Carolina Bescansa se ha salido del tiesto y podría pasarle factura en cuanto a su posición dentro de Podemos. Su nombre no figura en los documentos presentados por el equipo de Pablo Iglesias y el entorno del secretario general no ve asegurada la integración de Bescansa en las listas de su candidatura, Podemos para Todas, después de que se haya desmarcado del proyecto y haya apostado por marcar perfil propio mediante una plataforma de consenso que levantó ampollas en el sector pablista.

La número tres del partido sorprendió a todos lanzando Pensando Vistalegre, un espacio pensado para llegar a ciertos consensos sobre las propuestas de la Asamblea Ciudadana Estatal -Vistalegre II-, en un intento por posicionarse en un punto neutro que ahora podría dejarle fuera de los dos principales equipos. En su primer borrador político, Pablo Iglesias hacía una mención especial a una veintena de integrantes de su iniciativa, Podemos para todas, y citaba expresamente a Bescansa sólo dos días después de que la dirigente lanzara una tímida propuesta para llegar a consenso entre varias candidaturas.

Sin embargo, en los últimos días Bescansa ha dado más pasos en firme, acudiendo a medios de comunicación para promocionar la plataforma, presentando sus propios borradores de documentos [consultar aquí] para tratar de llegar a acuerdos con el resto de equipos y llegando a abroncar a los dos principales líderes de la formación. Después de estos movimientos y a diferencia del resto de los mencionados por Iglesias en el texto inicial, el nombre de Carolina Bescansa ya no figura en los últimos documentos presentados por el secretario general.

El círculo de Carolina Bescansa justifica esta ausencia en una “cuestión formal”, puesto que no podría firmar dos textos al mismo tiempo. La secretaria de Análisis Político y Social, aunque inmersa en un proyecto propio, no presentará sus documentos a Vistalegre II, puesto que para eso necesitaría presentar un equipo asociado a las propuestas, y porque tal como advirtió al comienzo, la plataforma sería una herramienta para tratar de alcanzar acuerdos que se disolverá una vez llegado el cónclave. Ante la carencia de un equipo propio que le respalde y después de haber salido del proyecto del que hasta hasta hace poco formaba parte, Bescansa no tiene asegurada su presencia en la lista confeccionada por Iglesias al Consejo Ciudadano Estatal, el órgano de dirección de Podemos.

El entorno de Iglesias reconoce que Bescansa está “desubicada”, y que no se encuentra cómoda en ninguno de los espacios hasta ahora existentes, pablistas o errejonistas, y tampoco son capaces de asegurar su continuidad en la dirección y por tanto en la Ejecutiva del partido, donde ahora ocupa un área de responsabilidad, puesto que no dan por segura su inclusión: “En principio esperamos que sí, pero no está nada cerrado”, señalan desde la candidatura de Iglesias, Podemos para Todas, donde  reconocen estar a la espera de la reunión convocada por Bescansa este sábado 28 de enero con las tres corrientes para intercambiar o fusionar propuestas.

La dirigente, que ha perdido cuotas de poder interno en los últimos meses, habría intentado posicionarse como un eslabón necesario del acuerdo como una forma de ganar enteros dentro de Podemos, según reconocen en la organización, en una maniobra que de momento tiene consecuencias impredecibles y de la que podría salir con una posición más frágil de la que comenzó.