La CUP debe tener su propia voz y opinión en todas las concreciones de la hoja de ruta hacia la independencia. Y bajo esa premisa, la formación anticapitalista ha hecho público un documento en el que cuestiona la estrategia de JxSí para la celebración de un referéndum unilateral de independencia asociado, legalmente, a la Ley de Transitoriedad Jurídica, con la que los independentistas pretenden dar cobertura jurídica al paso de la «legalidad española a la legalidad catalana». Los anticapitalistas defienden, en un largo artículo publicado en su web, que la celebración del referéndum es imposible sin desobedecer al Tribunal Constitucional y reclama más peso de la movilización popular en una vía que ve demasiado dominada por el Govern.

El objetivo de los próximos meses es sobre todo garantizar que habrá referéndum, advierte la CUP, que quiere despejar cualquier duda sobre la eventual sustitución de la consulta por unas elecciones autonómicas con las que ya cuentan todos los partidos de la oposición en Cataluña. «Bajo ningún concepto volveremos a la legalidad autonómica por la vía de unas nuevas elecciones al Parlament, reciban el adjetivo que reciban», señalan contundentes. El envite rupturista de los próximos meses debe centrarse, según la CUP, «en la movilización popular, la determinación política, la internacionalización del conflicto y la asunción de espacios de desobediencia».

Bajo ningún concepto volveremos a la legalidad autonómica por la vía de unas nuevas elecciones al Parlament»

Una hoja de ruta sustancialmente diferente a la planteada por JxSí, y es que la formación anticapitalista señala que para encarar el final de la legislatura «tenemos que constatar que hay determinados debates sobre los que no siempre tenemos una posición común con JxSí y el Govern». De hecho, ironiza la CUP, «a menudo si quiera existe una posición común entre los partidos que forman Govern»

Estado autoritario de derecho

Dos son los conceptos con los que los independentistas se proponen trufar el discurso rupturista de los próximos meses para justificar internacionalmente la ruptura con España: «legalidad intervenida» y «estado autoritario de derecho». Dos argumentos con los que esperan justificar que las leyes de transitoriedad que debe aprobar el Parlament para convocar el referéndum y proclamar la independencia no serán legales, bajo el prisma del marco constitucional vigente, pero sí «legítimas» porque vivimos en un «estado autoritario de derecho» con una «legalidad intervenida».

En este contexto, la CUP difiere también de la vía legal planteada por JxSí y rechaza incluir la regulación del referéndum en la Ley de Transitoriedad Jurídica, que según la tesis del Govern sólo entraría en vigor parcialmente para convocar el referéndum, mientras el resto del articulado, referido a la secesión, quedaría «latente» a la espera del resultado de la consulta. Un procedimiento demasiado tortuoso incluso para los antisistema, que abogan por dos leyes y señalan que esta vía permitirá «sumar más apoyos a la ley de referéndum que no podríamos arrastrar nunca a la Ley de Transitoriedad» una clara referencia a los comunes de Ada Colau.

La CUP insiste además que «no podemos hablar de referéndum unilateral y no asumir que se tendrá que hacer con cierta dosis de desobediencia a las decisiones que vengan del Estado y sin que sea posible argumentar un discurso de legalidad pura, sino de legitimidad, de efectividad y sobre todo de democracia directa».

Todo ello en un contexto en el que el Parlament todavía no ha decidido cómo dar vía a la propuesta de JxSí para reformar el reglamento de la Cámara y abrir así la puerta a la tramitación por vía de lectura única de esa Ley de Transitoriedad Jurídica en la que los soberanistas pretenden incluir referéndum y proclamación de independencia. Tras las advertencias de los letrados, JxS ha reformulado su propuesta para debatir la propuesta de nuevo reglamento en ponencia y con los grupos de la oposición, que ya han anunciado que no avalarán una reforma que habilite la lectura única para proposiciones de ley. Pero los soberanistas podrían imponer de nuevo su mayoría si obtienen el apoyo de la CUP en esta batalla, en la que los antisistema no se han definido.

ERC monta su campaña por el referéndum

Mientras, Esquerra prepara para este fin de semana el pistoletazo de salida de su particular campaña por el sí a la independencia en el referéndum que todavía no se ha convocado. La formación republicana ha organizado el sábado en Barcelona un acto que espera multitudinario y que de hecho supone la conclusión de la campaña «la república que queremos» en la que se incluían las polémicas conferencias del ex juez Santi Vidal.

Bajo el lema «ganemos la república», Oriol Junqueras, Gabriel Rufián y Marta Rovira actuarán de oradores estrella en una convocatoria que Junqueras promociona hoy desde su twitter personal: «un acto en defensa de la democracia, para acumular las fuerzas que serán imprescindibles para llevar a este país a votar en un referéndum».