La carrera ha empezado en Podemos y el duelo por las ideas culminará en Vistalegre II. Hay tres propuestas sobre la mesa e Irene Montero (Madrid, 1988) representa el Plan 2020, sobre el que Pablo Iglesias ha pivotado una imagen de consenso. La jefa de Gabinete del secretario general cree en un «espacio de cambio» que fortalezca lazos con IU como opción para acercar la victoria, aunque no llega a concretar -como tampoco lo hace el documento- la relación formal que pretenden con el que hasta ahora ha sido su aliado electoral. La diputada habla de «ganar al PP» como un objetivo compartido pero, frente a la tesis de Íñigo Errejón de atraer el voto desencantado, cree que la solución está en movilizar: arrancar el voto a aquellos que hasta ahora no encontraban el sentido a votar.

Pregunta.- En el documento de Iglesias se afirma que las élites quieren “parlamentarizar los conflictos como una manera de desactivarlos”, ¿comparte que llevarlos al Parlamentos es desactivarlos?

Respuesta.- Las élites buscan espacios restringidos para tomar las decisiones unos pocos y hurtárselas a la mayoría. Eso no quiere decir que en el Parlamento no se tomen decisiones importantes, pero cualquiera que quiera un proyecto nuevo de sociedad tiene que entender que la política es más que el parlamento. Podemos, como un partido-movimiento que aspira a ser una herramienta de los sectores populares, tiene que estar presente en esos espacios sociales. El modelo al que tenemos que tender es una estrategia integral.

P.-Otros candidatos son más partidarios captar el voto del PSOE.

Hay mucho más que jugar con quienes no se han sentido representados por los políticos tradicionales»

R.- Tenemos que buscar el voto en todas aquellas personas que independientemente de donde vengan tengan claro que hay que cambiar muchas cosas. Es probable que haya desencantados del PSOE que terminen comprando la confianza de Podemos pero también, y ahí hay mucho más que jugar, hay compatriotas que nunca han sentido que su voto mereciese la pena emplearlo, que no se han sentido representados por los políticos tradicionales. Ahí tenemos mucho camino por recorrer, convenciendo de que nuestro proyecto de país no puede dejar a nadie.

P.-El Plan 2020 de Iglesias ha sido presentado como un plan de “unidad” del que sin embargo Errejón y Urbán se han desvinculado. Decían que coger ideas no era consensuar.

R.- Mi opinión es que es muy honesto plantearse un proyecto en el que tratas de coger ideas de todo el mundo para un proyecto en el que todo el mundo pueda sentirse cómodo aunque siempre haya matices. Yo me sentiría honrada si de mí reconocen que he hecho una aportación. Me sentiría honrada, pero respeto la opinión de los compañeros.

P.-Esta pluralidad de voces también incluye ideas de Alberto Garzón, sin embargo la relación con IU no está en el documento, ¿qué vais a proponer?

Hay que fortalecer el espacio político de cambio sin renunciar al orgullo morado»

R.- Es algo que los inscritos han planteado con rotundidad. Podemos y su orgullo morado son condición de posibilidad, pero por suerte no estamos solos y estamos en un espacio político de cambio que implica a actores como IU, En Marea, Ahora Madrid…Hay que seguir fortaleciendo ese espacio sin que implique renunciar al orgullo morado. Yo estoy tan orgullosa de ser de Podemos como de caminar junto a compañeros como Alberto Garzón, Yolanda Díaz, Ada Colau o Xavi Doménech. No es incompatible y hacia eso tenemos que tender.

P.- Esto de “fortalecer el espacio conjunto”, ¿llegará a traducirse en una fusión?

R.- No es el momento de pensar en eso.

P.- Pero en sus documentos tendrán que plasmar este debate respecto a la autonomía del partido.

R.- Ya lo decimos. El orgullo morado no es incompatible en querer caminar con amigos con un objetivo común. Lo estamos demostrando con hechos más que con palabras.

Posible «refundación de izquierdas»

P.- Algunos en el partido alertan sobre una posible “refundación de izquierdas”, ¿este estrechamiento de lazos con IU no acerca a este peligro?

