Susana Díaz no se moja con el PSOE de Madrid. La baronesa andaluza no quiere comprometerse con ninguna de las familias enfrentadas ni señalar sus preferencias con la elección de un coordinador de su candidatura en la Comunidad. Quince días después de que su mano derecha, Máximo Díaz Cano -a la sazón secretario general de Presidencia de la Junta de Andalucía- se reuniera con representantes de seis sectores del PSOE de Madrid, la plataforma de apoyo a Susana Díaz sigue sin coordinador.

«No hace falta, no hay necesidad, el coordinador no tiene una función clara. Somos cinco y no existe ningún problema entre nosotros», explica uno de los componentes. Esa plataforma está formada por Antonio Miguel Carmona, David Lucas, Miguel Ángel Ferrero, Purificación Causapié, Maru Menéndez y José Cepeda. Varios de ellos, así como Tomás Gómez -uno de los primeros apoyos de Díaz frente a Pedro Sánchez- habían recibido la promesa de ser el hombre de la presidenta en Madrid. Pero ese compromiso no se ha cumplido por varios motivos.

Dirigentes enfrentados compiten por ser el ‘elegido’ en Madrid

En primer lugar, el señalamiento de uno de ellos como ‘elegido’ levantaría un gran malestar entre el resto de sectores. El objetivo de Díaz es unir a las familias para ganar a Pedro Sánchez en la Comunidad, por lo que no quiere generar el más mínimo roce entre ellos. «Si pones a cualquiera de ellos, el resto se enfada. Además, la elección de uno tiene un efecto tóxico en la militancia que apoya a los otros, dados sus enfrentamientos. Pero, por otro lado, todos están presionando para ser el ‘elegido'», explican fuentes cercanas.

Esa colaboración entre familias enfrentadas del PSOE de Madrid demuestra el interés de todas ellas en posicionarse junto al que consideran caballo ganador -la candidatura de Díaz-  en las primarias. Les mueve el interés por tomar el control del partido en el congreso regional posterior al federal. «No se trata de un proyecto en torno a un modelo de partido y un modelo de país que sume a gente porque creen esa propuesta. Es una candidatura a la que se suma gente que tiene posiciones distintas por su interés orgánico en este momento», señalan fuentes del PSOE madrileño.

Por este motivo, la desconfianza generalizada entre los propios miembros de la plataforma de apoyo a Díaz hace difícil la elección y la confianza en un portavoz o coordinador. La dilatada y marcada trayectoria orgánica de algunos de ellos genera mucho rechazo entre la militancia de los sectores enfrentados, por lo que la conformación del equipo en Madrid está resultando realmente complicada para Susana Díaz.