El primogénito del ex presidente catalán, Jordi Pujol Ferrusola, en prisión desde el pasado martes, explica en su declaración ante el juez José de la Mata que su madre, Marta Ferrusola, tenía una de las cuatro cuentas de la Fundación Kopeland (de las que él era titular) porque «quería protegerla porque ella ya no estaba para estos trotes». Y que el dinero que ingresó la matriarca en dicha cuenta procedía de las que tenía en Andorra.

Audio: «La cuarta cuenta de Kopeland era para proteger a mi madre, que ya no está para estos trotes»

 

Asimismo, el primogénito de los Pujol explicó en su comparecencia que su padre, Jordi Pujol Soley, le comentó cuando murió su abuelo, Florenci, en 1980, que le había dejado una herencia que iba a ser gestionada por un «íntimo amigo suyo», Joaquim Pujol. Y que durante 10 años esta persona administró 500 millones de pesetas, pero que en 1990 le traspasó esta labor porque el ex president «le dio responsabilidades de Gobierno».

También explicó que su abuelo tomó la decisión de dejar este dinero a la familia sin contar con el visto bueno del ex president porque no confiaba en él» para llevar cuestiones económicas» y porque «estaba convencido de que la carrera política en la que se iba a meter iba a ser un desastre». Por ello, recuperó «los tics de la guerra», y les dejó este legado que procedía de sus negocios, que Pujol Jr. aseguró que eran «legales».

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Láminas financieras

A partir de 1990, el primogénito de los Pujol asumió la responsabilidad de gestionar este patrimonio, y comenzó a repartir con sus hermanos las ganancias por la venta de láminas financieras. Pujol hijo aseguró que sus hermanos no le pedían explicaciones sobre la administración de este patrimonio porque confiaban en él. Y añadió: «Cómo les iba entrando dinero, estaban tranquilos».

Además, a preguntas de la fiscal Belén Suárez negó que existieran conversaciones o reuniones entre los siete hermanos sobre su patrimonio: «Nunca hablábamos entre hermanos de nuestras cuentas». Y añadió: «De entrada no hacíamos nunca reuniones para decir voy a repartir y por teléfono tampoco. Yo le decía voy a repartir X y se lo daba», aseveró Pujol júnior.

No obstante, el primogénito de los Pujol admitió que no guarda ningún documento de estas operaciones porque en el año 1990 «nunca» pensó que se iba «encontrar» en la situación en la «que me encuentro».

Pujol jr hacía las transferencias

El primogénito de los Pujol también explicó a la fiscal, que él hacía transferencias a las cuentas andorranas que tenían cada uno de los hermanos o, si lo tenía en efectivo, ingresaba el dinero directamente a cada uno. Y si sus hermanos hacían una operación financiera «había un suma y resta y lo compensábamos».

Audio: «Yo le decía ‘Voy a repartir X y se lo daba'»

 

Además, Pujol hijo confirmó que su hermano Oriol, ex diputado de CiU, le entregó un millón de euros procedente de esa supuesta herencia cuando iniciaba su carrera política porque creía que la existencia de estas cuentas le estaba «contaminando mucho . «Me dijo no quiero saber más, tú te encargas, para mí esto no existe» (las cuentas en Andorra). Por ello, le dio el dinero en efectivo y cerró su cuenta.

Inversiones esporádicas

Ese dinero de Oriol no se repartió entre el resto de hermanos, sino que se lo quedó Jordi, que fue quien dividió el legado del abuelo Florenci Pujol entre todos y quien les ofrecía inversiones para que obtuviesen beneficio, pero nunca, según explicó, de manera habitual: «Eran muy esporádicas. Cada uno hacía su vida y hacía su guerra».

También aseguró que no hizo negocios con todos sus hermanos . «Una vez con Mireia y luego alguna con Pere y con Josep» y dudó de si con Marta, pero «con Oleguer nunca y con Oriol tampoco».

Y en concreto, explicó el caso de Mireia, que invirtió por sugerencia de su hermano mayor pero, como perdió dinero, le dijo que «no quería saber nada más de eso» y pasó a administrar su cuenta con un gestor del banco. Una decisión que, según Pujol júnior hizo que  «ella fuera la que sacó más rendimiento de todos» de ese legado.

Fundación para no pagar impuestos

Asimismo, el primogénito de los Pujol explicó a preguntas de la fiscal que tenía cuatro cuentas abiertas en la Fundación Kopeland porque sus hermanos Oleguer y Josep quisieron regularizar sus cuentas en el 2012 y que el gestor del banco andorrano le informó de que él no tenía que pagar a hacienda porque «tú eres deudor y no tienes patrimonio».

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También reconoció que pasó sus fondos a la Fundación para no pagar impuestos en Andorra. Además, admitió que traspasó 2,4 millones de euros a México en el 2014, pero para pagar un préstamo y no para ocultar este dinero a la Justicia.

Las imputaciones

Tras su declaración en la que ofreció explicaciones sobre sus negocios fallidos y detalló los préstamos impagados de socios porque «su defecto es confiar en las personas», el fiscal Fernando Bermejo solicitó su ingreso en prisión incondicional. Una petición que fue apoyada por la Abogacía del Estado y por Podemos que actúa como acusación popular.

El fiscal justificó su petición porque se ha acreditado que Pujol hijo ha llevado a cabo «una descapitalización de su patrimonio durante la instrucción judicial». Y porque existe el riesgo de que siga ocultando y destruyendo pruebas.

También explicó que cuando empezó este caso el primogénito de los Pujol tenía más ingresos que salidas en sus cuentas en España. Y que ahora hay más salidas porque ha pasado del método «de las facturas falsas al de los préstamos ficticios» así como de ocultar casi 30 millones de euros.

Por su parte, su letrado, Cristóbal Martell, se opuso al ingreso en prisión de Pujol Ferrusola por considerar que era una medida desproporcionada y ofreció la pignoración de acciones y facilitar la información que precisará el juzgado para garantizar la responsabilidad civil que se le pueda imponer si finalmente es condenado por los delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, fiscal y falsedad.

El juez José de la Mata no atendió esta petición y optó por mandar a la cárcel al hijo mayor del ex president de Catalunya un día antes de autorizar cuatro registros, uno de ellos en la casa de Pujol Soley, para buscar nuevas pruebas.