Formó parte del equipo fundador de Podemos, es una de las figuras con más peso en el partido y tiene además voz femenina. Carolina Bescansa tiene un perfil propio en la organización, aunque siempre se ha mantenido fiel a las tesis de Pablo Iglesias, o al menos hasta hace unos días. La titular de la Secretaría de Análisis Político y Social saltó la barrera para ponerse en un limbo en medio de la guerra que mantienen en las últimas semanas pablistas y errejonistas de cara a Vistalegre II. Este movimiento ha tenido diferentes interpretaciones entre las corrientes de Podemos, aunque lo que es seguro es que es el choque de posiciones el que le obligó a dar un paso al frente y desmarcarse de los dos principales liderazgos del partido presentando el Colectivo Mayo 2011 como un espacio para generar consenso y terminar con la “partida de ping pong” entre las dos cabezas visibles de Podemos.

La imagen de Carolina Bescansa después del 20-D marcó el imaginario democrático, cuando en la apertura de las Cortes acudió al Hemiciclo del Congreso con su hijo, ante la mirada atenta del resto de diputados y el arrope de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, entonces vecinos de escaño. La diputada ocupaba entonces la primera fila en el Hemiciclo, pero la imagen cambió tras las elecciones del 26-J, cuando fue recolocada una fila atrás. El lugar de la política gallega lo ocupó Montero, jefa de Gabinete de Iglesias. Esta reorganización coincidió en el tiempo con el alejamiento de Iglesias y su secretario político, que en la campaña electoral tuvieron posturas encontradas respecto a la entrada en un Gobierno socialista o la confluencia con IU. Un periodo en el que otras figuras comenzaron a ganar peso en núcleo duro de Iglesias; personas como Juanma del Olmo, Rafael Mayoral o la propia Montero, restando así posiciones a Bescansa.

Carolina Bescansa en enero del año pasado, tras el 20D, cuando ocupaba la un escaño junto a Errejón e Iglesias. EUROPA PRESS

Los dos líderes del partido hacen mención especial a Bescansa en sus tesis, antes de que naciera Podemos

Bescansa siempre ha sido una figura respetada por todos, incluso antes de la fundación de Podemos. El líder de Podemos ya marcaba sus afectos en su tesis doctoral, firmada en 2008, donde se refería a la política como “comandante con todos los galones, cuyas capacidades e inteligencia no dejan de impresionarme“. También Errejón le rendía homenaje en la suya, donde agradecía sus lecciones a la que había sido su profesora, sin imaginar por entonces que compartirían filas en la tercera fuerza del país. “Carolina Bescansa y su maravilloso curso sobre el marketing político y las campañas electorales, que me hizo comprender la irresponsabilidad de que la izquierda descuidemos determinadas conocimientos técnicos de importancia política central al tiempo que me descubrió mi pasión por los discursos y la comunicación política“, señalaba el actual número dos del partido.

La secretaria de Análisis, integrada en la candidatura de Iglesias, ha presentado en los últimos días Colectivo Mayo 2011, una plataforma que impulsó junto a Nacho Álvarez, responsable del área económica y alineado con Errejón. La explicación del lanzamiento es que se convirtiera en un espacio de consenso para lograr un acercamiento entre las dos tesis principales, una propuesta que fue vista con recelo por parte del pablismo. Estos interpretaron un intento por parte de la política de situarse como una pieza imprescindible en el tablero de Vistalegre II, y asegurar sus posiciones en la Ejecutiva que saliera después de la Asamblea, recuperando así las que ha perdido en los últimos tiempos.

Carolina Bescansa, a partir del 26J.

Afines a iglesias reconocían en privado el carácter declarativo de la iniciativa más allá de su utilidad real

Sin embargo, un día siguiente del pronunciamiento de Bescansa, el propio Iglesias sacó su Plan 2020, que recogía ideas de varias corrientes y apelaba a la “unidad”, en lo que fue interpretado como una desautorización de la número tres. En privado, dirigentes del entorno del secretario general reconocían entonces que la iniciativa era vista en clave de una “declaración de intenciones” orientada a la unidad, más allá de sus efectos prácticos, sin demasiada carga política y con un recorrido limitado. Sin embargo, Bescansa ha dado esta semana un paso más y, en la presentación oficial de la web, Pensando Vistalegre, se salió de la línea que ha mantenido hasta ahora de fidelidad absoluta al líder y criticó la consulta organizada por Iglesias, que supuso el primer choque directo entre las dos caras más visibles; un enfrentamiento que a su juicio “debilitó” Podemos.

Hasta el momento, se había mantenido prudente en las filas de Iglesias, incluso llegó a animar a Errejón a presentarse a secretario general si quería defender una estrategia política distinta, en la línea plebiscitaria del oficialismo de Iglesias. En los días de más duro enfrentamiento en Podemos, Bescansa se desmarcó de los pablistas y no participó en la campaña de #IñigoAsíNo contra el secretario político del partido. Sus últimos pasos le sitúan ahora en un punto más cercano a Errejón, que este viernes defendió que comparte el diagnóstico de la consulta como un elemento de desgaste de la formación.

Los afines al número dos hacen una lectura de estas maniobras en clave de crisis en el entorno del secretario general, argumentando que es “muy sintomático” que una de las dirigentes más fieles “haya tenido que salir” de las filas de Iglesias, lo que sería una “señal” del complicado ambiente en que viven estos días, con “una construcción alrededor de Pablo Iglesias” dominada, defienden, por miembros del PCE que traerían dinámicas “alejadas” de la formación morada.

Con este paso al frente, Bescansa refuerza su perfil propio y genera un espacio que, aunque no continuará en el tiempo más allá de Vistalegre II, sí es simbólico en la medida en que se desliga de Iglesias, que queda sin las principales voces con las que fundó el partido morado por octubre de 2014.