Que la antigua Convergencia y ERC juegan el mismo partido pero con estrategias distintas es una evidencia desde hace tiempo. El hecho de que los republicanos independentistas vayan a ser la fuerza hegemónica catalana ha alterado el reparto de equilibrios internos en Junts Pel Sí lo que ha llevado al vicepresidente del gobierno catalán, Oriol Junqueras, a hacer sus propios cálculos y tener una agenda oculta, propia, sobre el referéndum de independencia  y el calendario electoral.

A diferencia del presidente del la Generalitat, Junqueras no quiere acelerar el calendario previsto, consciente de que el tiempo juega a su favor y cada vez desgasta más a los ex convergentes, no solo inhabilitados, como Artur Mas o Francesç Homs, sino por los sucesivos casos de corrupción en la que estos se ven inmersos. Es por ello que prefiere apurar los plazos, esto es, consulta en septiembre, que pisar el acelerador para desencadenar un proceso express tal y como les reclaman, por otro lado, los antisistema de la CUP, ahora dedicados al escrache y acoso de las sedes del PP en Cataluña.

No es partidario de un amago de consulta como la del 9-N

Junqueras, hombre templado y tranquilo, quiere apurar todas las posibilidades de una consulta pactada, al menos, mantener la ficción de que lo intentan hasta el último aliento. No es partidario de un amago de consulta, de un pseudo referéndum como el de noviembre de 2014 que lo único que puede hacer es generar más frustración entre los ciudanos que apoyan la secesión. Aparentemente agotadas las vías de una consulta que sabe imposible, se pone en marcha la segunda parte de su agenda oculta, esto es, una declaración institucional de independencia y la convocatoria de nuevas elecciones autonómicas.

Que desde el Parlament se promoviera esta declaración tampoco significa, sin embargo, que el líder de ERC se subiera a la vía de la unilateralidad, de los hechos consumados. No sería la primera vez que la Cámara autonómica catalana aprueba una moción o declaración a favor de la secesión que carece de efectos jurídicos inmediatos, pero sí le permitiría acudir a los comicios como el adalid de un «procés» que ha naufragado por culpa de los ex convergentes y de un «ministro de Exteriores», Räul Romeva, que ha fracasado estrepitosamente en la búsqueda de apoyos fuera de nuestras fronteras y que constituye uno de los puntos débiles de la estrategia independentista.

No sería la primera vez que el Parlament aprueba una  declaración de independencia sin efectos jurídicos

De Romeva depende el «manual de instrucciones» del post referéndum, que presentará el 15 de junio próximo, según adelantó La Vanguardia.  El objetivo es estudiar los casos de Irlanda o Escocia, pero eso no le ha permitido engrosar ni con un solo nombre el listado de países que apoyarían el proceso de desconexión de Cataluña.

Que a Junqueras se le reconoce la principal autoridad del proceso independentista es una evidencia hasta el punto de que un sector del PDECat vería con buenos ojos que encabezara Junts pel Sí con tal de no presentarse por separado a los próximos comicios autonómicos. Él, mientras tanto, cultiva buenas relaciones con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, al margen de las dificultades de recorrido.

La Generalitat minimiza la lluvia de millones en infraestructuras que anunció Rajoy

No dejó de resultar llamativa su ausencia ayer del acto que protagonizó Mariano Rajoy en Barcelona para anunciar una inversión de 4.200 millones de euros en infraestructuras de aquí a 2020. Junqueras, de president en funciones al estar fuera de España Carles Puigdemont, prefirió delegar la representación de la Generalitat en el consejero de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, que se apresuró en minimizar la lluvia de millones sobre el territorio asegurando que el déficit de la inversión en infraestructuras supera los 10.000 millones.

Despedida de Homs

Por otro lado, Homs se despidió ayer del resto de portavoces del Congreso de los Diputados aunque todavía no ha llegado a la Cámara el auto de ejecución de la inhabilitación a la que le ha condenado el Tribunal Supremo. Según explicaron ayer fuentes parlamentarias,  el hecho de que Homs se despidiera de sus compañeros hace pensar que dicho auto llegará a lo largo de esta semana, lo que le obliga a abandonar el acta de parlamentario. La idea de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, es demorar la firma de recepción del auto a que se haya terminado la sesión plenaria en caso de que pille a los señores diputados en el hemiciclo para evitar la escena de que el político catalán tenga que abandonar su escaño en mitad de un debate.