Una reunión en su despacho del Ministerio del Interior el pasado 8 de marzo con Pablo González, hermano del ex presidente de la Comunidad de Madrid y también detenido en el marco de la operación Lezo, le ha situado en el epicentro de la polémica. José Antonio Nieto (Guadalcázar, Córdoba, 1970), al que el ministro Juan Ignacio Zoido reclamó para ocupar la Secretaría de Estado de Seguridad, insiste en esta entrevista con El Independiente -realizada horas después de comparecer en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones- que en aquel encuentro no se habló en ningún momento de la investigación ahora conocida a Ignacio González porque desconocía que ésta se estuviera produciendo y censura la «campaña» en su contra. Mientras algunos grupos de la oposición critican su «torpeza política» y reclaman su dimisión para que desaparezca de Interior la «sospecha», Nieto se muestra tranquilo: «Sé lo que pasó en la reunión y puedo estar tranquilo».

Pregunta.-No parece que sus explicaciones en la comisión de Interior hayan convencido a la oposición…
Respuesta.-Nadie dudaba de que la posición de los grupos no se iba a mover, pero ninguno de los portavoces ha podido llevar algo que fuera mínimamente sólido. Lo que no podemos admitir como algo normal es que la carga de la prueba la tenga quien es inocente, sino quien trata de imputar un hecho políticamente incorrecto o directamente delictivo. Han dado por cierta todas las informaciones que se han publicado cuando hay versiones contradictorias y entrecomillados diferentes. Nadie tiene el sumario y, como sigue siendo secreto, yo tampoco tengo acceso a él. Es muy difícil defenderse en esas condiciones.

P.-¿Habló usted sobre la investigación a la que ya estaba sometido Ignacio González en la reunión que mantuvo con el hermano del ex presidente de la Comunidad de Madrid en su despacho oficial?
R.-No se habló nada de esa investigación, primero porque Pablo González no me preguntó sobre ese tema y segundo porque yo no conocía la investigación. Aunque se hubiera producido la pregunta, tampoco le habría podido haber dado ninguna respuesta porque no sabía que se estaba produciendo.

P.-¿No se le pasó en ningún momento por la cabeza que en la reunión pudiera salir la investigación a Ignacio González, un rumor extendido en Madrid desde hace meses?
R.-He tenido una relación muy puntual con Pablo González. Yo lo conocí en 2012, cuando le nombraron director de Estrategia y Negocio de Mercasa y eso le permitió ser vicepresidente de Mercacórdoba. Habré hablado 10 ó 12 veces con él y por proyectos concretos. Ni se arrogaba ningún tipo de valor cuando su hermano era presidente de la Comunidad de Madrid, ni tampoco luego. No lo pensé porque nunca ha estado sobre la mesa ese vínculo con su hermano. Cuando hemos hablado ha sido por temas profesionales relacionados con su actividad pública en la empresa pública Mercasa.

P.-¿Está convencido de que no hay ninguna grabación que pueda dejar en evidencia su versión de lo sucedido?
R.-Estoy convencido de que ni existió la conversación, ni hay grabación. Sé lo que pasó en la reunión y puedo estar tranquilo.

Estoy convencido de que ni existió la conversación, ni hay grabación. Sé lo que pasó en la reunión y puedo estar tranquilo»

P.-Ha llegado a decir en su comparecencia en el Congreso que casi se arrepiente de no haber grabado la conversación…
R.-Ojalá a este hombre o a mí nos hubiera surgido un problema y no se hubiera producido la reunión. Ojalá tuviera esa prueba y ojalá tuviera el sumario. Se está haciendo hincapié en que este hombre [cuando terminó la reunión] llamó a un interlocutor, pero ¿quién era? Se dice que se lo quería contar pero no por teléfono… ¿Seguro que pone la coletilla ‘no por teléfono’? A lo mejor alguien está interesado en que las cosas parezcan lo que no son. Hace mucho tiempo que soy un lector compulsivo de prensa y jamás he visto una campaña como ésta sin que haya la más mínima muestra de tener el sumario en el que se apoye la información. Me parece tremendamente sorprendente.

P.-¿A qué cree que podía referirse Pablo González cuando, al terminar la reunión, llamó a una persona para decirle que el encuentro había sido muy interesante y que ya se lo contaría en persona?
R.-No sé si ese interlocutor es alguien también investigado, como parece que todo el mundo da por hecho, o una persona ajena a la investigación. Nadie lo sabe, pero todo el mundo quiere dar por hecho que estaba dentro de esa investigación. No sé por qué decía que era interesante. La reunión tuvo una duración cortísima, apenas para poner en mi conocimiento que querían plantear una mejora sobre la seguridad de los mercados.

