El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el conseller de Economía y líder de Esquerra, Oriol Junqueras, han participado este lunes en la inauguración del Mobile World Congress en Barcelona junto a S.M. el Rey y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Lo que significa que no han acompañado al ex consejero de Presidencia y actual portavoz nacionalista en el Congreso, Francesc Homs, en la primera jornada de la vista por el 9-N que en su caso instruye el Tribunal Supremo.

En una jornada en la que el soberanismo proclamaba en Madrid “estamos contigo” acompañando a Homs, Puigdemont y Junqueras han optado por participar en la inauguración de la primera feria de móviles del mundo, que desde hace más de una década escoge Barcelona, y hacerlo de la mano del Jefe del Estado.

Sí han acudido a acompañar a Homs sus números dos: la actual consellera de la Presidencia y vicepresidenta del PDCat, Neus Munté, ha sustituido a Puigdemont y la portavoz de JxS y secretaria general de ERC, Marta Rovira, a Junqueras. Junto a ellas, en lugar destacado de la comitiva, el ex presidente Artur Mas, además de los líderes de Ómnium, la ANC y la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) -las tres entidades que sustentan el entramado “civil” del independentismo-  y diputados de ERC, el PDCat, el PNV o Podemos. Pero ni el presidente de la Generalitat ni el líder de ERC.

Una de cal y una de arena

Ambos han participado en la inauguración de Mobile World Congress, que Puigdemont ha aprovechado, una vez concluida la visita protocolaria junto a don Felipe y la vicepresidenta, para responder al primero cargando la responsabilidad de la falta de entendimiento entre Gobierno y Generalitat en la segunda. Puigdemont ha recogido el guante lanzado el domingo por el Rey, cuando reivindicó de nuevo la convivencia y la colaboración entre instituciones -un discurso constante cada vez que visita Cataluña-, para asegurar que la Generalitat está firmemente comprometida con esa colaboración institucional y señalar a Santamaría que es el Gobierno quien debe esforzarse en recuperar esa cooperación, inexistente en los últimos tiempos.

Unas declaraciones que contrastaban con la deferencia con la que Junqueras, su número dos en el gobierno catalán, trataba a Santamaría durante la visita a la feria, como recogen las imágenes. Un recorrido en el que ha vuelto a quedar patente la sintonía entre ambos vicepresidentes, de la que Puigdemont parece claramente excluido.

El president ha vuelto a sentirse en minoría por la tarde, cuando en la celebración del centenario de Cuatrecasas, Emilio Cuatrecasas ha puesto a la compañía como ejemplo a escala de la convivencia en España y ha agradecido al Rey su labor modernizadora de España y su esfuerzo por defender la convivencia, ante la mirada nada complacida del presidente de la Generalitat.