Los mediadores de ETA para su desarme han anunciado esta tarde que la entrega de armas de la banda terrorista no se hará “propiamente” en el acto anunciado para el sábado 8 de abril en Bayona. En un comunicado emitido por el denominado colectivo de “Artesanos de la Paz”, de la que forman representantes de la sociedad civil del País Vasco francés, han señalado que la entrega del armamento se llevará a cabo “fuera de Bayona” y no en el acto que han organizado para dentro de una semana. En el escrito dado a conocer esta tarde también reiteran que el desarme de ETA será total, “verificable y verificado” y se desarrollará con seguridad.

Aseguran que la filosofía del evento, que esperan que sea multitudinario, pasa por “abrir la puerta” a la resolución de todas las consecuencias “del conflicto” entre las que citan, además de la víctimas de la violencia “los presos, los exiliados y la convivencia”.

Los llamados “artesanos de la paz” también ha dado a conocer que el evento que ultiman tendrá lugar a las 15.00 horas en el centro de Bayona pero que desde primera hora de la mañana se celebrarán conferencias y sesiones a cargo de expertos en “resolución de conflictos”. Se comprometen a que su desarrollo se realice respetando “todas las sensibilidades” y las “respetando el sufrimiento padecido por todas las partes del conflicto”.

Sin presencia del Gobierno vasco

El proceso de desarme de ETA se completará en realidad en un acto previo al anunciado para el día 8 en Bayona. Se trataría, según fuentes conocedoras del proceso, de un encuentro discreto entre representantes de los mediadores de la banda y miembros del Comité Internacional de Verificación a los que se comunicaría la localización de los zulos de los que la dirección de ETA tiene constancia. Una entrega que se produciría en suelo francés y en la que intervendrán las autoridades francesas, encargadas de incautar el arsenal. Desde el Gobierno vasco no se descarta participar de algún modo o dar cobertura a esta entrega.

La celebración del acto del día 8 en Bayona este acto, desde que fue anunciado a través de Le Monde el pasado día 17 ha suscitado una profunda fractura entre las formaciones políticas vascas. El PSE, socio de Gobierno del PNV lo calificó de “folclore” y “romería” y anunció que no acudiría a un evento que derivaría en una justificación de ETA. Poco después, fuentes del Ejecutivo de Iñigo Urkullu aseguraron a El Independiente que tampoco acudiría a “ninguna fiesta” y menos aún si el verdadero desarme de ETA “no va a estar ahí. Por el momento tan sólo EH Bildu ha confirmado que acudirá a la capital labortana.