El Gobierno vasco se ha comprometido a actuar de “puente” entre los interlocutores de ETA para el desarme y las instituciones para evitar que se frustre el proceso de entrega de armas anunciado por la banda para el próximo 8 de abril. Un papel que completará con una labor de “vigilancia” en su avance y evaluación y que lo hará en contacto con el denominado Comité Internacional de Verificadores. Además, en caso de que se den las condiciones se ofrece a dar cobertura institucional al proceso. El portavoz del Gobierno vasco ha añadido que en este papel el Ejecutivo de Iñigo Urkullu asume la responsabilidad de mantener informado de forma “leal y transparente” al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de cualquier “dato relevante” que se pueda producir en los próximos días.

El lehendakari ya informó a Rajoy el pasado martes, tres días antes de que se hiciera público el anuncio de desarme, en una reunión monográfica celebrada en La Moncloa. El Gobierno vasco mantiene su intención de preservar el canal de comunicación con el Ejecutivo del PP y de hacerlo de modo “discreto”. En este sentido, el portavoz de Urkullu, Josu Erkoreka, ha evitado valorar hoy la posición mostrada por Rajoy y el PP ante el desarme de ETA en aras a evitar fisuras y en aplicación de la “responsabilidad” que ellos reclaman al conjunto de agentes implicados y que consideran que requiere un proceso de estas características.

El Ejecutivo vasco mantiene contactos fluidos con los llamados ‘artesanos de la paz’ y con el Comité Internacional de Verificación

Erkoreka ha asegurado que desde Euskadi el Gobierno no ha mantenido contactos con el Ejecutivo francés en relación al proceso ahora en marcha. Sí ha reconocido que la interlocución es fluida con los representantes de los organismos civiles del País Vasco francés que se han erigido en “artesanos de la paz” y que aseguran que es ETA la que les ha encomendado la gestión de la entrega de sus arsenales. Estos colectivos han anunciado su intención de escenificar el desarme el próximo día 8 de abril en un acto público en el que aseguran que participaran cientos de representantes regionales. Erkoreka ha subrayado que el contacto con estos representantes civiles es permanente, así como con los representantes del Comité Internacional de Verificación, con quienes aspiran a evaluar y analizar el proceso.

Presos a 250 kilómetros de distancia

El portavoz del Ejecutivo se ha referido hoy al análisis que desde la Secretaría de Paz y Convivencia se viene llevando a cabo de la situación de los presos de ETA emitiendo informes periódicos. Erkoreka ha señalado que el último informe de evaluación de la Secretaría data de noviembre de 2016 y que en ella se apunta a que la población de presos de ETA ronda los 360 reclusos y que el escenario más apropiado pasaría por una modificación de la política penitenciaria para que se proceda a su acercamiento al País Vasco.

En este punto, se estima en una distancia de 250 kilómetros el alejamiento que sería máximo a aplicar al colectivo de presos de ETA y a partir de cual se considera que “excede de lo razonable” el carácter de dispersión que ahora se aplica y que conlleva más de 400 kilómetros el alejamiento para la mayoría de los presos de la banda.

A eeste respecto se ha pronunciado el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, quien ha instado al Ejecutivo de Iñigo Urkullu a que «deje de actuar como portavoz de ETA» y «rectifique» su propuesta en materia de penitenciaria, partidaria de acercar a los presos, porque «no es de recibo que un día se anuncie la operación propagandística de desarme y, al día siguiente, el Gobierno vasco pida que haya un acercamiento de los reclusos. Tras participar en una reunión del Comité de Dirección del País Vasco y el grupo parlamentario del PP en Bilbao, Alonso se ha pronunciado ante la última actualización de la propuesta de Secretaría de Paz y Convivencia en materia de política penitenciaria.

El presidente del PP vasco pide al lehendakari que deje de ejercer de ‘portavoz de ETA’ al pedir el acercamiento de presos

El presidente del PP vasco ha subrayado que no debe «pagarse un precio a título póstumo a ETA por desarmarse», y ha pedido al lehendakari, Iñigo Urkullu, que «deje de actuar como portavoz de ETA en estas cuestiones». En este sentido, ha considerado que «no es de recibo que un día se anuncie que se va a hacer esta operación propagandística de desarme y al día siguiente el Gobierno vasco pida que haya un acercamiento de presos, y que, además, pretenda que todos pensemos que una cosa no viene ligada con la otra». «Merecemos saber si hay alguna estrategia. ¿Por qué coinciden estos hechos en el tiempo, en qué medida está actuando el Gobierno vasco como portavoz de los intereses de lo que sigue siendo una organización terrorista?», ha cuestionado.

PNV y PSE instan a Francia y España a «coadyudar» al desarme

Por otro lado, el PNV y el PSE-EE han presentado hoy una iniciativa en el Parlamento vasco, para su trámite urgente, en la que piden a ETA que proceda a «un único acto de desarme unilateral, completo, definitivo y verificado en el más breve espacio de tiempo posible». Además, emplazan a los Gobiernos español y francés a «coadyuvar a la culminación del desarme» de la banda, al Ejecutivo vasco a apoyar «un acto de desarme final con garantías de legalidad», y a la Comisión Internacional de Verificación (CIV) a «culminar este objetivo». La iniciativa contará con el respaldo de EH Bildu que considera que se asemeja a otra propuesta similar presentada por la coalición el pasado día 9.

En la justificación de su proposición no de Ley, jeltzales y socialistas señalan que «el desarme de ETA, de carácter irreversible, completo, unilateral y sin condicionamiento político, es un hito básico dentro de un proceso final ordenado y definitivo de la violencia». En la propuesta se señala que «la cumplimentación de este objetivo contribuiría decididamente a cerrar en la sociedad y en la política vasca una etapa relacionada con el pasado, y permitiría avanzar de manera fundada en un nuevo tiempo de presente y de futuro centrado en la convivencia». A su juicio, «en representación de la sociedad, las instituciones pueden coadyuvar a consolidar un contexto facilitador del objetivo de desarme final, en el caso de que se den las condiciones necesarias y contrastadas de veracidad, legalidad e irreversibilidad».

Por todo ello, PNV y PSE-EE pretenden que el Parlamento vasco inste a ETA «a realizar, en el más breve espacio de tiempo, un único acto de desarme unilateral, completo, definitivo y verificado». También quieren que se solicite a la Comisión Internacional de Verificación (CIV) «que continúe desarrollando sus buenos oficios para culminar este objetivo». En su iniciativa, nacionalistas y socialistas valoran «favorablemente la implicación de personas y entidades de la sociedad civil en su contribución al logro de este fin», e invita al Gobierno vasco a continuar desarrollando gestiones de apoyo a un acto de desarme final con garantías de legalidad y seguridad». Asimismo, invitan a los Gobiernos español y francés «a coadyuvar a la culminación del desarme de ETA».

Primera reunión entre Zoido y Beltrán de Heredia

Erkoreka también ha confirmado que esta semana el ministro del Interior, José Ignacio Zoido se reunirá por primera vez con la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia. La cita se celebrará mañana en Madrid y en ella está previsto que se aborden algunas de las cuestiones que mayor enfrentamiento han provocado entre ambos gobiernos. Entre todas ellas destaca los recursos presentados por el Ejecutivo de Mariano Rajoy a las últimas convocatorias de Ofertas Públicas de Empleo (OPE) de la Ertzaintza, las número 25 y 26. Además, se tratará la convocatoria de la Junta de Seguridad y sin duda, el proceso de desarme de ETA formará parte del encuentro.