Mireia Pujol, la benjamina del ex president Jordi Pujol, desvinculó esta martes ante el juez José de la Mata a su hermano Jordi de la gestión de su patrimonio en Andorra. Una gestión de la que ha responsabilizado a los directivos del banco que lograron triplicar sus ganancias aunque ella nunca se ocupó de este capital porque el dinero «no le interesa», ya que ha vivido de su trabajo primero como bailarina y luego como fisioterapeuta.

Con esta declaración termina la ronda de comparecencias del clan Pujol. A lo largo de estas citas judiciales todos han mantenido que el origen de los fondos de sus cuentas en Andorra procedían de la herencia de Florenci Pujol, padre del ex president. Y los padres y todos los hijos, excepto Mireia, han descargado la gestión de este patrimonio en Pujol hijo que periódicamente repartía las ganancias entre su madre y sus hermanos. El juez no le impuso ninguna medida cautelar. En este proceso solo Jordi Pujol hijo y Oleguer Pujol han entregado su pasaporte en el juzgado. El resto está en libertad con cargos.

Sin documentos

Además, ningún miembro del clan ha podido aportar algún documento que acredite la versión ofrecida por el ex president en el comunicado en el que reconoció la existencia de estos fondos en el Principado en julio del 2014. Mireia explicó este martes al juez que cada hermano recibió en 62 millones de pesetas (478.000 euros) en la década de los 90 procedente de este legado.

Este capital, en el caso de Mireia, se incrementó hasta 1,5 millones de euros en el 2010. La benjamina de los Pujol fue titular de cuatro cuentas en Andbank desde 1992 hasta el 2010 hasta que los transfirió a otra cuenta antes de traspasar este capital a una fundación panameña en el 2012 en la que también participó su hermana Marta. En sus cuentas en el Principado recibió ingresos en efectivo por un importe de 757.708 euros de los que 196.000 procedían de cuentas de su hermano Jordi y luego traspasó 682.750 euros a su hermano Jordi.

A pesar de ello, la benjamina de los Pujol ha asegurado que su hermano mayor no era el encargado de gestionar sus inversiones y aseguró que fueron los responsables del banco los que llevaron a cabo las inversiones necesarias para triplicar sus ingresos y los que le ofrecieron distintos planes en Panamá y Andorra para ocultar su dinero a Hacienda. El juez no dudó en pedirle que felicitara a su gestor por este incremento patrimonial.

Confirma la versión de Oriol

Asimismo, Mireia mantuvo ante el togado que «nunca usó este dinero» salvo 170.000 euros que empleó para constituir su empresa y «ayudar a gente» en el 2010. También sostuvo que pensó en repatriar estos fondos a España, pero que finalmente no lo hizo. Y confirmó la versión ofrecida el lunes por su hermano Oriol quien aseguró que donó 1,5 millones de euros a su hermano Jordi para no «ensuciar» su carrera política.

También reiteró la versión de su padre quien ha sostenido que Florenci Pujol le donó este dinero por lo que pudiera pasar, pero que él nunca quiso hacerse cargo de este legado por su carrera política, pero que no les impidió que se lo repartieran sus hijos.

La benjamina de los Pujol regularizó sus cuentas con Hacienda en el 2014, unos días antes de que su padre realizara su confesión al trasladar desde Andorra 1.072.767 euros con la que saldó sus cuentas con el erario.