P.-¿Mantiene que no ha habido ninguna actuación inadecuada en este asunto?
R.- Ha sido una casualidad tremendamente dañina para mí, pero sinceramente dudo que yo tuviera una razón para decirle a la persona que hace la agenda que no quería ver a este señor. Podía haberlo hecho, pero hubiera sido una decisión subjetiva y arbitraria sin más sustento que una sospecha o contaminar a un familiar de lo que presuntamente le aplicamos a su hermano. No ha sido agradable todo lo que ha ocurrido, pero creo que difícilmente podría haberlo hecho. Tengo la conciencia tranquila porque en nada he podido perjudicar la investigación ya que la desconocía y porque no se me preguntó sobre ella. Lo cierto es que esa investigación ha terminado, esas personas están en la cárcel y ahora están pendientes de que el juez abra el juicio oral y todos podamos conocer el sumario.

P.-¿Qué le pareció que Jorge Fernández Díaz recibiera a Rodrigo Rato en su despacho cuando ya era investigado?
R.-Son casos completamente distintos. En el de Rodrigo Rato, no es que se estuviera haciendo una investigación, es que había explotado aunque no se hubiera decretado prisión. Eran  investigaciones conocidas y públicas, no estamos en el mismo caso. El entonces ministro ya dio las explicaciones oportunas, como ahora me corresponde hacerlo a mí.

No es el mismo caso que cuando el ministro Fernández Díaz recibió a Rato; aquélla era una investigación conocida»

P.-¿Se ha planteado en algún momento dimitir o poner su cargo a disposición del ministro?
R.-Yo estoy en este puesto por su confianza y el ministro tiene mi puesto a su disposición cada día. Lo que sí tengo que agradecer es el apoyo y la confianza que me ha demostrado y la defensa que ha hecho públicamente. Yo no he ocultado nada a nadie y menos a él. Lo que he querido es que se conocieran estos extremos, porque intuía desde el principio que podrían ser incómodos aunque no que se llegaría al nivel de crueldad que he visto en algunos comentarios. Hay algunos comentaristas que ya se lo plantean como una caza particular.

P.-¿Qué lección ha aprendido?
R.-He aprendido que te crea muchos menos problemas no recibir a nadie que ser accesible, atender a la gente y ocuparte de los problemas de los distintos sectores que están dentro de mi competencia. Si yo no me viera con nadie, no me harían ningún reproche y, sin embargo, estaría haciendo muy mal mi trabajo. He tenido cientos de reuniones en este tiempo con personas que dentro de un mes o un mes y medio no sé si van a estar dentro de una investigación. Y es que no debo saberlo. Todas nuestras normas están orientadas para que nadie del Gobierno tenga acceso a esa información. La tienen que ordenar y controlar los jueces, personas que se saben independientes. Se ven tan independientes y autónomos que no les importa que se recoja en el sumario que su jefe orgánico ha tenido una reunión con uno de los investigados. Y hacen lo correcto.

P.-¿Ve razonable que la jefatura de la UDEF, la unidad de la Policía encargada de la investigación de los casos de corrupción, lleve ocupada en funciones desde hace más de un año?
R.-Precisamente por la complejidad de una unidad de ese tipo y para evitar interpretaciones de quién es o no la persona que asume la responsabilidad de dirigir una de las unidades de policía judicial del Cuerpo Nacional de Policía. Es tremendamente complejo y le hemos dado instrucción al Director Adjunto Operativo (DAO) para que busque el mejor perfil posible y está en ello. Como se trata de un puesto con mucha responsabilidad y sensibilidad, es más complejo ocuparlo que el de otros ámbitos. Pronto se va a realizar esa propuesta y se va a cubrir definitivamente la jefatura.

P.-¿Por qué no se aportan más medios a jueces y policías para luchar contra la corrupción?
R.-En la parte que corresponde al Ministerio del Interior es difícil aportar más medios; son ingentes. No creo que haya otro país de nuestro entorno que tenga más medios de los que tiene España para luchar contra la corrupción u otras formas de delito. Tenemos una media de funcionario de seguridad pública por cada 100.000 habitantes que es casi el doble de la de Francia y un 40% superior a la de Alemania. Y gran parte de ese esfuerzo es por la dotación que se ofrece para las unidades de policía judicial. En lo que se refiere al apoyo del Ministerio del Interior para esa labor, no creo que haya muchas quejas de muchos juzgados por que no tengan el apoyo de los guardias civiles y policías nacionales que necesitan.

