Casi el 40% de los consumidores ha hecho alguna vez una compra del súper a través de Internet, aunque solo uno de cada 10 lo hace habitualmente. Ese 10% son mayoritariamente, personas de entre 30 y 50 años, que trabajan fuera de casa y tienen un poder adquisitivo medio-alto. Son las conclusiones a las que han llegado la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) y la Universidad Complutense de Madrid en su primera investigación conjunta sobre el comercio electrónico en productos de gran consumo.

Una de las principales conclusiones a las que han llegado es que si no hay un avance más rápido del ecommerce en la gran distribución es porque el consumidor español está «muy cómodo con la oferta actual», en cuanto a red de tiendas, horarios y demás, respecto al resto de Europa donde el comercio electrónico tiene una mayor penetración. Así lo ha argumentado María Puelles, doctora de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense, que también subraya como hallazgo que el 60% de los consumidores es más fiel al súper online que al establecimiento físico: «Los consumidores son más fieles al distribuidor online, no por el precio sino por la facilidad de compra y las listas de la compra guardadas».

Los consumidores son más fieles en la compra online que en el establecimiento físico

Aunque los establecimientos ofrecen distintas fórmulas de entrega de la compra, el preferido en la práctica totalidad de los casos (97%) es la entrega a domicilio. Lo que los repartidores llevan a casa es la alimentación seca o envasada, productos lácteos e higiene del hogar. El 70% de los compradores la incluye en su cesta mientras que el embutido y las cervezas las incluyen seis de cada 10, y por último el punto débil del ecommerce, los productos frescos. Los compra un 14% y casi todos los consumidores coinciden, según los datos del estudio, en que no les da confianza comprarlos online.

El consumidor online elige productos ya conocidos, independientemente de que sean de marcas de distribuidor o fabricante. «El consumidor es muy sensible a los precios de los productos de belleza e higiene, tanto que estos pueden determinar la elección de la tienda online donde se hace la compra», destaca Felipe Medina, responsable de Cadena Alimentaria de Asedas.

El precio de los productos de belleza e higiene es el que más determina dónde se hace la compra

Las compras online son menos frecuentes que las visitas a la tienda y el ticket medio es mayor en las compras a través de internet. Aunque el estudio no ha distinguido los días en los que se hacen más compras, Puelles ha destacado que muchas veces se aprovecha el horario de oficina para hacer la compra.

En España, los precios del supermercado son aproximadamente un 7% más bajos que en Europa, según datos de Eurostat, y hasta un 13% menores que en Italia, país con el que hay una similar renta per cápita. Aunque este factor es, a juicio de Asedas, importante a la hora de determinar que el comercio online no crezca más rápidamente, sí que admiten que el canal seguirá creciendo: «Actualmente supone entre un 0,8% y un 1% de la facturación de nuestras empresas», ha asegurado Ignacio García Magarzo, presidente de Asedas.

El estudio supone la primera investigación de un observatorio puesto en marcha por la Universidad Complutense junto a Asedas, a través de grupos de expertos y más de 1.000 encuestas online, que se puso en marcha el último trimestre del año pasado.