrategia?
R.– Ha sido un acierto la decisión y la actitud adoptada por la ministra de Defensa. Uno debe saber reconocer los errores y en política tiene el mismo significado que en la vida real. A veces uno se equivoca, se reconoce y es el primer paso para hacer las cosas bien. Lo importante de lo que ha hecho María Dolores de Cospedal, de recibir a las familias de las víctimas, es aportar sensibilidad a esa cuestión.

P.-¿Antes no la había?
R.– Ahora la hay.

P.-¿Cree que será una legislatura larga?
R.– Este es nuestro objetivo. Es una legislatura que puede ser muy interesante porque, al tener que contar con el resto de formaciones, los proyectos que salgan deben contar con apoyo de otras fuerzas. Es una ocasión para que tengamos un proyecto político de todos, que pueda representar a esa mayoría parlamentaria y eso requiere generosidad, responsabilidad y esfuerzo colectivo.

P.-¿En qué medida tendrá que venir ese esfuerzo del PP?
R.-Estamos dispuestos a tender la mano porque solos no lo podemos. A cada ley, un diálogo. A cada negociación, un consenso. Ahí va a estar el PP para buscarlo.

P.– Perder la mayoría absoluta es también un ejercicio de revisión.
R.– Lo hemos hecho con la LOMCE, pero esta legislatura no puede enmendar todo lo que ha hecho el PP. Ha de estar abierta a unas leyes con un huella de todos los partidos y en eso es lo que nos debemos abrir. Sería un error que esta legislatura sólo trajera revanchismo político, de borrar cuatro años de un plumazo. Tenemos que intentar no destruir sino construir. Hay que ver lo bueno que se hizo y aquello que se puede matizar de lo anterior.

P.– Ud. formó parte del equipo negociador con Ciudadanos, del que salieron las 150 acuerdos Entre ellos, la creación de una comisión de investigación en el Congreso sobre la financiación ilegal del PP, ¿se creará?
R.– Lo que espero es que C’s esté interesado en la corrupción en general, no solo en la de un partido político para intentar desgastarle. Es verdad que [la corrupción] ha salpicado al PP pero también a otras formaciones y desde luego no se puede reducir en el Congreso a un solo partido.

P.-¿Cumplirán con la creación de la comisión?
R.– Veremos la tramitación parlamentaria que se le da.

P.– Su firma estaba en el acuerdo.
R.– Lo que firma el PP lo cumple.

Tenemos que demostrar que la tacha de corrupción no volverá a mancharnos más

P.– Se ha planteado la posibilidad de vender la sede del PP en Génova por pasar página en el capítulo de corrupción.
R.– No tenía conocimiento de ello. En todo caso tenemos la responsabilidad de demostrar que somos un partido en el que la tacha de la corrupción no vuelva a mancharnos más.

P.-¿Cómo lo van a hacer?
R.-Teniendo comportamientos implacables contra aquellos que utilizan las siglas del partido para beneficio propio. Hay que ser intachables. Esos comportamientos tienen que quedar fuera.

P.– El 10 de febrero el PP celebrará su primer Congreso Nacional desde la irrupción de la nueva política…
R.-…Nueva política que se está quedando ya un poco vieja..

P.– …¿Qué tenéis que aprender de esos nuevos partidos?…
R.– Ha dado una actitud más desenfadada a la política o si lo prefieres menos rígida, y eso es positivo. Ha contribuido a la apertura a nuevos entornos y nuevas maneras de hacer y comunicar, yo creo que se ha visto. Lo que me preocupa es que estas formaciones estén ya casi en la frivolidad y se salten las fórmulas de seriedad y responsabilidad. Lo que se demuestra es que a veces lo nuevo no tiene por qué ser bueno.

P.-¿Alguna lección en concreto?
R.– Ha habido un cambio significativo en las formas de comunicar del PP. A mí no me parece nueva política las actitudes que estamos viendo en Podemos. Actitudes como intentar presionar a uno de sus líderes en redes sociales no creo que sea algo que aprender de la nueva política.