Ningún Gobierno ha atacado más la corrupción que el de Rajoy; podemos ir a la hemeroteca y ver los casos judiciales»

P.-¿Qué argumento puede ofrecer para convencer al lector de que el PP ha sido contundente con los casos de corrupción que le afectan?
R.-Hay un argumento cuantitativo. Si nos vamos a la hemeroteca y contamos las actuaciones judiciales en las que se está atacando sin ningún miramiento la corrupción… Si hiciéramos un recuento desde que a finales de 2012 llega al Gobierno Mariano Rajoy y analizamos todos los casos de corrupción que se han desarrollado, y que han tenido como consecuencia la detención o penas de cárcel de las personas que han actuado mal, creo que no admite comparación con ninguna otra época de la democracia. No hay otro hecho más objetivo que ése. Todo el mundo puede quejarse, pero creo sinceramente que tanto desde el Ministerio del Interior como del de Justicia se han puesto encima de la mesa muchos medios en unas condiciones económicas y sociales muy difíciles para que los jueces puedan luchar contra la corrupción. No sé si son suficientes pero sí se ha hecho un gran esfuerzo para conseguir que España tenga un mecanismo anticorrupción sólido que está dando buenos resultados. Ahí están los datos.

P.-Hace unos días, el juez que ha dirigido la operación Lezo se quejaba públicamente de que no puede trabajar por la falta de medios que tiene en su juzgado…
R.-Yo no oí al señor Velasco decir qué es lo que le falta. ¿Que se trabaja con mucha presión? Evidentemente. No se puede pretender luchar contra la corrupción, poner en marcha operaciones como Lezo, tener a su cargo a un número muy importante de guardias civiles y que eso no suponga tener presión. Va de suyo. Yo también tengo presión y todas las personas que tienen una responsabilidad importante. A mí me resultaría mucho más ilustrativo y me permitiría orientar la forma de resolver esos problemas si me dijeran que no tienen tal cosa. Creo que sería mucho mejor para todos y, si se hiciera así, desde el Gobierno tendríamos más garantía de que se pueden atender y cubrir esas necesidades.

P.-¿Qué ha cambiado en el Ministerio del Interior desde que al frente se encuentra Juan Ignacio Zoido?
R.-Yo no sé lo que ha cambiado, pero sí sé lo que hay hoy: un ministro que tiene corazón, una capacidad ingente de trabajo, que habla con la gente, que alarga las jornadas de forma interminable para atender a todas las personas que pueden aportar algo en esta materia y un hombre que tiene inquietudes y que quiere que se aborden cosas que no se han abordado nunca, como estudiar los salarios de policías y guardias civiles para establecer un equilibrio, asumir el reto de incrementar las plantillas, trabajar para que haya un centro nacional de desaparecidos… Hay un ministro atrevido y comprometido, y eso nos ayuda a todos a trabajar con las ganas e ilusión con las que vamos cada día.

P.-¿Y habrá una legislatura completa para poder desarrollar todos esos proyectos?
R.-No lo sabemos, tenemos que hacer un análisis de las necesidades estratégicas a medio y largo plazo pero tenemos que aplicarlo como si la legislatura durara poco. Ojalá se alargue. No hay argumentos para que el Gobierno de un país que estaba a punto de ser intervenido, por el que nadie daba un euro, que ha salido de la crisis, que está creando empleo y es reconocido en cualquier país del mundo no merezca seguir dirigiendo los destinos de los españoles y orientando la salida definitiva de la crisis. En materia de seguridad es tremendamente importante salir de la crisis, como hemos visto con la cobertura de plazas y por la necesidad de abordar nuevos retos que el mundo de hoy nos reclama y que exigen recursos de los que no se disponen cuando la economía estaba como hace unos años.

¿Eugenio Pino? Cuando se tiene afán de protagonismo se cometen errores y se daña a todo el Cuerpo de Policía»

P.-¿Le sorprendió leer que el ex DAO de la Policía Nacional Eugenio Pino reconociera que en Interior se grababan reuniones? ¿Eso encaja en el planteamiento del equipo actual?
R.-No, no encaja en el planteamiento del equipo actual. No creo que sea bueno ese tipo de desahogo. Uno tiene derecho a defender su proyecto y a sentir que ese proyecto no se mantiene, pero creo que hay que ser prudente. Lo fundamental entre los agentes de policía y de la guardia civil es su prudencia, su falta de vanidad, estar fuera de los focos. Y creo que sería bueno que esas características se sigan manteniendo. Cuando se tiene demasiado afán de protagonismo se cometen errores y se daña a todo el Cuerpo. Eso no es bueno ni para el señor Pino, ni para la Policía, ni para nadie.

