El Gobierno vasco no participará del llamado ‘Día del desarme’ organizado por los mediadores de ETA para el próximo 8 de abril en Bayona. Si el pasado lunes el lehendakari Iñigo Urkullu evitaba desvelar si acudiría o enviaría a algún representante de su Ejecutivo al acto de entrega de armas anunciado por los llamados “artesanos de la paz”, fuentes del Gobierno de Urkullu confirman que finalmente no participarán de ningún modo. “No vamos a estar, no hay intención de acudir a ningún acto festivo ni reivindicativo”, confirman desde Lehendakaritza. Donde sí aspira a tener un papel más determinante es en el acto previo que se está ultimando con máxima discreción y en el que se llevará a cabo de manera efectiva la entrega del arsenal de la banda terrorista. El citado acto se celebraría poco antes, se habla del 7 de abril, del previsto en Bayona y que está promovido por los mediadores ‘civiles’ designados por ETA y que son representantes de distintos colectivos sociales del País Vasco francés.

Desde el Gobierno vasco reiteran que “el desarme no estará allí, en Bayona”, sino en una cita previa que se está ultimando y a la que aún no se ha decidido si acudirán representantes del Ejecutivo, “lo decidiremos la próxima semana, aún hay tiempo”. Todo dependerá de las condiciones en las que se pueda llevar a cabo y los requisitos que impongan para la entrega las autoridades francesas. Se da por seguro que tendrán un papel determinante los representantes de la Comisión de Verificación Internacional (CIV) que lidera Ram Manikkalingam. El planteamiento pasaría por hacer entrega a los verificadores de la localización de los zulos de los que tiene constancia ETA y que a su vez estos harían llegar a las autoridades galas para su incautación y confiscación sin manipulación previa.

“No vamos a estar, no hay intención de acudir a ningún acto festivo ni reivindicativo”, aseguran desde el Ejecutivo vasco

Urkullu siempre ha insistido en la necesidad de que el desarme de ETA se lleve a cabo de manera unilateral, verificada, con garantías y dentro de un marco legal. Estas fuentes recuerdan que corresponderá a las autoridades francesas fijar las condiciones de la entrega ya que es a ellas a quienes ETA debe remitir su arsenal para formalizar su desarme. Desde que el pasado día 14 el lehendakari informara al presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, de la intención de ETA de anunciar su desarme –que se confirmó el viernes 17 a través del diario ‘Le Monde’- no se han producido nuevos contactos entre Vitoria y Madrid. Desde hace tres años la relación entre el Gobierno de Euskadi y el grupo de verificadores, así como con colectivos cercanos a los mediadores civiles, ha sido fluida. Urkullu y su equipo han estado perfectamente informados de cada paso que se ha venido dando hasta llegar al punto actual en el que se anuncia un desarme de ETA.

La principal inquietud pasa en estos momentos por las condiciones que se puedan poner desde la Administración francesa para proceder a la entrega y que se está a la espera de que se pueda concretar en los próximos días. “Si se produjera algo relevante el lehendakari se lo haría llegar sin duda”, aseguran fuentes cercanas a Urkullu.

“No hay razón para creer que se pueda frustrar”

Hasta el momento el lehendakari ha reiterado la necesidad de trabajar con la máxima discreción por parte de todos los agentes implicados en el proceso para que no se frustre el desarme de ETA. Por ahora, el desarrollo de los acontecimientos llevan al Ejecutivo vasco a ser optimista pero prudente. Subrayan que tras escuchar tanto al Gobierno de España como al francés que no intervendrán para impedir la entrega de armas “hoy por hoy no tenemos ninguna razón para pensar que se pueda frustrar, pero con estas cosas nunca se sabe cómo pueden evolucionar. No tenemos razón para pensar que no vaya a salir bien”.

Decidirá la próxima semana si acude a la entrega efectiva de armas previa al 8 de abril y ante los verificadores Internacionales

Por el momento el Gobierno de España ha mantenido un perfil de máxima discreción ante esta cuestión a la que ha procurado restar protagonismo en aras a no otorgar a ETA la presencia que pretende. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reiterado que a ETA no se le concederá ningún tipo de beneficio por el desarme, “no se le dará nada por nada”, aseguró durante su última visita a Euskadi. Fuentes del Ejecutivo central reiteran que la colaboración entre la Administración española y francesa y la Justicia es “plena” y que lo seguirá siendo en el proceso de entrega de armas en marcha. Una colaboración necesaria para determinar, entre otras cuestiones, el alcance de la entrega del arsenal y la posible existencia de ‘zulos’ fuera del alcance y conocimiento de la actual dirección de la banda terrorista y que habría que localizar.

