El Gobierno vasco ha denunciado hoy que carece de datos “fidedignos y mínimamente fiables” del actual despliegue de agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional en Euskadi. Junto a ello, ha considerado “decepcionantes” las manifestaciones hechas el lunes por el nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier De Andrés, en las que reclamaba una ampliación de efectivos de las Fuerzas de Seguridad del Estado para poder hacer frente a sus funciones. El portavoz del Ejecutivo vasco, Josu Erkoreka, ha tildado de “chocante” que la institución que pone “obstáculos más intensos e insalvables” a la renovación de la plantilla de la Ertzaintza reclame al mismo tiempo más agentes para la Policía y la Guardia Civil.

Erkoreka ha denunciado que con este tipo de posicionamientos sólo se perpetúa el incumplimiento del Estatuto de Gernika, que garantiza que la Ertzaintza sea una policía integral, y se profundiza más en las diferencias entre ambos gobiernos. El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha recurrido las dos últimas convocatorias de Ofertas Públicas de Empleo de la policía vasca por considerar que la Administración vasca ya ha rebasado la tasa de reposición permitida.

La Guardia Civil cuenta con 2.370 efectivos en Euskadi y la Policía Nacional con 1.381 agentes

Para Erkoreka, que mientras se impide crecer a la Ertzaintza mediante recursos ante los tribunales se plantee la necesidad de una ampliación de efectivos de la Guardia Civil, -que cuenta actualmente con 2.370 agentes en Euskadi-, y de la Policía Nacional, -que tiene 1.381 miembros en el País Vasco- es difícil de comprender y “resulta chocante”. Ha recordado a los responsables políticos de la Administración del Estado que sería “conveniente la relectura del artículo 17 del Estatuto de Gernika, si alguna vez lo leyeron, y de la Disposición Adicional Cuarta de la Constitución” en la que se fija el marco competencial de los diferentes cuerpos policiales y que en el caso de las FSE ha señalado que es “marginal”.

Actualmente el ámbito competencial de la Guardia Civil y la Policía Nacional en el País Vasco incluye los puertos, aeropuertos, las fronteras, extranjería, armas y explosivos y la lucha contra el terrorismo. Fue precisamente esta última materia, la violencia terrorista, la esgrimida por De Andrés para justificar la necesidad de ampliación de medio. Recordó que pese a que la violencia de ETA ha desaparecido no lo ha hecho la amenaza terrorista que ahora representa la violencia de carácter yihadista. Apuntó incluso que el País Vasco sufre la mayor reducción de agentes, un 19% desde 2011, y que tiene el mayor grado de incumplimiento del despliegue previsto de todo el Estado. Añadió que el grado de «antipatía» que sufre la Guardia Civil en Euskadi es fruto del «desconocimiento» de su labor.

Erkoreka ha instado al Gobierno de Mariano Rajoy a convocar la Junta de Seguridad para proceder a acordar una readecuación de efectivos en Euskadi y hacer “un análisis contrastado de efectivos” necesario en el nuevo escenario abierto en Euskadi tras el final de la violencia de ETA. Ha reiterado que la petición para convocarlo ya se formalizó la pasada legislatura sin que por el momento se haya llevado a cabo.

Un día triste» en Cataluña

El pulso que en torno a la Ertzaintza vienen librando el Gobierno vasco y el Gobierno central es uno de los que mayor enfrentamiento está provocando en el Ejecutivo de Urkullu. La decisión de recurrir ante el Tribunal Constitucional las dos últimas convocatorias de OPE en la policía autonómica vasca está sobre la mesa de peticiones urgentes y gestos que el Gobierno vasco reclama a Rajoy. La necesidad de proceder a un rejuvenecimiento de la plantilla, de 8.000 agentes, es la razón que ha llevado al País Vasco a continuar con este tipo de convocatorias. Anuncia incluso una nueva OPE para este ejercicio. La consejera de Interior, Estefanía Beltrán de Heredia, ya ha asegurado que reclamará al ministro de Interior la retirada de los recursos.

Erkoreka también se ha referido al juicio abierto contra el ex president Mas y sus dos consejeras, Ortega y Rigau. Ha señalado que el de ayer fue “un día triste” en el que se volvió a aplicar medidas judiciales a cuestiones que requieren soluciones políticas. Ha recordado las palabras del lehendakari Urkullu en las que señala que de este modo sólo se logra «encallar” aún más la situación. Aboga por habilitar «cauces de dialogo y acuerdo» que faciliten una solución a esta situación

Por otro lado, el portavoz del Gobierno vasco ha asegurado que en Euskadi “nadie entendería” que se autorizara la reapertura de la central de Garoña. Erkoreka ha recordado que la posición no sólo del Gobierno sino del conjunto de instituciones y partidos del arco político vasco se han posicionado en contra de que la central continúe activa.