P.-¿La guerra de comisarios en el seno de la Policía Nacional ha terminado?
R.-Yo tengo tengo una magnífica relación con el director general de la Policía y con el DAO y no veo enfrentamientos entre comisarios. Al contrario, percibo ganas de poner en marcha un proyecto común, de trabajar para que el  nombre de la Policía sea el que los ciudadanos valoran y que no existan polémicas que tengan que ver con rencillas o enfrentamientos personales. En este momento eso no existe.

P.-¿Habrá alguna concesión del Gobierno tras el anuncio de desarme de ETA? ¿Se va a mantener la política penitenciaria en relación con los presos etarras?
R.-ETA no ha desaparecido, no se ha disuelto, no ha pedido perdón y, para nosotros, sigue siendo una banda terrorista que ha hecho mucho daño en este país y que tiene que pagar sus culpas, como cualquiera que infringe la ley. La entrega de armas de ETA ha sido un intento de poner en marcha un show propagandístico que no le ha salido bien y, desde luego, no tiene para nosotros ninguna valoración positiva. Que hagan lo que tienen que hacer y cuanto antes: desaparecer, disolverse, pedir perdón y dejar que podamos empezar todos un tiempo nuevo.

P.-¿Los españoles pueden estar razonablemente tranquilos ante la amenaza del terrorismo yihadista?
R.-Como dice el ministro Zoido, no existe el riesgo cero y tenemos que acostumbrarnos a vivir así. Mientras persista la amenaza del terrorismo yihadista, ese riesgo fluctuará pero nunca será cero. En España se está haciendo un trabajo francamente bueno que se quiere copiar en todos los países de Europa. Estamos trabajando no para apuntarnos una medalla para detener a quienes cometen un atentado, que es lo que te da grandes titulares, sino para abortar un potencial atentado en la fase más embrionaria posible. Eso a veces te deja con el mal sabor de boca de que no se entienda igual por su señoría y se ponga en libertad a la persona que ha sido detenida y a que a veces se pueda cometer algún error. Pero tenemos un índice de personas detenidas con pruebas suficientes que son condenadas y van a prisión. No hay riesgo cero, pero hay una calidad en el servicio que podemos calificar casi del 100%.

¿Concesiones del Gobierno? ETA tiene que disolverse, pedir perdón y dejar que empiece un tiempo nuevo»

P.-¿Cree que la alerta se va a mantener en el nivel 4 aún mucho tiempo?
R.-De momento, no se han dado las circunstancias para que ese nivel de alerta baje ni tampoco para elevarlo. Si tenemos la fortuna de que no se produzcan atentados y manejamos información más tranquilizadora, confío en que se pueda bajar al nivel 3. A nosotros nos encantaría, fundamentalmente porque el sobreesfuerzo que nos supone estar en el nivel 4 también nos genera un cansancio a todos: al Gobierno, a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, a los propios ciudadanos… Seríamos muy frívolos si por un interés de otro tipo o por un mensaje diferente tomásemos una decisión que generase un riesgo a la sociedad.

P.-¿Hay avances en las conversaciones con la oposición para modificar la Ley de Seguridad?
R.-Había unas conversaciones previas con algunos puntos de encuentro importantes, pero se nos cruzó en el camino las primarias del PSOE y en esas condiciones resulta muy complicado poder hablar. Hay un nivel de acuerdo bastante alto con algunos grupos, un nivel de interlocución complejo y difícil con otros e imposible con algunos, caso de ERC o Podemos.

P.-¿Se desatascará alguna vez el servicio de expedición y renovación del DNI?
R.-Es un problema colateral, debido a una falta de funcionarios adscritos al Cuerpo Nacional de Policía. Hace dos meses se hizo una corrección que ha permitido una mejora y queremos que antes del verano se pueda producir otra incorporación de efectivos que ayude. Ya se está notando. En los puntos en los que teníamos más problemas se está reduciendo de forma considerable el periodo de espera. Cuando pedimos datos a otros países, nos damos cuenta de que los nuestros no son tan malos. De todas formas, es bueno que seamos exigentes y que nos lo hagamos prácticamente en el acto o en muy pocos días.