El ex presidente de Estados Unidos Barack Obama se ha pronunciado por primera vez desde que dejase el cargo y, mediante un portavoz, ha expresado su desacuerdo «con la idea de discriminar a individuos por su fe o religión», en aparente alusión a la orden ejecutiva sobre inmigración firmada el viernes por su sucesor, Donald Trump.

Obama ha roto su silencio a través de un comunicado de su portavoz, Kevin Lewis, en el que ha advertido de que «los valores estadounidenses están en juego». En este sentido, ha dicho entender que haya personas «ejerciendo su derecho constitucional a reunirse, organizarse y hacer oír sus voces» frente a las autoridades, según informa Europa Press.

«En relación a las comparaciones con la decisiones de política exterior de Obama, como hemos oído antes, el ex presidente discrepa radicalmente con la idea de discriminar a individuos por razones de fe o religión», ha añadido Lewis en la nota.

Trump firmó el pasado día 27 una orden ejecutiva por que prohíbe la entrada a Estados Unidos de personas procedentes de siete países de mayoría musulmana: Irak, Siria, Yemen, Sudán, Irán, Libia y Somalia. El presidente ha justificado la medida en aras de la seguridad nacional, para impedir el acceso de potenciales terroristas.

Una ola de protestas en contra de esta medida se ha desatado en EEUU. Hasta cien diplomáticos estadounidenses se han sumado a las protestas firmando un documento. El portavoz de la Casa Bñanca, Sean Spicer, ha sido contundente al referirse al escrito: «¿Estos burócratas de carrera tienen problemas con esto? Pienso que deben seguir el programa o irse.»