Las juventudes de la CUP han intentado okupar esta mañana la sede central del PP catalán en la barcelonesa calle de Urgell en una acción para reivindicar la celebración de un referéndum sobre la independencia en Cataluña coincidiendo con los 18 meses de la firma del acuerdo entre los anticapitalistas y JxS, por el que los primeros dan apoyo parlamentario al gobierno de Carles Puigdemont a cambio del compromiso de proclamar la independencia en un plazo de año y medio que hoy vencía. Al grito de «fuera las fuerzas de ocupación» han realizado pintadas en la entrada principal del PP catalán.

Varias decenas de jóvenes de la organización Arran, acompañados por la portavoz de la CUP en el Parlament Anna Gabriel, y el ex portavoz David Fernández, han entrado en el local del PP con urnas de cartón con el objetivo de okupar la sede, aunque no han podido acceder más allá del control de metales, a las once de la mañana. El grupo ha llegado a la sede del PP acompañado por una cámara de TV3, y tras abandonar la sede por voluntad propia -invitados por una pareja de los Mossos d’Esquadra que ha acudido en un primer momento- han organizado una declaración ante la sede popular.

Sede del PP catalán, tras los altercados.

Sede del PP catalán, tras los altercados.

Bajo el lema «La autodeterminación no se negocia. Referéndum sí o sí» la portavoz de Arran, Mar Ampurdanès, ha afirmado que el PP es un partido «de herencia franquista y el representante más rancio de los Països Catalans» y ha pedido a JxS que «abandone la vía del pacto, porque el pueblo no admite traiciones». En línea con lo afirmado este fin de semana por la diputada de la CUP Eulalia Reguant, Ampurdanés ha asegurado que «estamos dispuestos a defender por todos los medios la autodeterminación», y ha concluido que el referéndum «pertenece al pueblo y es éste quien lo sacará adelante».

El presidente del PP catalán, Xavier Garcia Albiol, ha tachado a Gabriel y la CUP de «panda de fascistas que representan lo peor y más rechazable de la sociedad catalana» tras el ataque y se ha mostrado convencido de que el «acto violento» de hoy «es un acto de impotencia política» al constatar que tras 18 meses no han podido proclamar la independencia prometida. Albiol ha advertido de que, pese a las amenazas, su partido seguirá «dando la voz a todos los catalanes que también se sienten españoles y que apuestan por la democracia y la libertad».