Ciudadanos vestía aire triunfal este miércoles, cuando anunciaba el acuerdo con PSOE y Podemos para crear una comisión de investigación sobre la financiación ilegal del PP. La lucha por que el Gobierno cumpla los acuerdos firmados ha exigido en la formación naranja una paciencia que empieza a agotarse. Tras los intentos del Ejecutivo de aplazar la comprometida comisión parlamentaria, Ciudadanos se plantó con un acuerdo conjunto para demostrar que podía sacar iniciativas «con o sin el PP». Una fórmula que C’s planea repetir este jueves, también en el Congreso de los Diputados, para evitar que el PP aplace la comparecencia de los ex tesoreros de su partido en comisión.

Los grupos habían fijado para el 22 de marzo la comparecencia de quienes fueran responsables de las cuentas del PP en la Comisión parlamentaria de Calidad Democrática, presidida por el diputado naranja Toni Cantó, pero desde el Grupo Popular han trasladado la petición de retrasar estas intervenciones. Según ha podido saber este periódico, Ciudadanos no piensa ceder en este punto y se reunirá hoy con miembros de Podemos y del PSOE para unir fuerzas y reeditar la coalición de este miércoles. Con este nuevo plantón al PP, C’s quiere continuar la muestra de fuerza de la que ha presumido en las últimas horas y forzar al partido de Gobierno a implicarse en las medidas regeneradoras acordadas en el pacto de investidura.

El interés del PP por retrasar las intervenciones es quitar el foco a un asunto -el de la financiación ilegal- que estos días ha vuelto a primera plana a raíz de las investigaciones de la trama Púnica, que han dado indicios de supuestos desvíos de fondos en el PP de la Comunidad de Madrid. A esto se suma otro elemento que ha contribuido a la postura de Ciudadanos, empeñado ahora en no ceder en lo referido a asuntos relacionados con la regeneración democrática, más aún después del episodio de Murcia y la resistencia del PP por mantener a su presidente, actualmente investigado,  pese a lo firmado con Rivera.

La guerra de comisiones entre PP y C’s

La gota que colmó el vaso en Ciudadanos, y por la que a partir de ahora no están dispuestos a ceder, fue la intervención de Mariano Rajoy este miércoles en la sesión de control al Gobierno. Tras ser preguntado por la comisión de investigación sobre la financiación irregular en su partido, obtuvieron largas como respuesta del presidente de Gobierno, que puso en cuestión la utilidad de ese órgano, y ampliando el foco a la financiación de otros partidos. También aseguró que «habría que discutir» si dicha comisión debería celebrarse en el Congreso o en el Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta. «En el acuerdo no pone dónde se tiene que hacer”, justificó Rajoy, en una intervención que rebeló al líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

Horas después el mismo Rivera anunciaba un pacto con PSOE y Podemos para la creación de una comisión de investigación exclusiva de las cuentas del PP. El portavoz de C’s, Juan Carlos Girauta, presumió de hacer cumplir los acuerdos anticorrupción «con o sin el PP», y sacó pecho en nombre del partido. «El PP debe perder toda esperanza de que va a zafarse de las condiciones de regeneración», explicó el diputado con aire triunfal, reconociendo a la vez que su «grado de confianza respecto al PP ha disminuido» en lo que tiene que ver con este asunto.

Fue la foto del día. La imagen de los portavoces de tres fuerzas políticas registrando una iniciativa de forma conjunta dejó clara una cosa: la comisión de investigación sobre la financiación irregular del PP será aprobada en el Congreso pese a la negativa de los populares, partidarios de investigar a todos los partidos. El gesto de Ciudadanos fue reprendido con dureza por parte de Rafael Hernando, portavoz del Grupo Popular en el Congreso, que acusó de «mentir» a Rivera y de «deslealtad» a la formación morada.

El PP respondió además en un campo de batalla favorable: presentó una propuesta para la investigación a todos los partidos, pero la registró de forma paralela tanto en el Congreso como en el Senado, donde los populares gozan de mayoría absoluta. Ante la alianza de la oposición en la Cámara Baja y la posibilidad de que su propuesta no salga adelante, el PP dividió sus fuerzas con la esperanza de sacar adelante la comisión en el Senado. Allí podrá sin gran dificultad crear un órgano que estos días, en medio del pulso con Ciudadanos, tiene una carga fuertemente simbólica.