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Plá, el último encapuchado de ETA, se integra en la dirección de Sortu

Fue uno de los portavoces de la banda en su anuncio de cese de actividad en 2011. La formación de la izquierda abertzale lo propone como vicesecretario tercero y responsable 'orientación estratégica'.

El expreso de ETA, David Pla, ahora miembro de la dirección de Sortu.

La semana pasada se movilizaron en memoria de Antton Troitiño, el dirigente de ETA fallecido el viernes en el hospital de Irún once después de ser puesto en libertad por razones de salud. Cumplía condena por 22 asesinatos. Este martes, la izquierda abertzale recibía entre aplausos a otro histórico de la banda, Mikel ‘Antza’, en libertad desde enero de 2019. Lo hacía cuando acudía a los juzgados de San Sebastián tras ser llamado a declarar en relación al asesinato del concejal del PP, Gregorio Ordóñez en 1995. La Audiencia Nacional le ha prohibido salir de España. Hoy, Sortu ha dado a conocer que uno de los portavoces de ETA en la declaración en la que el 20 de octubre de 2011 la banda anunció el cese de su actividad, David Pla, ocupará un puesto relevante en su órgano de dirección.

Sortu, la formación que lidera Arkaitz Rodríguez, ha propuesto a Pla como miembro del llamado Consejo Nacional. En el asumiría la responsabilidad de la «Orientación estratégica» y figuraría como tercer vicesecretario general del partido. El partido, el de mayor peso de la coalición EH Bildu, -que lidera Arnaldo Otegi-, también propone que Rodríguez sea reelegido como secretario general.

Pla fue uno de los últimos detenido por la policía. Se le considera el último ‘jefe político’ de la banda. Nacido en Pamplona en 1975, su trayectoria en el entorno de ETA comienza en la organización juvenil Jarrai y en la ‘kale borroka’. Huyó a Francia y desde allí se integró en ETA. A él se le asigna la función de haber supervisado el control de la disciplina en el colectivo de presos, así como el intento de diálogo con el Gobierno en los últimos años de ETA, antes de su disolución.

Intento de mediación

Tras su declaración de cese de actividad terrorista, la organización intentó abrir canales de negociación para dar una salida a su colectivo de presos. Junto a Josu Urrutikoetxea, alias ‘Josu Ternera’, e Iratxe Sorzabal -su pareja- exploró la posibilidad de abrir un canal de comunicación con el Ejecutivo de Mariano Rajoy a través del Gobierno de Noruega de Noruega, que actuaría como intermediario. Un intento que fracasó al desoír el Ejecutivo español esta vía.

En 2015 fue detenido en Francia junto a Sorzabal, quien también participó en la declaración final de ETA. La operación, bautizada como ‘Pardines’, en recuerdo al guardia civil José Antonio Pardines, -la primera víctima mortal de ETA-, supuso su ingreso en prisión y posterior condena a cinco años de cárcel por asociación de malhechores. En 2020 quedó en libertad y tras ser entregado a España, quedó en libertad.

Pla se sirvió de su ascendencia sobre el resto de presos para desde la cárcel gala de Osny dar instrucciones y participar en los debates internos, abogando por mantener la disciplina en un momento de relevantes enfrentamientos internos en los que él apostó por dar paso a las vías exclusivamente políticas.

Varias veces condenado

No fue su primer condena. En julio de 2000 fue detenido en Zaragoza, en esta ocasión por la Policía Nacional, acusado de integrar un comando de liberados de ETA denominado ‘Aragón’, que acababa de entrar en España para la comisión de atentados. En julio de 2001 fue condenado a seis años de prisión por un delito de pertenencia a banda armada.

Informes policiales recogieron que Pla había recibido instrucciones del dirigente etarra Francisco Javier García Gaztelu, ‘Txapote’, para extender a toda España una infraestructura estable, consistente en pisos, vehículos y documentación falsa, a fin de que posteriormente fuera utilizada por los comandos operativos. Además tenía órdenes para conseguir información sobre posible objetivos.

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