R.- Ningún militante lo percibe así. Si esos fantasmas tuviesen algún viso de verdad la militancia no vería tan abrumadoramente mayoritaria la necesidad de seguir caminando juntos. El espacio político del cambio es mucho más que Podemos, que IU, que En Comú Podem y que En Marea. Lo decía la Bola de cristal: “Sola no puedes, con amigas sí”. Prefiero caminar con amigos porque con ellos la posibilidad de victoria está mucho más cerca.

P.- ¿Cree que es posible el acuerdo?

R.- Por supuesto. No sólo lo creo sino que lo deseo, la gente nos lo está pidiendo. Si ese acuerdo no es posible, en Podemos las decisiones las toman los inscritos y no hay que dramatizar. En ese caso los inscritos decidirán qué proyecto político y bajo qué liderazgo continúa Podemos la siguiente etapa. En ese sentido, si Íñigo, Miguel y Pablo enfrentan sus proyectos y si gana Íñigo, Pablo tendrá que ponerse a su lado y acompañarle de manera leal en su etapa de liderazgo, pero el acuerdo a día de hoy es una necesidad y hay que dejarse la piel en intentarlo.

P.- Este planteamiento de Iglesias de retirarse en caso de no ganar los documentos propuestas ha sido comparado con el modelo de un plebiscito, de todo o nada.

Si gana Íñigo, Pablo tendrá que ponerse a su lado y acompañarle de manera leal»

R.- Es razonable que en nuestra organización no haya dirigentes florero. Lo justo es que quienes defiendan unas ideas sean los que estén al frente de los proyectos. Un secretario general lo es en la medida en que está coordinando un proyecto y un equipo en el que cree. Cuando gana un proyecto que no es el tuyo, agarrarte al sillón sería quedarse a costa de cualquier cosa.

P.- Sin embargo Errejón no le disputa el liderazgo a Iglesias. Usted da a entender que sí lo está disputando de alguna forma.

R.- En Podemos decidimos cuáles son los objetivos para una etapa, cómo lo vamos a desarrollar y cuáles van a ser los equipos. Eso no se puede separar. En base a eso, lo que planteo es que las personas que defienden unas ideas y proyectos deben poder estar al frente de su desarrollo.

P.- En caso de que no haya acuerdo, ¿cree que Errejón debe dar un paso al frente?

R.- En caso de que no sea posible, en Podemos los inscritos son los que tienen que decidir qué proyecto y qué equipo. Y en este caso elegirán entre Miguel Urbán, Iglesias y Errejón y sus equipos.

P.- Sin embargo, Íñigo Errejón no es candidato.

R.- Serán los inscritos los que tengan que decidir, eso no lo decidimos los dirigentes.

P.- ¿Y no cree que un líder sería más integrador si asumiera todas las sensibilidades aunque la suya no fuera mayoritaria?

R.- El documento político reconoce explícitamente de quién son las ideas para una propuesta que integre todas las sensibilidades. Es la mejor demostración de que es la responsabilidad del secretario general intentar que todo el mundo se sienta a gusto. Eso es una cosa y otra es que queramos dirigentes floreros.

Familias dentro de Podemos

P.- Han defendido que no debe haber familias dentro del partido, ¿es posible?

R.- Hay que matizar. Podemos, aunque tiene la forma jurídica de un partido, es un movimiento donde la identidad morada está más apegada pero donde las identidades pueden ser múltiples. Lo que sí afirmo es que Podemos no puede convertirse en una tarta a repartir donde medimos los pesos de una familia y en función de eso repartimos el pastel, porque al final sólo perteneciendo a una familia tienes oportunidad de participar en la formación política.

P.- Decíais que no existe el pablismo, ¿qué explicación tiene?

