Presidenta y candidata. Susana Díaz cumple una semana compatibilizando su responsabilidad como jefa del Ejecutivo andaluz con su condición de candidata en las primarias del PSOE. Para afrontar el reto, la presidenta está reproduciendo la fórmula que utilizó en marzo de 2015, la primera vez que se presentó a unas elecciones como cabeza de cartel.

Entonces, como ahora, Díaz utilizó la plataforma institucional en su campaña, manteniendo un difícil equilibrio que le granjeó serias críticas de la oposición. En esta ocasión, la portavoz de Podemos en el Parlamento, Teresa Rodríguez, ha cuestionado el uso de recursos públicos de los andaluces en su beneficio personal mientras que el presidente del PP, Juanma Moreno, ha reprochado el «lavado de imagen» de Díaz con campañas institucionales como la desarrollada por la Junta para justificar la existencia del impuesto de sucesiones y donaciones en Andalucía.

La dirigente de Podemos también recordó que la presidenta es la única candidata que no publica los datos económicos de su campaña -sí lo hacen Pedro Sánchez y Patxi López- y que todavía es un misterio la financiación de los dos grandes actos que ha celebrado en Madrid, con un coste de 8.000 euros cada uno, aproximadamente.

La propia Susana Díaz abrió el debate sobre la necesidad de respetar la jornada laboral en las instituciones durante la campaña de las primarias, cuando criticó al coordinador de la candidatura de Pedro Sánchez, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, por ofrecer una entrevista radiofónica por la mañana. De esta manera, la presidenta ha puesto sobre sí misma y su equipo el foco de la compatibilización de su trabajo institucional con su carrera política personal.

Hasta el portavoz del Gobierno andaluz, Miguel Ángel Vázquez, se ha visto obligado a dar explicaciones al respecto en la rueda de prensa posterior a la celebración del Consejo de Gobierno del pasado martes. Aseguró que no habría ningún solapamiento ni duda entre ambas agendas.

No obstante, esas incertidumbres ya se producen. Este fin de semana, la presidenta andaluza se encuentra en Canarias de campaña. Tras una intensa agenda por las islas, el lunes, a primera hora de la mañana, será entrevistada desde los estudios de Ser Las Palmas por Pepa Bueno en el programa Hoy por Hoy, según informaron fuentes socialistas a Europa Press. Es decir, el lunes comenzará la jornada laboral no sólo fuera de su despacho, sino fuera de la comunidad autónoma que preside.

Esa entrevista radiofónica, como la realizada el lunes pasado por la noche en el informativo de Telecinco en Madrid, también forma parte de su campaña. La presidenta escoge programas de máxima audiencia para difundir sus mensajes. Ésa es su estrategia comunicativa, que pasa por limitar sus ruedas de prensa al máximo. De hecho, en tres años y medio de presidenta sólo se ha enfrentado a los periodistas andaluces en una ocasión en el Palacio de San Telmo.

Una vez en Andalucía, la agenda institucional de la presidenta tiene claros tintes electoralistas. Así ha sido esta primera semana, cuando Susana Díaz ha conmemorado el décimo aniversario de la Ley de Dependencia; ha visitado un hospital; ha anunciado la creación de más plazas de guardería y ha inaugurado un foro internacional de Turismo.

La Junta de Andalucía tiene un presupuesto de 30.000 millones de euros y cuenta con 238 altos cargos y directivos de máximo nivel, junto a otros 222 eventuales de libre designación, de los que 146 son personal de los gabinetes de prensa, servicio de protocolo y similares. Con estos recursos en su mano, Díaz es la candidata más potente de los tres aspirantes a secretario general del PSOE.

Por el contrario, Patxi López es el aspirante con menos recursos económicos, a tenor de los 10.350  euros que ha recaudado en su campaña de crowdfunding. No obstante, es el único que tiene escaño en el Congreso de los Diputados, lo que facilitaría su labor en la oposición a Mariano Rajoy, y le proporciona el permanente contacto directo con los medios de comunicación en la Cámara.

Por su parte, Pedro Sánchez ha logrado construir una sólida estructura por todo el territorio y ha recaudado casi 100.000 euros a través de donaciones. Su candidatura carece de problemas económicos y su política comunicativa también es muy reservada. Tras hacer sólo dos entrevistas desde que dimitió el 1 de octubre, Sánchez lanza sus mensajes durante sus mítines y a través de las redes sociales. Paralelamente, una serie de voces de su equipo aparecen en los medios de comunicación para criticar a la Gestora y defender al candidato de los ataques de los barones susanistas.