La violencia ha vuelto, por segundo día consecutivo, a la Universidad Pública del País Vasco. Mientras el rectorado de la UPV, la consejería de Educación y el conjunto de la comunidad educativa se concentraba este mediodía en el campus de Leioa (Vizcaya) para condenar los actos violentos ocurridos ayer, en el vecino campus de Álava otro grupo de encapuchados atacaba el decanato de la Facultad de Letras de la institución académica. Lo hacía arrojando excrementos, orines y pintura en varios de los despachos y en el vestíbulo del centro universitario.

Este nuevo incidente se produce sólo un día después de que varios encapuchados accedieran ayer al decanato de la facultad de Ciencias Sociales y de la Información y tras realizar diversas pintadas de apoyo a los presos ETA y dianas amenazantes contra el decanato colocaron un artefacto incendiario que tras explotar hirió a una mujer en un oído.

La rectora dela UPV, Nekane Balluerka ha asegurado que la Universidad es un espacio en e l que todas las reivindicaciones tienen cabida pero en la que es «inaceptable» que se ponga en riesgo «la integridad de las personas» como sucedió ayer. Ha denunciado que «las conductas intimidatorias de unas pocas personas» no pueden acabar con la convivencia pacífica de una institución «pública y abierta a la sociedad».

El lehendakari pregunta a los atacantes en nombre «de quién y de qué» actúan y les recuerda que no tendrán «resquicio» de «legitimidad ni pasividad»

El lehendakari Iñigo Urkullu se ha sumado a la condena a través de un comunicado en el que ha mostrado su más «firma y radical rechazo a este tipo de acciones que atacan «el fundamento mismo de la Universidad». Ha apuntado que además de inútiles y producir únicamente destrucción «suponen «un insulto a la inteligencia, a la convivencia y a la memoria de la sociedad vasca». Urkullu se pregunta «en nombre de quién y contra qué actúan» los autores de los altercados. Les recuerda que no encontrarán en la sociedad vasca «ni el más mínimo resquicio, no ya de legitimación, ni siquiera de pasividad».

Numerosos ataques violentos contra la UPV

También los decanos y decanas de una veintena de centros de la UPV han emitido un comunicado condenado los ataques y manifestando su «repulsa e indignación» ante los mismos y trasladando su apoyo «a las personas directamente afectadas».

El nuevo episodio de violencia se suma a la larga lista de altercados que acumula la institución docente en los últimos meses. El pasado 22 de febrero mas de 200 jóvenes se encaramaron a la azotea de la Facultad de Ingenieros de la UPV en Bilbao y provocaron importantes destrozos en una jornada de movilización contra la Lomce. En aquellos incidentes tuvo que intervenir la Ertzaintza para desalojarlos de madrugada. La Universidad anunció poco después que  presentará una denuncia por los “graves” desperfectos ocasionados valorados en 15.000 euros.

La Universidad Pública Vasca ha sido atacada en varias ocasiones por grupos de violentos. Los incidentes más graves se produjeron en noviembre, cuando otros graves altercados provocaron heridas a un periodista y dos agentes, además de un detenido durante las protestas que el sindicato estudiantil afín a la izquierda abertzale radical, Ikasle Abertzaleak, organizó en contra del proceso de elección de rector. En mayo del año pasado el vicerrectorado de la UPV en Vitoria sufrió un ataque al arrojar neumáticos incendiarios en sus accesos. En noviembre otro grupo de encapuchados, armados con barras de hierro atacó un autobús de la línea que comunica con el campus universitario y tras pararlo realizaron pintadas sobre él.

El colectivo de estudiantes afín a la izquierda abertzale más radical ha convocado una nueva jornada de movilizaciones para el próximo jueves día 23 en contra de la Lomce. Una convocatoria que preocupa en el seno de la UPV ante la posibilidad de que se puedan repetir escenas como las vividas en convocatorias similares.

El episodio de agresiones vivido hoy en el Campus de Alava se produce apenas tres días después de que el pasado fin de semana otro grupo de violentos se enfrentara a la Policía Nacional en Pamplona tras una manifestación no autorizada que terminó con graves desperfectos en Casco Antiguo de la capital Navarra y con la detención de cuatro personas. Tres de ellas ingresaron ayer en prisión acusadas de un delito de terrorismo.