Todo cambió cuando abandonó la política vasca. Lo hizo forzado por las urnas y derrotado en su apuesta soberanista. Eso sucedió en 2009 pero desde entonces Juan José Ibarretxe no ha dejado de incomodar a su partido. En estos ocho años el giro de la formación con la que ocupó la lehendakarirza durante dos legislaturas ha sido profundo. Iñigo Urkullu nunca más se ha querido referir al llamado Plan Ibarretxe. Ni durante su etapa como presidente del PNV ni como máximo dirigente del Gobierno vasco. La propuesta ha quedado como un ‘referente’ para el nacionalismo institucional pero sin apenas peso ni influencia en la apuesta por mayores cotas de autogobierno que libra el partido. Urkullu se ha empeñado en liderar el giro soberanista para encaminarlo de la ruptura y el órdago en el que lo dejó Ibarretxe para situarlo en una senda de acuerdo y moderación y dentro de la legalidad.

Estos días, al lehendakari su antecesor le ha vuelto a poner en un brete. Tras abandonar la política activa, Ibarretxe se dedicó a la docencia universitaria, a exponer su Plan por el mundo y a reivindicar su particular visión del derecho a decidir. Y lo ha hecho a través de plataformas como el Centro de Estudios Sociales y Políticos Lehendakari Agirre que impulsa y preside y a través del cual ha invitado al ex president Artur Mas para que imparta una conferencia y detalle las claves de proces catalán del que el PNV, el de Urkullu y el de Andoni Ortuzar, siempre han procurado guardar una prudente distancia. El próximo miércoles día 22 Mas e Ibarretxe escenificarán en una de las salas principales del Kursaal de San Sebastián la apuesta del órdago y el pulso institucional que ambos lideraron y del que el PNV salió escaldado.

El lehendakari ya ha excusado su ausencia del evento que bajo el título El derecho a decidir. El proceso en Cataluña no sólo avala Ibarretxe sino también la plataforma por el derecho a decidir, Gure esku dago (Está en nuestra mano), afín a la izquierda abertzale.  Urkullu ha asegurado que este tipo de actos no son propios para la presencia de una figura como la de lehendakari, sin mayor explicación.

Sí acudirá Arnaldo Otegi

Sin duda la reaparición de Ibarretxe de la mano de Artur Mas para vender las bondades del proceso llevado a cabo en Cataluña no se corresponde con el modelo por un pacto transversal y consensuado por el que lleva años trabajando Urkullu. El lehendakari siempre se ha limitado a mostrar “respeto” por el proceso identitario en Cataluña y por reclamar a Rajoy que facilite una solución política “a un problema político” pero sin mayor respaldo público. Una posición que se ha repetido en el caso de la dirección del PNV que oficialmente ha optado por mantener un perfil moderado de identificación con la vía catalana y defender la apuesta propia. Pese a ello, el partido de Ortuzar siempre ha mostrado respeto por el presidente del PdeCAT, a quien un día después de su exposición en el Kursaal de la capital guipuzcoana recibirá el presidente de la formación en Sabin Etxea.

El respaldo de Urkullu al proceso en Cataluña se limita a un apoyo conceptual y a demandar a Rajoy una salida a un «problema político»

El lehendakari no ha dudado en varias ocasiones en desmarcarse abiertamente de la vía abierta en Cataluña, así como de no participar en actos y marchas promovidas por los colectivos independentistas catalanes. Tanto él como su partido han limitado su respaldo a aspectos formales y conceptuales de defensa del derecho a decidir, la denuncia del proceso judicial abierto contra Mas o las peticiones a dar encaje constitucional a una demanda social.

La línea que lidera el president Carles Puigdemont sí cuenta con el apoyo de la izquierda abertzale que aboga por abrir un camino unilateral en favor del derecho a decidir también en Euskadi. El secretario general de Sortu, Arnaldo Otegi ya ha confirmado que acudirá a la conferencia de Mas de la próxima semana en la capital guipuzcoana. Un acto que, según confirman sus promotores, está contando con una gran demanda de asistencia y que ha obligado a ampliar la sala donde se iba a celebrar.

Mas visitará Euskadi mientras espera la sentencia sobre el proceso judicial que le ha llevado al banquillo de los acusados junto a sus consejeras Irene Rigau y Joana Ortega por desobedecer al Tribunal Constitucional y celebrar la consulta del 9-N.