La ex consellera de Turismo y ex presidenta de Valencia, Milagrosa Martínez, tendrá que pagar una fianza de 15.000 euros que ha acordado para ella el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana para eludir su entrada a prisión hasta que el Supremo se pronuncie sobre su condena a nueve años de cárcel por el caso Gürtel. En esta jornada le ha tocado el turno de pasar por el tribunal a Martínez, ex ‘consellera’ de Turismo de Valencia, a su ex jefe de Gabinete, Rafael Betoret y a otros tres técnicos de la conselleria.

Este miércoles se han celebrado en el TSJCV diferentes vistillas en las que la fiscal Anticorrupción ha pedido el inmediato ingreso en prisión para los condenados a prisión a penas superiores a cinco años, como es el caso de Martínez. La sala acordó este martes que los cabecillas de la trama, Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez El Bigotes, ingresaron en prisión al considerar que había riesgo de fuga.

La Sala de lo Civil y Penal del TSJCV ha impuesto a Milagrosa Martínez la obligación de comparecer dos días al mes, la retirada del pasaporte y la prohibición de salir del país. Por su parte, Martínez ha aportado al tribunal informes médicos sobre su estado de salud y ha alegado arraigo familiar y carencia de ingresos para huir del país.

Además, se ha decretado la libertad provisional sin fianza para el ex jefe de Gabinete de Martínez, Rafael Betoret, condenado a seis años de prisión en esta pieza del caso Gürtel sobre irregularidades en los contratos de la Generalitat para su expositor en la feria Fitur, quien deberá comparecer una vez al mes, no podrá salir de España y se le retira el pasaporte.

El TSJCV ha dictado la misma medida -libertad sin fianza-, con la obligación de comparecer una vez al mes y la retirada de pasaporte, para el ex alto cargo de la Conselleria de Turismo Isaac Vidal, condenado a siete años de prisión, y para los técnicos de la Conselleria Jorge Guarro, condenado a cuatro años, y Ana Grau, condenada a tres años.

Sobre la fianza impuesta a la ex consellera y ex presidenta de Les Corts Valencianes, la sala ha destacado su «participación activa en la importante defraudación de fondos públicos objetos de las actuaciones, así como la manipulación del procedimiento de contratación pública». Sin embargo, ha agregado que no le consta que «de ello se haya podido derivar un enriquecimiento personal», salvo el reloj con el que fue obsequiada por la trama Gürtel.

Respecto a este regalo, la Sala considera que «su valor resulta totalmente desproporcionado con el monto total de lo defraudado, que hace pensar en un cierto agradecimiento de los miembros de la trama, pero no desde luego, que fuera el fin propuesto con su actuación».

Esto, según recoge el auto, «hace que no concurran las mismas circunstancias que con otros de los condenados, haciendo que se disipe el riesgo de fuga alegado, como igualmente lo hace que no le constan especiales medios de fortuna ni intereses fuera del territorio nacional».

Respecto del ex jefe de gabinete de la ex consellera, Rafael Betoret, condenado a 6 años de prisión en esta causa y también a pagar una multa de 9.600 euros por cohecho pasivo en la conocida como la de los trajes, la sala entiende que con la retirada del pasaporte y las comparecencias obligadas queda «conjurado» el riesgo de fuga. Los mismos argumentos utiliza el TSJCV para rechazar el ingreso en prisión provisional del ex jefe de mercados de la Agencia Valenciana de Turismo Isaac Vidal.

En las cinco «vistillas» sobre medidas cautelares celebradas este miércoles, las acusaciones, igual que hicieron el martes, han solicitado la prisión provisional comunicada sin fianza para los tres condenados a más de cinco años de prisión: Martínez, Betoret y Vidal, aunque el tribunal no ha accedido a estas peticiones.