La Generalitat de Cataluña no participará directamente en la comisión de expertos que este martes debe acordar la Conferencia de Presidentes Autonómicos como primer paso en la reforma del modelo de financiación autonómica. El Gobierno de Carles Puigdemont mantiene así el rechazo a participar en los órganos multilaterales de debate autonómico e insiste en la exigencia de una relación bilateral Gobierno-Generalitat convencido de que, tal y como repitió en la noche del lunes el propio president, «los catalanes nos hemos ganado el derecho a salir del régimen común, se ha acabado el café para todos».

La portavoz del Govern, Neus Munté, ha asegurado que la Generalitat «no liderará nada pero no se desentenderá» de la negociación sobre la reforma del modelo de financiación. «Estaremos informados y seguiremos los avances» ha asegurado al ser preguntada por esta cuestión tras la reunión de gobierno catalán, que ha defendido una vez más la incomparecencia de Puigdemont en la Conferencia de Presidencia por el escaso calado de los acuerdos propuestos. Respecto a la comisión de estudio sobre los costes de la Ley de Dependencia, la portavoz del Govern ha señalado que en este terreno «lo único que hace falta es cumplir la ley» que establece que el Estado debe asumir el 50% de la factura de la Dependencia, como le reclaman los gobiernos autonómicos.

Junqueras sí participa en el CPFF

Munté no ha llegado a afirmar tajantemente que la renuncia de la Generalitat a este foro, decisión que corresponde al vicepresidente económico, Oriol Junqueras, quien sí participa activamente en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), foro al que ha regresado tras los plantones que en la anterior legislatura catalana protagonizó el convergente Andreu Mas-Collell. Munté, por contra, ha asegurado que «es positivo que Cataluña no haga ninguna propuesta ni lidere nada» porque a su juicio esto facilitará el acuerdo entre el resto de las comunidades.

En este contexto, la consellera se ha referido al experto designado por el Gobierno de Baleares, Guillem López Casasnovas, un economista que ha colaborado a menudo con la Generalitat y que de hecho en la actualidad preside el grupo de trabajo para la mejora de las relaciones económicas y financieras creado por los ejecutivos de Cataluña y Baleares, como el interlocutor que podría «mantener informada a la Generalitat, entre otros».

Munté se ha referido además a las coincidencias con Baleares en cuanto a la situación financiera de ambos gobiernos. Una analogía que ya hizo el presidente de la Generalitat en la visita que la presidenta balear, Francina Armengol, le hizo el pasado diciembre, y que incomodó visiblemente a Armengol cuando se vio interpelada por la prensa para saber si actuaría como defensora oficiosa de los intereses catalanes.

Munté ha negado además que el presidente de la Generalitat haya recibido ninguna invitación para entrevistarse con Mariano Rajoy el próximo martes, como se ha especulado en una eventual maniobra para dinamitar la conferencia con la que Puigdemont, Junqueras y Raul Romeva presentarán su proyecto de referéndum en el Parlamento Europeo.