P.– Joven, mujer, catalana…¿cómo cree que afecta todo esto?
R.– El hecho de ser joven no es ninguna virtud porque se corrige con la edad, pero es cierto que es importante que esté representada esa parte en la política. Incorporar a personas de mi edad ayuda a que estén representados esos jóvenes y esos cambios que el PP hizo en junio de 2015 en la dirección, con la incorporación de Javier Maroto y Pablo Casado, han contribuido a que el PP recondujese su imagen.

P.-¿Cuál va a ser el objetivo de este Congreso?
R.– Debemos sentar las bases para que sea faro del centro derecha en España. Nuestro objetivo es ser capaces de aglutinar al 40% del electorado que nos votó. Le hacemos un favor a la sociedad española si pensamos un proyecto político y no en guerra de sillones.

P.– En cuanto a sillones, ¿le parece compatible la secretaría general del PP y un ministerio?
R.- Eso se tiene decidir y lo tienen que decidir las personas implicadas en el Congreso Nacional, pero ya se ha hecho y creo que se pueden combinar las dos cosas.

P.– En el PP se han alzado voces pidiendo más democracia de cara al Congreso Nacional.
R.- No creo que sea una cuestión de democracia como de procedimiento. Lo que debemos elegir en el Congreso es la fórmula para que el PP se dote de mecanismos mucho más participativos para dignificar la figura del afiliado, a la que creo que hay que darle una mayor participación. El sistema propuesto en la ponencia es mejor que el del resto de partidos, que han presentado las primarias como el método infalible y se ha demostrado que no lo era.

P.– La petición viene de Cristina Cifuentes, una de las presidentas autonómicas con más respaldo.
R.– La propuesta debe estudiarse y ver cómo se combina con lo que se ha presentado, que me parece una combinación interesante y buena para dar participación a los afiliados.

P.– ¿Hasta qué punto importa el fondo y las formas en el PP?
R.– La forma sin contenido es el aire. No puedo entender a aquellos que solo quieren hacer política de forma y de gestos, de pancarta y de camiseta. Las palabras son vacías si no tienen nada detrás. Es importante que de este congreso del PP salgan unas siglas y un proyecto reconocible. Negociar el día a día de la acción de Gobierno no quiere decir que las siglas del PP se desdibujen.

No se entiende un partido que los ciudadanos perciban como anclado en el tiempo

P.-¿El PP tiene que renovar la camiseta?
R.– Un partido no es un compartimento estanco. Estamos en permanente cambio porque así lo está la sociedad española y no se entiende un partido que los ciudadanos perciban como anclado en el tiempo. Debemos estar en campaña permanente. La actitud no es que los ciudadanos voten y nos olvidemos de ellos durante cuatro años, sino que estemos permanentemente haciendo acción política y ahí es donde nos debemos actualizar. Y no sólo en contenido, también en forma.

P.– En cuanto al cambio de forma, ¿empuja por abajo la generación más joven?
R.– Está bien empujar y a veces mientras empujas te das cuenta de que te equivocas porque te falta experiencia. El consejo del presidente fue que la ansiedad en política no es buena y le doy la razón. Se ha visto con esto de la nueva política.

P.-¿Hacia dónde empujan?
R.– A adaptar la comunicación del PP a formas diferentes. Se nota en los vicesecretarios que nos hemos atrevido a hacer cosas y hemos animado al presidente a hacer cosas que eran impensables en tiempos anteriores y la última campaña y la anterior del PP marcó un punto de inflexión en la manera de hacer comunicación política en nuestro partido.

P.-¿Qué cambios ha provocado esta nueva generación en el presidente?
R.– Le animamos y le traemos ideas de cosas que vemos que la sociedad española ha asumido ya como parte natural de hacer política y él a lo mejor tiene una concepción un poco más seria y un poco más rígida. Hemos aportado frescura y flexibilidad.

P.– Rajoy reconocía hace unas semanas que había mejorado en cuanto a mensajería, ¿le habéis dado alguna clase?
R.– Sabe bastante, más de lo que se piensa. A veces llego los lunes al comité de dirección y lo comentamos. Es listo el presidente.