Quedan apenas cuatro días para que arranque la II Asamblea Ciudadana de Podemos en mitad de una profunda herida que lleva visos de no cicatrizar. Quien gane la segunda votación, esto es, la referida a los documentos programáticos y la composición de la futura ejecutiva, se quedará con todo el poder, y Pablo Iglesias ya ha avisado de que, en caso de perder, dará un paso atrás para poner el liderazgo en manos de Íñigo Errejón. Sensu contrario, espera que el actual secretario Político y portavoz parlamentario asuma su posible derrota para ocupar un discreto segundo plano, pero no lo quiere fuera de la formación. Tiene planes para él. Y esos planes pasan por buscarle un sitio en la política local o regional de Madrid, según ha comentado el líder de Podemos en distintas conversaciones privadas.

El propio líder de Podemos ha reconocido este martes que hubiera visto «sensato» que Íñigo Errejón fuera candidato por Madrid, como cabeza de cartel para cualquiera de las dos Administraciones. A cuatro días de la Asamblea Ciudadana que decidirá el futuro del partido, Iglesias ha explicado en el programa Espejo Público de Antena 3 que Errejón «legítimamente no quiere tomar esa decisión en este momento» porque entiende que tienen dos proyectos distintos en Vistalegre II y que «tienen que confrontar democráticamente».

Iglesias «admite que Errejón es un referente para una base social de votante más moderado, más transversal, y perderle a él sería abandonar a ese sector de votantes» en buena parte procedente del PSOE, señalan fuentes del entorno del líder de Podemos. Incluso elogia su papel como portavoz parlamentario en el Congreso de los Diputados, pero el divorcio entre ellos y sus entornos es tan evidente, que su continuidad en el cargo parece amortizada si resulta perdedor en la plebiscitaria Vistalegre II.

Si Errejón pierde, sería cuestión de tiempo que la convivencia en el Grupo Parlamentario saltara por los aires

Sería cuestión de tiempo que la convivencia en el Grupo Parlamentario saltara por los aires, en un puesto, además, políticamente tan significativo, con tanto perfil propio y excelente proyección pública como el de portavoz parlamentario. Por mucho que Iglesias se reservara no sólo los grandes debates, sino también las principales comparecencias en comisión, Errejón disfrutaría de una buena dosis de protagonismo mediático.

Pero hay otra forma de tenerle entretenido sin que interfiera en el día a día de la dirección o estrategia estatal: enviarle a Madrid bien en calidad de candidato al ayuntamiento o a la Comunidad de Madrid, según confirman fuentes del entorno de Iglesias. El secretario general contempla este escenario, en un intento por buscar a «alguien potente para el relevo de Manuela Carmena o para la Comunidad de Madrid que fuera capaz de competir con Esperanza Aguirre o Cristina Cifuentes». Puede parecer una estrategia a muy largo plazo, pero incluso Mariano Rajoy ha dado ya instrucciones a sus barones territoriales para que celebren sus congresos con la mirada puesta en la campaña electoral de las locales y autonómicas de 2019.

Estas mismas fuentes pablistas aseguran que Iñigo Errejón deja en el aire su decisión a raíz esta propuesta puesto que cree que corresponde tomarlas después de Vistalegre II y mientras dure el proceso prefiere centrarse en el ámbito nacional. Fuentes cercanas al secretario político, en cambio, aseguran que esta posibilidad, aunque venga del líder del partido, no puede ofertarse como una propuesta, debido a que los candidatos de Podemos a los comicios son, en última instancia, elegidos en primarias.

Podemos tiene vacantes las dos candidaturas, tras la defenestración de José Manuel López y la caída de Rita Maestre

Madrid no deja de ser una plaza excelente, y Podemos tiene vacante en ambas candidaturas. Manuela Carmena, independiente aupada a la cabecera de la lista por Podemos, ha dicho que no quiere repetir, pero la que podría haber sido su «sucesora» natural, la portavoz municipal Rita Maestre, milita en las filas del errejonismo y perdió el congreso regional. Asimismo, hay que buscar candidato municipal. Bien podría ser el líder regional de Podemos y senador, Ramón Espinar, tras defenestrar a José Manuel López, que encabezó la lista en 2015, aunque se puede jugar entre ambas plazas.

Se cumplirá así con la continuidad de Errejón, pero relegado de la primera línea política si pierde la trascendental cita de Vistalegre. Éste es consciente de que sus días pueden estar contados. Esta mañana en La Cafetera, ha señalado que «una parte del nuevo entorno de Pablo no me quiere en posiciones tan relevantes como estaba antes», y una persona fundamental de ese nuevo entorno es la jefa de gabinete de Iglesias y portavoz adjunta del Grupo Parlamentario, Irene Montero.

Irene Montero comienza a ser definida entre los errejonistas como la «Yoko Ono de Podemos»

A ella se ha referido, con nombres y apellidos, el que fue líder de Podemos en Madrid además de un incondicional de Iglesias y miembro del quinteto fundador de este partido: Luis Alegre. En una durísima carta publicada ayer en eldiario.es, afirma que Montero, junto al secretario de Relaciones con la Sociedad Civil y también diputado, Rafa Mayoral, además del secretario general adjunto del Grupo Parlamentario, Juanma del Olmo, son los «conspiradores» que «entraron tarde y entraron mal, con la intención de excluir a todos los que no formaran parte de su pandilla. No son más de cuatro o cinco personas, pero suficientes para dar al traste con todo». Y añade que «van a lograr parasitar a Pablo hasta destruir al organismo. Estoy seguro de que Pablo se dará cuenta un año o dos después de que le hayan matado los suyos, pero ya será tarde». De hecho, en el entorno errejonista comienza a definirse a Montero como la «Yoko Ono de Podemos».