Pablo es un símbolo que representa la posibilidad de que mi vida hoy sea diferente»

R.- En Pablo se han referenciado millones de personas antes de que existiese Podemos porque era el único tertuliano que iba a la televisión a decir lo que nadie más decía. La referencia en Pablo Iglesias trasciende Podemos y hace referencia a los sectores populares y los anhelos de cambio. Por eso creo que más que pablismo hablamos de la confianza en un proyecto político en el que los sectores populares pueden usar como herramientas para cambiar sus vidas. Pablo es un símbolo que representa la posibilidad de que mi vida hoy sea diferente.

P.- El proyecto de Iglesias representa sin embargo un 41% frente al 39% que obtuvo Errejón, según la última consulta.

R.- Eso es una lectura que habría que preguntarle a los inscritos….

P.- …Ésta fue una consulta a los inscritos.

R.- Pero es una consulta sobre el sistema de votación, no sobre personas. Los inscritos han demostrado ser muy laicos, cuando votan por una cosa votan por eso, no segundas o terceras intenciones. Plantearlo en esos términos no ayuda porque la gente de Podemos nos quiere ver juntos, no quieren tener que elegir.

P.- Les quieren ver juntos, pero la campaña del día de Nochebuena, #IñigoAsíNo, no contribuyó a esa unidad.

R.- No me arrepiento de haber dicho una cosa que pienso y que creía necesario que se escuchase, sí debo pedir perdón por lo que los militantes nos han devuelto como un espectáculo que no deberíamos haber dado. Una cosa es la transparencia y otra es alentar la división.

P.- ¿Cree que alentaron la división con esa campaña?

R.- Hicimos todos esos días lo que la militancia nos explicó: confundir debate con división o mal rollo. Hemos aprendido de eso, se concretó en la carta de la abuela Teresa. Y creo que debemos hacer caso, ser prudentes y decir que tenemos un proyecto compartido que tenemos que cuidar.

P.- Sabiendo lo que ha provocado, ¿volvería a repetir algo así?

R.- No debemos repetirlo. La militancia nos ha dicho que no debemos repetirlo, y no debemos hacerlo.

P.- En caso de que gane Pablo Iglesias, ¿Las distintas sensibilidades se verán reflejadas en áreas de responsabilidad en la Ejecutiva?

R.- Sin ninguna duda. No quepa duda de que las voces principales de Podemos van a estar garantizadas.

P.- Hay un precedente en la Comunidad de Madrid en el que Ramón Espinar ganó por 2.000 votos y en su ejecutiva de 11 personas puso sólo a uno del proyecto contrario.

R.- Las ejecutivas las deciden los consejos ciudadanos, y los consejos ciudadanos los eligen los inscritos. Las decisiones siempre son representativas de lo que los inscritos tienen.

P.- Hay voces que temen ser eliminadas tras Vistalegre II, tal como ha pasado en Madrid, donde se han sucedido múltiples ceses de personas no afines a Espinar que han sido calificadas como purgas.

La destitución de José Manuel López fue una decisión democrática»

R.- Las purgas son una cosa terrible y deleznable que ha ocurrido en la historia de Europa y no se puede banalizar. Si uno no está de acuerdo con una decisión política tiene el derecho a decirlo, pero cuestionar las decisiones democráticas de los órganos contribuye al malestar. Banalizar comparando una decisión democrática con una cosa tan seria es un ejercicio de irresponsabilidad que no voy a permitirme.

P.- La destitución de José Manuel López como portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid ha sido calificada como una decisión motivada por sensibilidades políticas diferentes.

R.- Motivada por decisiones políticas de un órgano elegido por los inscritos. Una decisión democrática. Cuando los inscritos votan un órgano lo hacen para tomar decisiones. Prefiero quedarme en respetar la autonomía.

P.- ¿Si Iglesias obtuviera el apoyo de los inscritos, estaría legitimado para tomar este tipo de “decisiones políticas”?

R.- Eso lo marcan los documentos organizativos que también los deciden los inscritos y que marcan las competencias del secretario general. Cuando deciden tantos miles de personas hay bastante garantía de que no se van a producir dinámicas del dedazo o de la imposición.

P.- ¿Íñigo Errejón seguirá siendo parte de la Ejecutiva?

R.- Por supuesto que sí.