Simpatizantes de la izquierda abertzale se han concentrado esta tarde ante las sedes del PP en el País Vasco secundando la convocatoria de escraches contra la formación popular hecha por Sortu la semana pasada. Bajo el lema “Sacad vuestras sucias manos de Euskal Herria”, decenas de personas se han apostado ante las sedes de la formación que preside Alfonso Alonso en Euskadi para denunciar la corrupción en las filas del partido de Rajoy y reclamar el “derecho a decidir”.

En la convocatoria llevada a cabo en Bilbao los asistentes han bloqueado el acceso al edificio de oficinas en la que se encuentra la sede popular. Detrás de una pancarta, y bajo la discreta vigilancia de la Ertzaintza, los presentes han portado en silencio ikurriñas y panfletos en los que se podía leer “lotsa!” (¡Vergüenza!). Durante los 20 minutos durante los cuales se ha prolongado el escrache se han hecho acompañar de un altavoz en el que no ha dejado de sonar la banda sonora de la película ‘El Padrino’, el film que relata la corrupción y la coacción de la mafia italiana.

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, ha denunciado que cercar las sedes de su partido supone “una vuelta al peor pasado” además de “alimentar el odio”: “Quieren aniquilar nuestra expresión aquí”. El presidente de los populares vascos también ha situado los escraches como un ataque al PNV por su previsible apoyo a los presupuestos generales del Estado, “Sortu no quiere estabilidad”, ha puntualizado.

Idígoras, un referente rescatado de HB

Las concentraciones contra el PP se han desarrollado sin incidentes. Los escraches convocados por Sortu han tenido un seguimiento muy discreto en la mayoría de los casos. Con esta convocatoria la izquierda abertzale ha recuperado el lema que hizo popular un histórico dirigente de Herri Batasuna (HB), Josu Idigoras. Durante un pleno en el Congreso celebrado en 1995 Idigoras denunció la corrupción y la guerra sucia del Gobierno de Felipe González al que exigió que sacaran “sus sucias manos de Euskal Herria”.

En declaraciones a los periodistas en la capital alavesa, el portavoz de Sortu, Arkaitz Rodríguez, ha denunciado «el rosario de casos de corrupción» del PP, un partido que comienza a asemejarse cada vez más a la mafia o a una organización criminal». Ha afirmado en todo caso que la corrupción «no es un problema del PP, ni siquiera de dos partidos (en alusión al PSOE); es el propio Estado español el que está corrompido hasta la médula» porque la actual democracia ha dado «continuidad a una característica fundamental del anterior régimen franquista: la corrupción».

Rodríguez se ha preguntado además «cómo es posible que un partido que se dice nacionalista vasco vaya a sostener en este contexto de corrupción generalizada a este partido (el PP) y a este Gobierno», en alusión al pacto sobre los Presupuestos Generales del Estado que ultiman PP y PNV. Ha asegurado que ni «la sociedad vasca, ni el pueblo español dicho sea de paso, se merece esto», que «el Estado español no tiene remedio» y que la opción de Sortu es salir de España «cuanto antes».

En la concentración de la capital navarra la coordinadora de Sortu en la comunidad foral, Miren Zabaleta, ha denunciado la corrupción «estructural» del Estado español, consecuencia de «un sistema clientelar, excluyente».

«Es tiempo de salir a la calle» para denunciar la corrupción, cuya solución pasa por que «en Cataluña, Euskal Herria y Navarra se sea capaz de articular procesos democráticos», «favorables a la soberanía», ha defendido.

La presión contra las sedes del PP se ha mantenido en los últimos meses, si bien con una intensidad inferior a hace unos años. En algunos casos los ataques en forma de pintadas a alguno de los pocos locales con los que cuenta la formación en el País Vasco se han traducido en pintadas. En varios de las agresiones los sectores más radicales de la izquierda abertzale han reprobado al PP su política penitenciaria con los presos de ETA y en particular con los etarras enfermos.