La izquierda abertzale no ha participado esta mañana del acto de bienvenida que familiares y amigos, agrupados bajo la plataforma Arantza Askatu (Libertad para Arantza), han organizado a la ex abogada de presos de ETA, Arantza Zulueta, que ayer salió en libertad provisional tras permanecer tres años en prisión y en régimen de aislamiento. En un sencillo acto de bienvenida celebrado en el Casco Viejo de Bilbao, Zulueta ha sido recibida con un aurresku y un pasacalles y numerosas muestras de afecto. En el mismo se han proclamado consignas en favor del final de la dispersión de presos. La propia Zulueta ha tomado la palabra para agradecer a los algo más de 200 personas que se han reunido para recibirla y para proclamar en euskera que hay que seguir luchzndo “hasta que los tengamos a todos en casa”.

El casco antiguo de la capital vizcaína ha amanecido repleto de pintadas, pancartas y carteles de bienvenida a la abogada, considerada uno de los referentes de los sectores más ortodoxos de la izquierda abertzale, así como de proclamas en favor del fin de la dispersión de los presos de ETA y en contra de la presencia de la Guardia Civil y la Policía Nacional en el País Vasco. Los organizadores del acto han distribuidos pancartas en apoyo al reagrupamiento de presos entre los asistentes para conformar un pasacalles de recibimiento a Zulueta al son de la txalaparta. Una representante de la plataforma ‘Arantza Askatu’ ha asegurado que hoy no era día «para hablar de cárceles, juicios o autos sino de darte la bienvenida Arantza, ongi etorri!».

En el recibimiento no ha participado ningún representante de la izquierda abertzale, sólo familiares y amigos de Zulueta

Zulueta pudo abandonar ayer la prisión Puerto III de Cádiz, donde permanecía encarcelada bajo el régimen más severo y de manera provisional, tras haber abonado los 20.000 euros impuestos por la Audiencia Nacional al admitir el recurso presentado por la abogada. A comienzos de febrero logró que le fuera rebajado el régimen de aislamiento tras aceptar instituciones penitenciarias una queja interpuesta por Zulueta.

La salida de prisión fue autorizada por la Audiencia Nacional por considerar que el tiempo transcurrido reducía el riesgo de fuga, que no cree desaparecido completamente, y por la necesidad de la abogada de preparar su defensa ante la cercanía del juicio. Zulueta fue detenida el 8 de enero de 2014 acusada de liderar el frente carcelario de ETA, Halboka. Está acusada de pertenecer a ETA. Sobre ella pesa la acusación de haber actuado como interlocutora entre la banda terrorista y los presos encarcelados a los que habría controlado para mantener el frente carcelario unido y afín a la organización terrorista y evitar una fractura.

Los abogados de presos, a la espera de juicio

El desmarque de la izquierda abertzale oficial respecto a la situación de Zulueta ha sido evidente. Las posiciones y tesis defendidas por la abogada vizcaína se contraponen con los intentos de Sortu y de las tesis que abandera Arnaldo Otegi para alejarse del pasado de apoyo a la violencia de ETA y de las posiciones más críticas con la institucionalización de la izquierda abertzale. La abogada ejerció como mediadora entre las directrices de la banda y el frente de prisiones

Zulueta acumula una larga trayectoria como defensora de presos de ETA. Su imagen en juicios celebrados en la Audiencia Nacional, la misma que ahora le va a juzgar por presunta pertenencia a ETA, se hizo habitual. Entre los clientes a los que Zulueta ha defendido se encuentra el propio Otegi, que hoy no ha participado del acto de bienvenida y ayer no se hizo eco de su puesta en libertad en las redes. No es la primera ocasión que pisa la cárcel, ya fue encarcelada en 2010 y 2011, cuando sobre ella pesaba la acusación de ocultar información de zulos, estar detrás de la captación de militantes. Aún debe ser juzgada por estas acusaciones. Desde aquellas detenciones abandono su labor de abogada del entorno de ETA. En esta ocasión, además de estar acusada de u  delito de integración en organización terrorista, Zulueta se enfrenta a sendos delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales.

Con la salida de Zulueta de prisión todos los detenidos en la operación Jaque en la que fue arrestada están en libertad provisional. Se les acusa de integrar el Koordinazio Taldea (KZ) o Grupo de Mediadores al que el juez Eloy Velasco acusa de actuar como nexo de unión entre ETA y el colectivo de presos, EPPK, con el fin de mantener la unidad y homogeneidad de pensamiento dentro de las cárceles.