La decisión de no acudir a Bayona se hace pública después de que el socio de Gobierno del PNV, el PSE, calificara de “romería y folclore” el acto de Bayona, al que ya ha confirmado su asistencia la izquierda abertzale que lo considera un día “histórico”. La secretaria general del PSE, Idoia Mendia, había asegurado que el planteamiento por parte de los mediadores de celebrar un gran acto multitudinaria para formalizar el desarme no merecía la presencia del Ejecutivo del que forman parte.

El PP vasco ultima un acto alternativo

Precisamente hoy, la secretaria general del PP vasco, Amaya Fernández, ha anunciado que su partido organizará un acto alternativo al de “la rendición” de ETA que se celebrará el 8 de abril en Bayona. El que convocarán los populares vascos será ese fin de semana –el día y el lugar están por concretar– con el objetivo de dar protagonismo a “la sociedad civil que dijo ‘no'” a la banda, y no se descarta que en él puedan participar miembros del Gobierno central.

En una comparecencia de prensa celebrada en Bilbao, tras la reunión del comité de dirección del partido, Fernández ha señalado que son conscientes de que en este tiempo que queda hasta el 8 de abril “se incrementará la propaganda, la parafernalia y la difusión de este pretendido acto de desarme”. “Nosotros lo que creemos es que ese día lo que los vascos vamos a ver es la rendición de la banda terrorista. No estamos ante un acto de voluntad por mucho que algunos quieran presentarlo así, sino que estamos ante un acto de rendición, que es el éxito compartido de una mayoría de vascos que nos supimos enfrentar, en su momento, a la banda terrorista ETA”, ha añadido.

Por ello el PP vasco quiere poner el acento en el relato “veraz y democrático que queremos trasladar a esa generación de jóvenes, que es el mayor ejercicio de responsabilidad que podemos hacer para cumplir con el único objetivo que tenemos, que es que se proceda al final del terrorismo, pero también que construyamos una sociedad con unos valores que permitan que esto nunca lo tengan que sufrir otras generaciones de vascos”, ha manifestado.

Aseguran que el 8 de abril, “además de verse la rendición de la banda terrorista ETA, se va a ver un intento por dar protagonismo a quien no debe tenerlo”. El PP vasco no descarta que al acto alternativo en el que trabajan acuda alguna representación del Gobierno de Mariano Rajoy, informa Europa Press. “Nosotros queremos recuperar ese protagonismo a la sociedad civil. Por eso, ya trabajamos en un acto que se celebrará durante ese fin de semana, a impulso del PP vasco, en el que lo que queremos es que la sociedad civil recupere el protagonismo y que una mayoría de vascos pueda ver a quienes pretenden ensalzar la rendición de la organización terrorista ETA en Bayona y a quienes vamos a estar aquí, en las ciudades y pueblos de Euskadi defendiendo ese testimonio veraz”, ha subrayado.

Se celebrará el mismo fin de semana y dará protagonismo “a la sociedad civil que se enfrentó a ETA”

Un acto alternativo en el que “darán protagonismo a la sociedad civil que se enfrentó” a ETA, “a quienes se atrevieron a ponerse el lazo azul –muestra del rechazo a los secuestros de la banda–, a quienes se atrevieron a ir a concentraciones de Gesto por la Paz, a pesar de lo que eso suponía y del miedo que había en aquellos momentos en las calles”.

“El contenido del acto va a ser tantos ejemplos, tantos testimonios de compromiso que hubo, para recuperarlos. Y será aquí, será en Euskadi, frente a quienes estén en Bayona, y nosotros tenemos como objetivo esa construcción veraz y democrática del relato de lo que aquí ha ocurrido, pensado también en los más jóvenes”, ha insistido.

Asimismo, ha explicado que también se sabe “que durante esta larga semana habrá competencia en el nacionalismo por ver quién tiene mayor protagonismo”. “Y nosotros pensamos que el protagonismo a quien corresponde única y exclusivamente es a la sociedad civil que supo decir ‘no’ a ETA”, ha indicado.