El escenario se ha tensionado en cuestión de días. Mientras el Gobierno vasco anunciaba este miércoles que el próximo día 10 de marzo recordará a las víctimas del terrorismo en un acto de cuatro horas al que ha invitado a todas las instituciones, la izquierda abertzale resucitaba el fantasma de las torturas en tiempos de ETA acusando a la Ertzaintza de practicarlas. Una denuncia del entorno de EH Bildu que ha vuelto a complicar las relaciones de la izquierda abertzale con el PNV, que considera inadmisible que ahora se cuestione el papel de la Policía Autónoma Vasca durante los años de violencia etarra. A todo ello, se suma un enrarecimiento del clima social procedente de los sectores más duros de la izquierda abertzale que la mañana de este miércoles atacaban la sede social del PNV en Getxo.

A primera hora, el Ejecutivo de Iñigo Urkullu hacía pública su intención de celebrar el próximo día 10 de marzo en Vitoria un acto en el que a lo largo de cuatro horas, instituciones y organismos cívicos y sociales completarán turnos de quince minutos en la concentración que en recuerdo de las víctimas del terrorismo acogerá la Plaza de la Virgen Blanca de la capital alavesa. El lehendakari, a través de la Secretaria de Paz y Convivencia, invitaba a todas las formaciones a participar en un gesto de reconocimiento a quienes sufrieron la violencia de ETA y a hacerlo de manera unificada.

“Remover el dolor”

Sin embargo, poco después, la fractura abierta en los últimos días entre la izquierda abertzale y el PNV acumulaba otro episodio más. La consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia arremetía contra Sortu por haber puesto en marcha una campaña que cuestiona el comportamiento de la Ertzaintza en la lucha contra ETA. El pasado fin de semana la formación que lidera Arnaldo Otegi protagonizó concentraciones ante diversas comisarías de la Policía Autonómica vasca para demandar que se investiguen y esclarezcan las denuncias de tortura que pesan sobre algunas de sus actuaciones. Beltrán de Heredia ha recordado que lo único cierto en la historia reciente del Cuerpo es que ETA mató a 15 agentes de la Ertzaintza y que con comportamientos como los que está impulsando la izquierda abertzale sólo se pretende «volver a remover ese dolor y esos sentimientos y recordar el daño que sufrió la Ertzaintza».

Sembrando la sospechas de torturas sólo vuelven a remover el dolor y recordar el daño que sufrió la Ertzaintza

La responsable policial del Ejecutivo de Urkullu ha afirmado que la actuación de la Ertzaintza en todos esos años fue “ejemplar” en la salvaguarda de los derechos de los detenidos. Ha recordado que no se ha podido acreditar ni un solo caso de torturas protagonizado por los agentes de la Policía vasca. Ha cuestionado que esta campaña tan sólo pretenda condicionar el estudio que sobre la práctica de la tortura está llevando a cabo el Gobierno vasco y en el que está colaborando la Ertzaintza, “me parece absolutamente fuera de lugar”.

EA se desmarca de la campaña de Sortu

En este contexto, EA, formación integrada en la coalición EH Bildu, se ha desmarcado de las concentraciones promovidas por Sortu, y que repetirá este jueves en Hernani ante la comisaría de la Ertzaintza. La formación que lidera Peio Urizar ha considerado que este tipo de comportamientos “nos devuelven al pasado con el eterno ‘rifi rafe’ de priorizar unas víctimas frente a otras”.

En este clima, la tensión ha sumado un nuevo episodio de ataque a una sede política. En este caso ha ocurrido en Algorta (Vizcaya), donde el Batzoki del PNV ha aparecido con pintadas en favor de la liberalización de los presos de ETA enfermos y acusando al PNV y al PP de “asesinos”. No es la primera ocasión en la que la formación nacionalista, así como el PP, sufren este tipo de agresiones en sus sedes en las últimas semanas. La Ejecutiva de la formación nacionalista ha condenado la agresión.

Los últimos episodios de este tipo han estado protagonizados por movimientos afines a los sectores más radicales de la izquierda abertzale, críticos con la línea oficial de la formación. Así, colectivos como ATA, que reivindicaron la agresión a una sede del PP en Barakaldo, reclaman la amnistía para los presos de la banda terrorista sin condiciones y en especial para los que se encuntran enfermos. A comienzos de semana este sector acusó a Otegi de ser un “chivato” y un “mentiroso” por calificarles de escisión de la izquierda abertzale por no haber aceptado el desmarque de la violencia que ahora proclama Sortu. ATA aseguró que no defendía la vuelta a las armas y que insinuar lo contrario era situarles en “el punto de mira de la represión”.

Desconocidos atacan la sede de EH Bildu y hacen pintadas contra el alcalde de Pamplona

A ello se suma además otra agresión registrada hoy, esta vez en Pamplona, pero de signo bien distinto. EH Bildu ha denunciado la aparición de pintadas en el casco viejo y en la sede de la coalición de pintadas contra el alcalde de la capital navarra, Joseba Auseron acompañadas de símbolos nazis.  La formación abertzale ha calificado de “especialmente graves” la agresión y ha señalado que no es la primera ocasión que Auseron sufre este tipo de “ataques fascistas». EH Bildu a pela a «todas las fuerzas políticas y al conjunto de la sociedad a defender la diversidad y mostrar su solidaridad y apoyo al alcalde de Pamplona».